Cruz Verde no renovará contrato con Sanitas y dejará de dispensar medicamentos PBS desde octubre

La cadena de droguerías informó que el convenio vigente con EPS Sanitas terminará el 30 de septiembre de 2026 y que mantendrá la entrega de medicamentos hasta esa fecha. La decisión obliga a la EPS, hoy intervenida por la Superintendencia de Salud, a definir un nuevo esquema de dispensación para una de las poblaciones afiliadas más grandes del país.

La cadena de droguerías Cruz Verde anunció que no prorrogará el contrato de dispensación de medicamentos del Plan de Beneficios en Salud (PBS) que mantiene con EPS Sanitas, por lo que la atención bajo ese convenio se extenderá solo hasta el 30 de septiembre de 2026. A partir del 1 de octubre, los afiliados de esa EPS deberán ser atendidos por los nuevos gestores farmacéuticos que defina la entidad.

La compañía indicó que la decisión fue informada con seis meses de anticipación tanto a Sanitas como a las autoridades competentes, con el propósito de facilitar una transición ordenada. También señaló que, mientras el convenio siga vigente, continuará con la entrega de medicamentos en los términos actuales y acompañará el proceso de relevo operativo.

De acuerdo con la comunicación divulgada por distintos medios, Cruz Verde sostuvo que reconoce la importancia de mantener el acceso de los usuarios a medicamentos y otros productos necesarios para garantizar el derecho a la salud, razón por la cual notificó la decisión con anticipación y mantendrá la operación hasta el vencimiento contractual.

Qué dice el comunicado y desde cuándo aplica la medida

El punto central del anuncio es que no habrá una suspensión inmediata. El convenio sigue corriendo durante casi seis meses más, y solo dejará de operar al cierre del 30 de septiembre de 2026. Eso significa que el cambio efectivo en la red de entrega para usuarios de Sanitas empezará el 1 de octubre.

Cruz Verde precisó que la decisión cobija la dispensación de medicamentos del PBS, es decir, aquellos cubiertos con recursos de la UPC. También dejó dicho que brindará acompañamiento a la EPS y a los nuevos gestores farmacéuticos que esta designe, con el fin de reducir riesgos durante el cambio.

La dimensión operativa del relevo no es menor. Según La República, desde octubre los afiliados de Sanitas ya no podrán reclamar sus fórmulas en las más de 900 droguerías de Cruz Verde.

Las razones: qué se sabe y qué no se sabe

En el comunicado conocido públicamente, Cruz Verde informó la no prórroga del contrato y el plazo de transición, pero no detalló de manera pública un monto actualizado de la deuda ni expuso en ese documento una explicación financiera completa de la terminación.

Sin embargo, el caso sí tiene antecedentes financieros. En 2023, Cruz Verde había advertido que existía una cartera pendiente de $400.000 millones asociada a medicamentos e insumos No PBS y que, tras más de tres años de negociaciones, esa deuda no había sido saneada; en ese momento, la cadena frenó el suministro de esa línea no PBS.

Ahora, en medio de la audiencia de seguimiento de la Corte Constitucional sobre la UPC, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, afirmó que Cruz Verde suspenderá la entrega a Sanitas por una deuda acumulada, aunque en esa referencia pública no precisó una cifra nueva distinta de los antecedentes ya conocidos.

Con esa información disponible, lo verificable hasta ahora es esto: sí hay un antecedente público de cartera por $400.000 millones en 2023, pero no está claro en el comunicado divulgado este fin de semana cuál es el valor exacto y actualizado de la deuda que explica la no renovación del convenio PBS.

Cuántos afiliados tiene Sanitas

Sanitas sigue siendo una de las EPS más grandes del país. Distintas referencias recientes la ubican con alrededor de 5,8 millones de afiliados. Ese volumen explica por qué cualquier modificación en su red de dispensación de medicamentos tiene impacto nacional.

Además, un reporte sectorial publicado en febrero indicó que Sanitas venía registrando movimientos relevantes de afiliados en el proceso de redistribución territorial entre EPS, lo que añade presión operativa sobre su red y sobre la continuidad de servicios durante las transiciones.

Sanitas sigue intervenida por la Superintendencia

La noticia se produce mientras Sanitas permanece bajo intervención forzosa administrativa para administrar, una medida que la Superintendencia Nacional de Salud ordenó originalmente el 2 de abril de 2024 y que luego fue prorrogada. La resolución de prórroga de 2025 dejó constancia de que la intervención continuaba y detalló la secuencia de cambios en la administración y vigilancia de la EPS.

La prórroga fue adoptada, según la Supersalud, porque persistían incumplimientos en condiciones financieras y de prestación de servicios. En ese momento, la entidad recordó que Sanitas había sido intervenida por deudas con prestadores y por el volumen de peticiones, quejas y reclamos de usuarios.

Ese contexto vuelve más sensible la salida de un gestor farmacéutico como Cruz Verde, porque la EPS debe organizar un reemplazo sin afectar la continuidad en la atención de millones de usuarios.

Qué implicaciones tiene la medida para los pacientes

La primera implicación es que no cambia nada de inmediato para los usuarios en abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre: hasta el vencimiento del contrato, Cruz Verde aseguró que seguirá entregando medicamentos bajo las condiciones actuales.

La segunda es que Sanitas debe cerrar en los próximos meses un nuevo modelo de dispensación, definir operadores sustitutos y ajustar procesos logísticos, tecnológicos y de atención al usuario. Ese relevo incluye puntos físicos, validación de fórmulas, autorizaciones, inventarios, canales de orientación y continuidad para pacientes con tratamientos permanentes. Esa es precisamente la principal implicación operativa que han resaltado análisis sectoriales tras el anuncio.

La tercera implicación es de riesgo: si la transición no se coordina bien, pueden presentarse fricciones en rutas de atención para pacientes con enfermedades crónicas, de alto costo o tratamientos continuos. Ese tipo de alertas ya ha sido planteado por actores del sector frente a cambios abruptos en EPS o en redes de atención.

Qué dicen los gremios

Hasta el momento, no encontré un pronunciamiento gremial específico y público centrado exclusivamente en la salida de Cruz Verde de Sanitas con el nivel de detalle del comunicado. Lo que sí existe es un contexto de advertencias más amplias de los gremios sobre el riesgo de afectar la continuidad en la atención cuando hay traslados masivos, liquidaciones o cambios operativos en entidades intervenidas.

Por un lado, Acemi reiteró este 13 de abril ante la Corte Constitucional que, a su juicio, la insuficiencia de la UPC es un fenómeno “persistente, creciente en el tiempo y multicausal”, y vinculó esa discusión con el deterioro financiero del sistema.

Por otro, el Pacto por una Mejor Salud, que reúne a más de 40 asociaciones del sector, ha advertido que eliminar o alterar de forma abrupta agentes del sistema sin un sustituto operativo probado puede generar vacíos funcionales inmediatos y afectar de forma directa a pacientes con tratamientos continuos.

Y en febrero, Acemi alertó que las redistribuciones masivas de afiliados traen riesgos altos para la continuidad y oportunidad en la atención, una advertencia que también resulta pertinente frente a cambios bruscos en la red de entrega de medicamentos.

El trasfondo de la relación entre Cruz Verde y Sanitas

El vínculo entre ambas organizaciones venía mostrando tensiones desde al menos 2023. Ese año, Cruz Verde hizo pública una deuda cercana a $400.000 millones por concepto de medicamentos e insumos No PBS y advirtió que había asumido costos para evitar afectaciones a los pacientes, pero que esa carga había superado su capacidad.

Posteriormente, Sanitas diversificó la entrega de medicamentos con varios gestores farmacéuticos. En sus notas a estados financieros de 2024, la EPS dejó constancia de que una de sus estrategias fue precisamente ampliar el esquema de operadores para la población afiliada en el territorio nacional y modificar la modalidad de contratación con Cruz Verde para medicamentos cubiertos con UPC.

Eso sugiere que la actual no renovación del contrato no aparece como un hecho aislado, sino como un nuevo episodio dentro de una relación que ya venía tensionada en el componente farmacéutico.

Lo que viene

En el corto plazo, la tarea central recae sobre Sanitas: asegurar quién tomará la dispensación de medicamentos PBS desde octubre y comunicar con suficiente anticipación a los usuarios dónde, cómo y desde cuándo deberán reclamar sus fórmulas.

Para los pacientes, el mensaje inmediato es que Cruz Verde seguirá entregando medicamentos hasta el 30 de septiembre de 2026. El punto crítico será observar cómo se diseña y se ejecuta la transición para evitar barreras de acceso en una EPS que cubre a cerca de 5,8 millones de afiliados y que aún se encuentra bajo intervención estatal.