Así fue el seguimiento a empresario costarricense buscado por Interpol por millonaria estafa contra el Estado capturado en lujoso hotel

La captura de Rubén Antonio Wang Lara, ciudadano costarricense de 46 años con circular roja de Interpol, dejó al descubierto el rastro que durante años mantuvo en Colombia uno de los presuntos cerebros de una millonaria estafa contra el Estado de Costa Rica. El operativo se realizó el 14 de enero, en el sector de Chapinero, al norte de Bogotá, donde el extranjero se ocultaba en un lujoso hotel, pese a ser requerido por la justicia de su país desde 2016.

La detención se produjo durante una serie de inspecciones migratorias adelantadas por la Migración Colombia en establecimientos de hospedaje, una estrategia reforzada en zonas de alta afluencia turística. En medio de estos controles, los funcionarios lograron identificar a Wang Lara, quien además se encontraba en condición migratoria irregular, luego de que su visa venciera.

Circular roja y cooperación internacional

Una vez verificada su identidad y la alerta internacional vigente, el ciudadano costarricense fue puesto a disposición de Interpol Colombia, que asumió los trámites correspondientes para su judicialización y eventual extradición a Costa Rica. Las autoridades destacaron que el procedimiento es resultado de la cooperación interinstitucional e internacional, orientada a impedir que Colombia sea utilizada como refugio por personas buscadas por la justicia en otros países.

La directora general de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero López, explicó que este tipo de resultados responden al fortalecimiento de la presencia institucional. “La presencia en hoteles, zonas turísticas y espacios de alta afluencia nos ha permitido obtener resultados concretos”, afirmó, al señalar que los controles continuarán en todo el territorio nacional.

El “cerebro” de una estafa millonaria

De acuerdo con información oficial, Wang Lara es requerido en Costa Rica por su presunta responsabilidad en una estafa contra el Instituto Nacional de Seguros (INS), por un monto superior a  86.390 millones de pesos colombianos. Las autoridades lo señalan como el principal articulador de un esquema fraudulento que habría operado mediante sociedades fachada, utilizadas para gestionar créditos a nombre de terceros y trasladar de forma indebida la responsabilidad económica al INS.

El director de la Policía Nacional de Colombia, general William Oswaldo Rincón Zambrano, destacó la importancia del operativo y lo calificó como un golpe a la criminalidad transnacional. En un mensaje publicado en la red social X, afirmó: “¡Cayó el ‘cerebro’ del fraude transnacional!”, y advirtió que no se trataría de hechos aislados, sino de una estructura organizada orientada a defraudar recursos públicos.

Fachada empresarial y rastro en Colombia

En Costa Rica, Wang Lara era conocido como un influyente empresario del sector de la construcción y de la salud, con clínicas psicológicas, empresas de inversión y constructoras. Sin embargo, tras el avance de la investigación en su contra, abandonó el país y, según sus registros migratorios, se estableció en Colombia desde 2019.

Investigaciones periodísticas y judiciales indican que ese mismo año constituyó en Antioquia la empresa Innova 360 Colombia, registrada en el municipio de La Ceja, con un capital inicial de 10 millones de pesos y dedicada a obras de ingeniería civil y construcción de edificios. Además, figura como parte en un proceso activo en el Juzgado Tercero Civil Municipal de Envigado, relacionado con el presunto incumplimiento de obligaciones económicas, por una deuda superior a los 100 millones de pesos en arrendamientos.

Las autoridades colombianas indagan ahora si el señalado estafador trasladó a Colombia parte del botín obtenido en Costa Rica y si existen otros negocios o personas de su entorno involucradas en el manejo de esos recursos. Varios nombres vinculados a su actividad empresarial podrían ser clave para rastrear el dinero.

A la espera de extradición

Por ahora, Rubén Antonio Wang Lara permanece bajo custodia y a disposición de la Fiscalía General de la Nación, mientras se adelantan los trámites formales de extradición solicitados por Costa Rica. El caso se suma a otros operativos recientes que evidencian el uso de Colombia como punto de paso o refugio temporal para personas requeridas por delitos financieros de alto impacto, y refuerza el mensaje de las autoridades sobre la vigilancia y control frente a la criminalidad transnacional.