El siniestro del la aeronave que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, operada para Satena, dejo 13 pasajeros y 2 miembros de la tripulación entre las víctiams, entre las cuales se encontraba el representante a la Cámara Diógenes Quintero, una de las figuras políticas más representativas del Catatumbo y vocero de las comunidades históricamente golpeadas por el conflicto armado.
Un origen campesino y una vida ligada al Catatumbo
Diógenes Quintero nació en una vereda rural del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander. Su historia personal estuvo marcada por la vida campesina, la precariedad del Estado en la región y la violencia estructural que durante décadas afectó a esta zona fronteriza. Desde joven se vinculó a procesos comunitarios y sociales, lo que lo llevó a convertirse en un referente de liderazgo local.
Era padre de cuatro hijos, de 14, 7, 4 y un año a quienes mencionaba con frecuencia como su principal motivación para insistir en un modelo de desarrollo con enfoque social y territorial. Personas cercanas a su entorno político coinciden en que su discurso siempre estuvo anclado a la defensa de la vida campesina, el acceso a la tierra y la implementación integral del Acuerdo de Paz.
Del liderazgo social al Congreso de la República
Quintero llegó a la Cámara de Representantes en 2022 por una de las curules de paz, creadas para garantizar la representación política de las víctimas del conflicto armado. Desde el Congreso, centró su agenda legislativa en temas como la reforma agraria, la sustitución de economías ilegales y el fortalecimiento institucional en regiones periféricas como el Catatumbo.
Su presencia en Bogotá era intermitente. La mayor parte de su tiempo la dedicaba a recorrer municipios como Tibú, El Tarra, Convención, Hacarí y Ocaña, donde sostenía reuniones con líderes sociales, campesinos y autoridades locales.
Diógenes Quintero: origen, formación y una vida dedicada a la defensa del Catatumbo
Orígenes en una región marcada por el conflicto
Quintero nació el 29 de mayo de 1989 en el corregimiento de Agua Blanca, municipio de Hacarí, en plena región del Catatumbo. Se trata de una de las zonas más golpeadas históricamente por el conflicto armado colombiano, el desplazamiento forzado, la presencia de grupos armados ilegales y la débil presencia institucional del Estado.
Su historia familiar estuvo estrechamente ligada a la organización comunitaria. Su padre fue presidente de la Junta de Acción Comunal de su comunidad durante más de tres décadas.
En medio de un contexto adverso, Diógenes Quintero apostó por la educación como vía de servicio público. Estudió Derecho en la Universidad Libre de Colombia, seccional Cúcuta,
Posteriormente, realizó una especialización en Derecho Administrativo y una maestría en Gerencia para el Desarrollo en la Universidad Externado de Colombia.
Su carrera profesional comenzó en la Defensoría del Pueblo, inicialmente como contratista, posteriormente fue designado personero municipal de Hacarí, cargo desde el cual acompañó procesos de víctimas, denunció violaciones a los derechos humanos y cuestionó la actuación de actores armados en la región. En 2019 fue nombrado defensor regional del Pueblo en Ocaña, una de las zonas con mayores índices de violencia en Norte de Santander. Más adelante, se desempeñó como asesor del despacho del Defensor Nacional del Pueblo en Bogotá.
Fundó y presidió la Asociación de Personeros del Catatumbo, una organización creada para articular esfuerzos de defensa de derechos humanos, promover el fortalecimiento institucional y generar respaldo colectivo a funcionarios locales que ejercían sus labores en contextos de alto riesgo.
En las elecciones legislativas de 2022, Diógenes Quintero fue elegido representante a la Cámara por la Circunscripción Transitoria Especial de Paz del Catatumbo, una de las curules creadas tras el Acuerdo de Paz entre el Estado colombiano y las FARC-EP para garantizar la representación política de las regiones más afectadas por el conflicto.
Obtuvo cerca de 5.700 votos, con el respaldo de organizaciones de víctimas del desplazamiento forzado y movimientos sociales del territorio, convirtiéndose en uno de los principales voceros del Catatumbo en el Congreso.
El vuelo de Satena
Los 13 pasajeros viajaban en una aeronave Beechcraft 1900, con matrícula HK-4709, que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, una conexión aérea regional utilizada desde hace varios años para facilitar la movilidad en una zona de compleja geografía y dificultades de orden público.
El avión despegó a las 11:42 de la mañana del aeropuerto Camilo Daza, en Cúcuta, y tenía previsto aterrizar a las 12:05 del mediodía en el aeropuerto Aguas Claras, de Ocaña. El último contacto con los radares se registró a las 11:54 a. m., minutos antes del aterrizaje.
Este trayecto aéreo, que suele durar entre 20 y 25 minutos, ha sido operado históricamente por Satena —en ocasiones mediante esquemas de alquiler de aeronaves— como una alternativa frente a los largos desplazamientos terrestres, que pueden superar las seis horas por carreteras montañosas.
Quiénes más viajaban en la aeronave
Además del congresista Quintero, las autoridades confirmaron la presencia de Carlos Salcedo, candidato a la Cámara por una Curul de Paz, y de un exconcejal del municipio de Ocaña, quien se desplazaba junto a su esposa. También viajaban profesionales de distintas áreas y líderes locales.
Entre los pasajeros se encontraba un médico neurocirujano ampliamente conocido en Ocaña y su esposa, ambos con una trayectoria reconocida en el ámbito social y comunitario del municipio. Asimismo, fuentes regionales confirmaron la presencia de la propietaria del restaurante El Tigre, un establecimiento tradicional de Ocaña y punto de referencia para comerciantes y transportadores de la zona. Las identidades completas de estas personas no han sido divulgadas oficialmente por respeto a sus familias mientras avanzan las labores de búsqueda.
a Aeronáutica Civil indicó además que no se recibió un reporte de emergencia por parte de la tripulación antes de la pérdida de contacto con los radares.
Natalia Acosta abogada y asistente del Representante también falleció.

También viajaba Carlos Salcedo, candidato a la Cámara de Representantes por una Curul de Paz, así como el exconcejal de Ocaña Juan David Pacheco, quien se desplazaba junto a su esposa. Fuentes políticas confirmaron además que algunos equipos de prensa se movilizaban en el mismo vuelo.
Entre las víctimas del siniestro del avión de Satena se encuentra el doctor Rolando Enrique Peñaloza y su esposa María del Carmen Díaz.
El Hospital Emiro Quintero Cañizares de Cúcuta y la Asociación Colombiana de Neurocirugía lamentaron la muerte del médico neurocirujano.
Operación de rescate en una zona compleja
Las labores de rescate de los cuerpos se concentraron en la zona rural entre Hacarí y La Playa de Belén, un corredor montañoso del Catatumbo caracterizado por su difícil acceso. Los rescatistas duraron más de una hora desendiendo luego de ubicar los cuerpos.
Un líder que representaba a una región
La desaparición del vuelo no solo encendió las alarmas por una emergencia aérea, sino que dejó en suspenso a toda una región que veía en Diógenes Quintero a uno de sus principales voceros en el escenario nacional. Para el Catatumbo, su figura simbolizaba la posibilidad de que las demandas históricas del territorio fueran escuchadas en el Congreso.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda y las investigaciones técnicas para esclarecer lo ocurrido, la expectativa se mantiene sobre el paradero de la aeronave y de sus ocupantes, en un caso que ha conmocionado al país y que mantiene la atención puesta en una de las rutas aéreas más sensibles del nororiente colombiano.


