En medio de estrictas medidas de seguridad, las autoridades trasladaron este miércoles a Andrés Felipe Marín Silva, alias ‘Pipe Tuluá’, cabecilla de la banda criminal La Inmaculada, desde la cárcel La Picota hasta la estación de Policía de Los Mártires en el centro de Bogotá. El procedimiento se realizó ante la alerta de un plan de fuga y amenazas contra su vida.
Alias Pipe Tuluá, jefe de La Inmaculada, será extraditado a Estados Unidos luego de las fallidas negociaciones de paz con el Gobierno
Operativo aéreo y terrestre
El movimiento del detenido incluyó el uso de un helicóptero Black Hawk de la Policía Nacional y una tanqueta blindada. Comandos especiales armados custodiaron el traslado. La operación fue coordinada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) tras una solicitud urgente de la Policía, argumentando que las condiciones de seguridad en La Picota no eran suficientes para mantener al recluso.
Según informó el director del Inpec, coronel Daniel Gutiérrez, el traslado responde a la necesidad de garantizar la seguridad de alias ‘Pipe Tuluá’ en el marco de su proceso de extradición a los Estados Unidos.
Banda habría reunido $800 millones para fuga
Las autoridades confirmaron que investigan un plan de fuga presuntamente organizado por la banda La Inmaculada. La estructura criminal habría recolectado más de 800 millones de pesos colombianos con el objetivo de sobornar a funcionarios del penal y facilitar la evasión de Marín Silva, condenado a 30 años por homicidio, extorsión y otros delitos.
Este caso ha encendido las alarmas en el sistema penitenciario, y se estudian posibles complicidades internas.
Violencia en Tuluá tras anuncio de extradición
Horas después del traslado, en el municipio de Tuluá (Valle del Cauca), dos taxis fueron incinerados en lo que las autoridades atribuyen como una respuesta directa de la banda criminal a la inminente extradición de su líder. La Alcaldía local decretó toque de queda desde las 6:00 p.m. hasta las 5:00 a.m. de este jueves.
“El anuncio tomó por sorpresa a toda la institucionalidad. Desde ese momento activamos todas las alertas”, declaró Gustavo Vélez Román, alcalde de Tuluá. El mandatario confirmó que la ciudad enfrenta una situación de orden público crítica.
Gobierno rechaza actos violentos
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, condenó los ataques registrados en el Valle del Cauca y señaló que estos son una “reacción desesperada” del grupo delincuencial ante la acción de la justicia. A través de su cuenta oficial en X, afirmó que ya se activaron operativos especiales para capturar a los responsables.
“No es coincidencia: es una reacción desesperada de quienes le temen a la justicia por los delitos cometidos”, señaló el ministro.
Perfil de ‘Pipe Tuluá’
Alias Pipe Tuluá es considerado uno de los criminales más peligrosos del suroccidente colombiano. Bajo su mando, La Inmaculada —también conocida como la Oficina de Tuluá— ha sido responsable de asesinatos, desapariciones, extorsiones, narcotráfico y control territorial en municipios como Tuluá, Buga, Sevilla, Guacarí y Andalucía.
Actualmente, Marín Silva permanece recluido en la estación de Policía de Los Mártires bajo máxima seguridad, mientras se adelantan los trámites para su extradición.
Un imperio de terror
Alias ‘Pipe Tuluá’ no era un delincuente común. Al frente de ‘La Inmaculada’ —también conocida como “la Oficina de Tuluá”— tejió una red criminal con tentáculos en varios municipios del centro y norte del Valle del Cauca. Sicariato, extorsión, desplazamientos forzados, desapariciones, narcotráfico y hasta control de productos de la canasta básica figuran en su historial.
Fundada por Óscar Darío Restrepo, alias ‘Porrón’, la organización impuso su ley durante más de una década en Tuluá, Sevilla, Buga, Guacarí, Andalucía y sus alrededores. Hoy, la extradición de su jefe máximo pone en jaque su estructura, pero también desata reacciones violentas que amenazan la tranquilidad de los ciudadanos.
¿Fin o pausa?
Mientras alias ‘Pipe Tuluá’ permanece recluido bajo vigilancia extrema en la estación de Policía de Los Mártires, en el centro de Bogotá, el país se pregunta si este será el punto final de su reinado o simplemente una pausa en la historia de una banda que ha sabido reinventarse desde las sombras.
Por ahora, el cerco se mantiene, la justicia internacional avanza y las autoridades intensifican los operativos para dar con los demás eslabones de una cadena criminal que durante años ha dejado cicatrices profundas en el corazón del Valle.


