La Fiscalía reveló que la organización simulaba operativos policiales para robar droga, negociar con capos de Meta y Santander y controlar la distribución en zonas exclusivas
La Fiscalía General de la Nación y la Policía Antinarcóticos desarticularon dos estructuras familiares señaladas de apoderarse ilegalmente de cocaína a través de falsos allanamientos en Bogotá y distribuirla en sectores del norte y occidente de la ciudad. En la operación, denominada ‘Anuket’, fueron capturadas diez personas, entre ellas un exintegrante del CTI de la Fiscalía y un expolicía, quienes habrían utilizado su conocimiento institucional para apoyar las simulaciones de autoridad. Todos los implicados fueron presentados ante el Juzgado 55 Penal Municipal de Bogotá con función de Control de Garantías, donde no aceptaron los cargos.
El origen de la investigación: falsos operativos en La Colina y Villa Alsacia
Oficiales de inteligencia de la Policía Antinarcóticos comenzaron a detectar, desde principios de 2024, un patrón que llamó la atención: dos clanes familiares estaban ejecutando supuestos allanamientos en La Colina Campestre (norte de Bogotá) y Villa Alsacia (occidente de la ciudad). Los operativos, sin embargo, no eran reales.
Los investigadores reconstruyeron la modalidad:
- Los integrantes de la red se disfrazaban de policías, utilizando uniformes auténticos o prendas similares a las oficiales.
- Contaban con armas traumáticas, radios y equipos de comunicación.
- Se hacían acompañar por un expolicía y por un exagente del CTI, quienes aportaban apariencia de legalidad.
- Ingresaban a viviendas utilizadas como puntos de compra y venta de droga.
- Robaban la cocaína que simulaban incautar.
- Luego la redistribuían en su propia red de microtráfico.
Entre febrero y agosto de 2024, la Fiscalía documentó cinco eventos en los que lograron apoderarse de más de 100 kilogramos de cocaína.
Los capturados y la estructura familiar
En la operación del 26 de noviembre, la Fiscalía y la Policía detuvieron a:
- Luz Amparo Góngora, alias Amparo
- Sandra Maryoly Aguirre Montenegro, alias La Mona
- Sulay Puentes Góngora, alias La Chula
- José del Carmen Rueda Jaimes
- Carlos Andrés Rueda Puentes
- Vidaura Vega, alias Cecilia
- Leydi Yazmín Barragán Vega
- Juaner Javier Barragán Vega
- Jeisson Tapias Morales, expolicía
- Javier Alfredo Sánchez Martínez, alias Perro, exmiembro del CTI
Los ingresos, conversaciones y reuniones de los clanes quedaron registrados en interceptaciones telefónicas, con las que la Fiscalía demostró coordinación, jerarquías familiares y roles definidos dentro de la organización.
Interceptaciones reveladoras: reuniones, disfraces y contactos con otras mafias
Durante la audiencia, la Fiscalía expuso apartes de las comunicaciones que permitieron reconstruir la operación criminal:
“Se utilizaban uniformes de la Policía, prendas del CTI y armas traumáticas para realizar falsos allanamientos. Ellos se quedaban con la droga supuestamente incautada para distribuirla después”, afirmó el fiscal del caso.
Según el ente acusador, la organización no operaba de forma aislada. Tenía contactos con estructuras criminales de Meta, Santander y Nariño, donde negociaba cargamentos significativos:
“Se obtuvo información sobre una negociación entre el clan familiar y una organización narcotraficante de Santander para adquirir 500 kilogramos de clorhidrato de cocaína destinados a Bogotá”, dijo la Fiscalía.
Entre los componentes más sensibles de la investigación está la posible participación de uniformados activos. La Policía busca a alias Garza, quien sería un agente en servicio que habría colaborado con los falsos allanamientos.
Antecedentes y lujos: fiestas, empresas y lavado
La investigación también arrojó un amplio prontuario en varios integrantes de la red:
José del Carmen Rueda
Protagonizó en 2013 una fiesta extravagante mientras estaba en detención domiciliaria. Según la Policía, el evento fue financiado con 100 millones de pesos robados, contrató un conjunto vallenato y trabajadoras sexuales.
Tiene condenas por hurto calificado, falsedad en documento y porte de estupefacientes.
Javier Alfredo Sánchez Martínez (ex CTI)
Había sido capturado en 2015 por participar en falsos allanamientos. Fue absuelto en 2021 por duda razonable.
Sulay Puentes Góngora, alias La Chula
Tiene condenas por fraude procesal, estafa, falsedad en documento público y tráfico de estupefacientes. Su pena unificada supera los 11 años de prisión.
Leydi Yazmín Barragán Vega
Propietaria del bar Bolibar Donde Alex en el barrio Muzú. Fue capturada en agosto pasado en un allanamiento donde se halló un laboratorio urbano con 25 kilos de cocaína.
Las autoridades también investigan posibles maniobras de lavado de activos mediante empresas y propiedades registradas a nombre de los imputados.
La audiencia: imputación de cargos y decisión pendiente
Durante la audiencia de imputación, los diez detenidos escucharon los cargos en su contra:
- Concierto para delinquir
- Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes
- Porte ilegal de armas
Ninguno aceptó los hechos. Sus defensas anunciaron que controvertirán la legalidad de las interceptaciones y la cadena de custodia de los elementos incautados.
El juez 55 de control de garantías deberá decidir en los próximos días si impone medida de aseguramiento en centro carcelario, detención domiciliaria o libertad con restricciones.


