Luego del tragico accidente aéreo en el que falleció el cantante de música popular Yeison Jiménez junto a cinco integrantes de su equipo de trabajo, la Aeronáutica Civil de Colombia, a través de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes (DIACC), publicó el informe preliminar del siniestro ocurrido el pasado 10 de enero en el municipio de Paipa.
El documento, de carácter técnico y no concluyente, entrega los primeros hallazgos sobre las condiciones de la aeronave, el clima, la secuencia del vuelo y el impacto final. La autoridad aclaró que este informe no establece responsabilidades ni causas definitivas, sino que hace parte del proceso investigativo en curso.
En esta investigación fue fueron convocados expertos en investigación de operaciones, aeronavegabilidad, plantas motrices, fuego, reconstrucción, inspección de restos, factores organizacionales, fotografía y video.
El vuelo y los minutos previos al impacto
Según el reporte oficial, la aeronave tipo Piper PA-31-325, con matrícula N325FA, inició su rodaje hacia la pista 05 del Aeropuerto Juan José Rondón y despegó aproximadamente a las 4:09 p. m.. Apenas dos minutos después, hacia las 4:11 p. m., se produjo la colisión contra el terreno.
Según el reporte oficial, el vuelo despegó aproximadamente a las 4:09 p. m. y colisionó a las 4:11 p. m. tan solo dos minutos después.
«Tras el despegue, la aeronave perdió altura y colisionó contra el terreno, produciéndose fuego post-impacto. Como consecuencia del impacto y del incendio, la aeronave sufrió daños sustanciales y los seis ocupantes presentaron lesiones de connotación fatal” Dirección Técnica de Investigación de Accidentes (DIACC)
El plan de vuelo presentado contemplaba la ruta Paipa – Ubaté – San Francisco – Honda – La Pintada – EOH, con una altitud estimada de 12.500 pies y una velocidad de 160 nudos. Sin embargo, la aeronave nunca alcanzó esa fase del trayecto.

Testimonios y lugar del accidente
De acuerdo con testigos oculares citados en el informe, tras el despegue la avioneta perdió altura, impactó contra el terreno en la finca Marengo, ubicada en la vereda Romita, y presentó un rebote antes de detenerse en su posición final. El desplazamiento lineal registrado fue de 21 metros desde el punto de impacto inicial.
Como consecuencia del choque y del incendio posterior, fallecieron de manera inmediata los seis ocupantes: Yeison Jiménez, Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín, Jéfferson Osorio, Weisman Mora y el piloto de la aeronave.

Condiciones técnicas y aeronavegabilidad
Uno de los puntos centrales del informe preliminar es que la DIACC descartó una falla mecánica previa al impacto. el día anterior al accidente la aeronave había efectuado con éxito un vuelo de prueba, luego de recibir mantenimiento en el motor izquierdo.
Los análisis se enfocan ahora en los dos motores de la aeronave tipo Piper PA-31-325.
Las autoridades aeronáuticas informaron que, dentro del primer reporte preliminar del accidente aéreo en el que estuvo involucrado el cantante Yeison Jiménez, las hélices de la aeronave presentan señales de baja energía, un hallazgo técnico relevante que será analizado en profundidad por los investigadores. Este indicio sugiere que, al momento del impacto, los motores no estarían generando la potencia esperada, un factor clave para reconstruir la secuencia del siniestro y determinar sus causas probables.
Desde el punto de vista técnico, las hélices a baja velocidad pueden estar asociadas a varias situaciones, entre ellas una falla parcial o total del motor, problemas en el suministro de combustible, pérdida súbita de potencia tras el despegue o incluso una acción correctiva de emergencia por parte del piloto.
Conocida comercialmente como Piper Navajo Chieftain, es una aeronave bimotor de ala baja diseñada para transporte ejecutivo y vuelos regionales de corto y mediano alcance. Está equipada con dos motores de pistón turboalimentados Lycoming TIO-540, la aeronave cuenta con tren de aterrizaje retráctil, capacidad habitual para 6 a 8 ocupantes.
En cuanto a su funcionamiento, el Piper PA-31-325 depende de la coordinación simétrica de ambos motores para garantizar sustentación, empuje y control, especialmente durante fases críticas como el despegue y el ascenso inicial.
Clima y visibilidad
El informe también descartó que las condiciones meteorológicas hayan sido un factor determinante. En el momento del accidente, se registraban condiciones de luz diurna, buena visibilidad, vientos suaves y ausencia de tormentas o fenómenos meteorológicos severos, lo que permitió catalogar el vuelo bajo reglas visuales (VMC).
Incendio posterior al impacto
En cuanto al fuego observado en el lugar, la DIACC precisó que no hubo incendio en vuelo. El fuego se originó después del impacto, cuando los tanques de combustible se rompieron y el combustible entró en contacto con partes calientes de los motores.

El fuselaje y la cabina fueron severamente afectados por el incendio, alcanzando temperaturas que destruyeron los instrumentos de mando. El ala izquierda y el empenaje presentaron daños estructurales significativos, con afectaciones por fuego estimadas en hasta un 90 % en algunas secciones.
Sin “cajas negras” y líneas de investigación
La Aeronáutica Civil aclaró que la aeronave no contaba con registradores de vuelo, conocidos como “cajas negras”, debido a que la normativa vigente no exigía su instalación para este tipo de operación aérea.
Actualmente, una junta multidisciplinaria de expertos en operaciones, aeronavegabilidad, plantas motrices, fuego, reconstrucción, inspección de restos, factores organizacionales, fotografía y video continúa analizando la información recopilada. El objetivo es avanzar hacia un informe final, que permitirá establecer con mayor precisión las causas del accidente.
Mientras tanto, el informe preliminar confirma que el siniestro fue una “colisión contra el terreno”, ocurrida en condiciones técnicas y meteorológicas favorables, dejando aún abiertos varios interrogantes que serán resueltos en las siguientes fases de la investigación.


