Consejo de Estado anuló el nombramiento de Cielo Rusinque como Superintendente de Industria y Comercio

El Consejo de Estado anuló el nombramiento de Cielo Rusinque como superintendente de Industria y Comercio, al concluir que no cumplía con los requisitos exigidos para ocupar el cargo. La designación cuestionada correspondía al Decreto 0098 del 2 de febrero de 2024, con el que el presidente la llevó a la cabeza de la Superintendencia de Industria y Comercio. Aunque al cierre de esta nota no se había conocido públicamente el texto completo de la sentencia, la decisión se produce después de un largo proceso judicial en el que la Sección Quinta revisó tanto el procedimiento de nombramiento como la acreditación de su formación y experiencia.

La discusión jurídica venía avanzando desde 2025. En marzo de ese año el Consejo de Estado admitió una demanda de nulidad electoral contra el nombramiento de Rusinque, aunque entonces negó la suspensión provisional del acto mientras estudiaba el caso de fondo. Más adelante, en noviembre de 2025, la corporación frenó el fallo definitivo para ordenar pruebas adicionales sobre uno de los títulos académicos aportados por la funcionaria, al advertir que no existía certeza suficiente sobre la naturaleza, nivel y equivalencia en Colombia de un diploma obtenido en Francia. En ese momento, el tribunal pidió al Ministerio de Educación certificar si ese título era oficial o propio, a qué nivel correspondía y en qué área del conocimiento encajaba.

Ese punto resultó central en el debate, porque los demandantes sostenían que Rusinque no reunía la formación de posgrado afín ni la experiencia específica que exigía el marco vigente al momento de su nombramiento. De acuerdo con la hoja de vida oficial publicada en SIGEP, Rusinque figura como abogada, con una maestría en Ciencias Políticas, una especialización registrada como Diplôme Supérieur de l’Université – Droit Administratif y un doctorado en Derecho no graduado. En esa misma hoja de vida aparecen cargos como secretaria judicial y asistente judicial en la Fiscalía, docente e investigadora en la Universidad Externado, abogada independiente, jurista en la firma francesa Mialot Avocats, directora del DPS y luego superintendente de Industria y Comercio.

El 5 de marzo de 2026, apenas dos semanas antes del fallo conocido este 19 de marzo, el Gobierno expidió el Decreto 0226 de 2026, con el que flexibilizó los requisitos para nombrar a los superintendentes de Industria y Comercio, Financiero y de Sociedades. La nueva norma eliminó las exigencias particulares que regían desde 2015 y las reemplazó por el estándar general del nivel directivo estatal, abriendo la puerta a perfiles con combinaciones más amplias de experiencia y estudios.

Perfil de Cielo Rusinque

Cielo Elainne Rusinque Urrego es abogada de formación y su hoja de vida oficial la registra además con una maestría en Ciencias Políticas, una especialización universitaria en Derecho Administrativo cursada en Francia y estudios doctorales en Derecho sin grado culminado. Antes de entrar al primer nivel del Gobierno Petro tuvo una carrera repartida entre la rama judicial, la academia y el ejercicio profesional. Trabajó en la Fiscalía General de la Nación como asistente judicial y secretaria judicial entre 1999 y 2004, fue docente hora cátedra en la Universidad de Cundinamarca, profesional en la Alcaldía de Fusagasugá, docente investigadora de la Universidad Externado de Colombia y abogada o jurista tanto en Colombia como en Francia.

En el actual gobierno de Gustavo Petro ha ocupado varios cargos de alta exposición. Primero fue asesora de relaciones públicas en la campaña presidencial de Petro en 2022; luego asumió como directora del Departamento para la Prosperidad Social, cargo del que tomó posesión el 13 de septiembre de 2022. Posteriormente fue nombrada superintendente de Industria y Comercio y se posesionó el 2 de febrero de 2024. Más adelante, en marzo de 2025, también asumió como ministra de Comercio, Industria y Turismo encargada tras la salida de Luis Carlos Reyes, mientras el Ejecutivo definía un reemplazo en propiedad. Esa secuencia la convirtió en una de las funcionarias con mayor movilidad y confianza política dentro del petrismo.