“Un planeta oscuro”: el infierno carcelario que describe Carlos Lehder sobre la prisión donde está recluido Nicolás Maduro en Nueva York

Sin visitas, sin contacto humano, cualquier comunicación ocurre únicamente a través de un televisor

El exnarcotraficante colombiano Carlos Lehder Rivas, quien pasó más de tres décadas en cárceles federales de Estados Unidos, describió como un auténtico “infierno” las condiciones de reclusión que enfrenta Nicolás Maduro, detenido desde comienzos de 2026 en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, en Nueva York.

Lehder relató desde su experiencia personal cómo es la vida en ese centro de máxima seguridad, por el que pasó brevemente durante su largo encarcelamiento. Según explicó, se trata de un régimen diseñado no para castigar el cuerpo, sino para “quebrar la mente”.

Es un planeta oscuro”, afirmó Lehder, al describir un sistema de aislamiento extremo en el que el tiempo pierde significado y la rutina se convierte en una repetición constante del mismo día.

El presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados el 3 de enero de 2026 en Caracas durante una operación militar liderada por fuerzas estadounidenses en el marco de una orden de detención emitida en Estados Unidos. Tras ser arrestados, fueron trasladados a la ciudad de Nueva York, donde quedaron bajo custodia federal en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, y posteriormente comparecieron ante un tribunal de Manhattan, donde se declararon no culpables de los cargos en su contra.

La investigación en su contra se remonta a acusaciones presentadas desde 2020 ante tribunales estadounidenses, en las cuales se le imputa a Maduro, a su esposa y a otros altos funcionarios venezolanos conspiración para traficar cocaína hacia Estados Unidos, narcoterrorismo y delitos relacionados con armas, entre otros presuntos delitos federales. En 2025, el gobierno de EE. UU. incluso ofreció una recompensa millonaria por información que condujera a su captura. Actualmente ambos permanecen detenidos en EE. UU. a la espera de su proceso judicial.

Celdas de concreto y vigilancia permanente

De acuerdo con el excofundador del Cartel de Medellín, los internos del MDC de Brooklyn permanecen recluidos en celdas de concreto de entre tres y cinco metros cuadrados, sin mobiliario y sin acceso a luz natural.

Allí no hay luz, no hay sol, no hay conversación ni contacto humano, excepto con los guardias que te dan la comida”, relató Lehder, quien añadió que las celdas están vigiladas las 24 horas del día mediante cámaras, además de inspecciones físicas constantes.

Cada hora, personalmente, viene un guardia día y noche a verte y observarte”, explicó, señalando que este control permanente impide incluso el descanso continuo.

Sin visitas y con contacto humano inexistente

Uno de los aspectos más duros del régimen carcelario, según Lehder, es la ausencia total de visitas presenciales, incluso de familiares o abogados.

No se permite ningún tipo de visita personal ni conyugal. Cualquier comunicación externa ocurre únicamente a través de un televisor”, señaló el exnarcotraficante, al referirse a los canales virtuales habilitados para los detenidos de alto perfil.

El contacto humano directo es prácticamente nulo. “Es parte del confinamiento no hablar nunca. No hay contacto humano”, insistió, al explicar que incluso la comida es preparada en otras prisiones y enviada al penal para evitar cualquier interacción en cocinas o áreas comunes.

Tres horas de patio a la semana, bajo cero

Lehder también se refirió a las restricciones extremas de movilidad. El reglamento permite apenas tres horas de patio a la semana, generalmente en horarios de madrugada y en espacios enrejados, sin techo ni ningún tipo de recreación, en entrevista concedida al pódcast Más allá del silencio,

Cuánto se divierte uno en un patio encerrado a las cinco de la mañana”, ironizó el exnarco. “No hay privilegios ni recreación, pero te dan ropa gruesa para aguantar el frío”.

Con las temperaturas bajo cero que se registran en Nueva York a comienzos de año, estas salidas al exterior se convierten, según Lehder, en una prueba de resistencia física más que en un alivio.

La mente como único refugio

Tras más de 30 años en prisiones federales —incluidas cárceles de supermáxima seguridad como Marion, Illinois— Lehder aseguró que la única manera de sobrevivir mentalmente a ese aislamiento es entrenar la mente.

Tuve que convencerme de que lo único que conocía era la prisión, porque recordar la libertad me deprimía”, contó. Para él, la lectura fue el principal escape: “Un libro me permitía estar fuera de la celda”.

El exnarcotraficante explicó que leer biografías y textos históricos le ayudó a mantenerse lúcido durante décadas. “El juez sentenció a que mi cuerpo estuviera encerrado, no mi mente”, afirmó.

¿El destino final de Maduro?

Lehder advirtió que, si Nicolás Maduro es declarado culpable de los cargos de narcoterrorismo y conspiración para el tráfico de drogas y armas, podría ser enviado a la penitenciaría ADX Florence, en Colorado, conocida como el “Alcatraz de las Montañas Rocosas”.

Es una tumba moderna”, describió Lehder, quien aseguró que allí las celdas pueden estar ubicadas hasta cuatro pisos bajo tierra, bajo un régimen aún más severo. En ese lugar han estado recluidos criminales como Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y Simón Trinidad, exlíder de las Farc.

“Una tortura legal”

Para Lehder, la situación de Maduro no es comparable con la de una cárcel ordinaria. “Es el confinamiento solitario hasta el día en que el cuerpo no resista más y perezcas”, afirmó.

En su relato, el exnarcotraficante concluyó que el sistema penitenciario estadounidense, en casos de alto perfil, aplica el máximo rigor permitido por la ley, convirtiendo el aislamiento político en una soledad absoluta tras las rejas.

Es el planeta oscuro y uno tiene que convertirse en su propio psicólogo”, resumió Lehder, al describir lo que, desde su experiencia, le espera al líder venezolano en el encierro más severo del sistema judicial de Estados Unidos.