Caso envenamiento con Talio: Avanza entrevista con el padre de dos de los menores intoxicados y «Zenaida» se pone a disposición de la Fiscalía

Zenaida Pava le escribió a la Fiscalía para ponerse a disposición, mientras Juan de Bedout rindió entrevista en una diligencia clave que revive un episodio ocurrido cuatro años antes de la muerte de las menores.

La investigación por el envenenamiento con talio que acabó con la vida de dos niñas de 13 y 14 años en Bogotá acaba de entrar en una nueva fase. En cuestión de horas, dos movimientos sacudieron el expediente: la mujer señalada por el domiciliario como quien entregó las frambuesas contaminadas le envió una carta formal a la Fiscalía para ponerse a disposición de la justicia, y el padre de una de las víctimas rindió versión ante la fiscal del caso en medio de nuevas líneas de indagación.

Ambos hechos, aunque separados, confluyen en un mismo punto: el esfuerzo del ente acusador por cerrar el cerco probatorio alrededor de lo que hoy es uno de los procesos penales más delicados y complejos de los últimos años.

La carta de Zenaida: “estoy lista para presentarme”

Zenaida Pava Vargas, cuyo nombre apareció en el expediente a partir del testimonio del domiciliario que entregó el paquete de frambuesas con talio, decidió dar un paso al frente. Tras negar públicamente cualquier vínculo con el crimen y asegurar que no conoce a Zulma Guzmán —la empresaria detenida en Londres y señalada como determinadora del doble homicidio—, radicó una carta ante la Fiscalía General de la Nación.

En el documento, conocido por El Tiempo, Pava solicita que se le informe si en su contra existe una investigación penal en curso.

Yo, Zenaida Pava Vargas, respetuosamente solicito se me informe, por este mismo medio, en el término de la distancia, si en mi contra se adelanta investigación penal, en caso afirmativo: ¿cuál es el número de la Fiscalía?, ¿en qué unidad? y el número de las diligencias”.

La mujer añade que su intención es presentarse voluntariamente ante la autoridad competente, luego de que su nombre y una fotografía de su cédula fueran difundidos en medios de comunicación.

De manera irresponsable y sin ninguna verificación, se ha informado que, de acuerdo con una declaración obrante dentro de un proceso penal —entiendo es una diligencia sometida a reserva—, se me señala como la persona que entregó un paquete de fresas envenenadas a un domiciliario para cometer un crimen”, escribió.

Esto reforzando  una de las hipótesis del caso: la posibilidad de que haya sido suplantada por otra persona el día en que se entregó el paquete mortal. El domiciliario declaró que una mujer que se identificó como “Zenaida Pava” le pagó en efectivo y confirmó la dirección de entrega. Sin embargo, la propia Pava ha insistido en que no estaba en Colombia para esa fecha y que jamás ha tenido relación con los hechos.

Juan de Bedout ante la fiscal del caso

Casi al mismo tiempo, en la mañana del martes 20 de enero, Juan de Bedout —padre de una de las niñas fallecidas— compareció ante la Fiscalía para entrevista dentro del proceso.

Su diligencia se da en un momento en el que la investigación no solo apunta a reconstruir lo ocurrido en abril del año pasado, sino también a esclarecer episodios del pasado que hoy adquieren un peso inquietante.

Uno de esos capítulos se remonta a agosto de 2021, cuando Alicia Graham, exesposa de De Bedout, murió a causa de un cáncer terminal. Lo que hoy intriga a los investigadores es que, según los análisis  y datos conocidos en la investigación en dos ocasiones durante la pandemia y luego en un viaje a Europa, en su cuerpo también se hallaron rastros de talio.

Un regalo que terminó en tragedia

El caso que hoy tiene a una empresaria detenida en Reino Unido luego de ser rescatada del Rio Támesis a donde saltó en la madrugada del 16 de diciembre de 2025 comenzó de forma aparentemente inocente. En abril, las menores se encontraban departiendo en el apartamento de una de ellas cuando consumieron unas frambuesas que habían llegado como obsequio.

Poco después, presentaron síntomas graves de intoxicación. Fueron trasladadas a la Fundación Santa Fe junto con otra menor y un joven de 21 años que también habían ingerido la fruta. Estos dos últimos sobrevivieron, pero las niñas murieron los días 5 y 9 de abril.

Los exámenes médicos confirmaron la presencia de talio, un metal pesado altamente tóxico y de uso restringido.

Un detalle que desde el inicio llamó la atención de los investigadores fue que las frambuesas llegaron a la vivienda como un regalo a nombre Martin de Bedout hermano de una de las víctimas.

Zulma Guzmán y el cerco judicial

La principal señalada es Zulma Guzmán Castro, empresaria de 54 años con negocios en Argentina relacionados con carros eléctricos. La Fiscalía sostiene que habría tenido una relación cercana con Juan de Bedout y que, desde esa posición, habría coordinado el envío del paquete contaminado.

En entrevista exclusiva con Focus Noticias Guzmán indicó que se conocieron en la Universidad cuando estudiaban economía y luego en el 2013 durante un viaje a Cartagena inició la relación extramatrimonial que terminó en 2020 con la pandemia.

Hoy, Guzmán permanece detenida en el Reino Unido, a la espera de que se resuelva su extradición a Colombia. En su contra avanzan procesos por homicidio agravado y tentativa de homicidio.

La Fiscalía, según fuentes periodísticas, ha consignado en el expediente el nombre de Yeison Rosas como la persona descrita por el domiciliario, con la calificación de asesor espiritual y con vínculos —hasta ahora no esclarecidos públicamente— con Zulma Guzmán Castro, presunta autora intelectual del envío que terminó en tragedia.

En la entrevista exclusiva de Zulma Guzmán con Focus Noticias la empresaria manifestó que no daría detalles sobre la identidad y relación con el asesor espiritual mencionado.

Un expediente que se expande

Con la carta de Zenaida Pava sobre la mesa y la versión de Juan de Bedout incorporada al proceso, la investigación suma dos piezas más a un rompecabezas que todavía no termina de armarse.

Por un lado, la Fiscalía deberá determinar si la mujer señalada por el domiciliario es realmente quien entregó las frambuesas o si su identidad fue usada por un tercero. Por otro, deberá esclarecer si el talio hallado en el cuerpo de Alicia Graham en 2021 guarda alguna relación con la tragedia ocurrida en 2025.

Entre cartas, testimonios y peritajes toxicológicos, el caso del talio sigue creciendo en complejidad. Y mientras eso ocurre, dos preguntas siguen flotando en el aire: ¿quién entregó realmente el paquete mortal? y ¿desde cuándo se estaba gestando este crimen?