Terremoto de magnitud 7,4 es el más fuerte registrado en Colombia en una década: SGC explica por qué ocurrió en Chocó

El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el terremoto de este lunes 10 de agosto tuvo una profundidad aproximada de 103 kilómetros y estuvo asociado a la dinámica tectónica del occidente del país. El movimiento se sintió incluso en Venezuela, Ecuador y Panamá. Mientras avanzan las labores de rescate, el balance de víctimas y daños continúa cambiando.

El evento tuvo una magnitud de 7,4 y una profundidad de aproximadamente 103 km, convirtiéndose en el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante la última década

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) entregó un nuevo informe técnico sobre el fuerte terremoto que sacudió al país durante la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026 y confirmó que el evento alcanzó una magnitud de 7,4, con epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, y una profundidad aproximada de 103 kilómetros.

El dato convierte al movimiento en el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante la última década, según informó la autoridad científica encargada del monitoreo sísmico del país.

La emergencia, sin embargo, va mucho más allá de las cifras sismológicas. Los organismos de socorro continúan buscando personas atrapadas y evaluando edificaciones en Chocó, Risaralda, Caldas, Quindío y Valle del Cauca, mientras los balances preliminares de fallecidos han venido aumentando durante la mañana.

¿Por qué ocurrió un terremoto tan fuerte en Chocó?

Una de las principales explicaciones entregadas por el Servicio Geológico Colombiano tiene que ver con la compleja actividad tectónica que caracteriza al occidente del país.

Según el SGC, la actividad sísmica de esta zona responde a procesos naturales relacionados, entre otros factores, con la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Suramericana.

En términos generales, la placa de Nazca se introduce debajo de la placa Suramericana, acumulando y liberando energía en una región geológicamente muy activa. Esto explica por qué el occidente colombiano ha registrado históricamente terremotos de magnitudes importantes.

El propio SGC recordó como antecedente el sismo del 23 de noviembre de 1979, de magnitud 7,2.

Por esa razón, el terremoto de este lunes no constituye un fenómeno aislado dentro de la historia sísmica del territorio, aunque su magnitud de 7,4 lo convierte en un evento excepcionalmente fuerte para los registros colombianos recientes.

Se sintió en Colombia y tres países vecinos

La energía liberada hizo que el terremoto fuera percibido en una extensa porción del territorio nacional.

El SGC informó que el movimiento fue ampliamente sentido en diferentes regiones de Colombia, pero su percepción trascendió las fronteras nacionales: también se recibieron reportes desde Ecuador, Panamá y Venezuela.

Los mayores daños conocidos hasta ahora se concentran principalmente en el occidente colombiano, especialmente en Pereira, Manizales, Quibdó y Cali. Reportes de este lunes dan cuenta de edificios afectados, estructuras colapsadas y daños en infraestructura aeroportuaria.

Dos réplicas después del terremoto

El Servicio Geológico Colombiano confirmó igualmente que, después del evento principal, se habían registrado inicialmente dos réplicas.

La primera alcanzó una magnitud de 2,8, mientras que la segunda llegó a 4,8 y fue ampliamente sentida.

El SGC mantiene activo el monitoreo permanente, por lo que el número de réplicas puede aumentar durante las próximas horas y días.

Las autoridades han pedido especial precaución a quienes se encuentran cerca de edificaciones que presentan grietas, desprendimientos o daños estructurales, debido a que nuevos movimientos pueden agravar estructuras debilitadas por el terremoto principal.

El balance de muertos continúa cambiando

La dimensión humana de la emergencia comenzó a conocerse con el paso de las horas.

Un primer balance divulgado por Asocapitales daba cuenta de 21 personas fallecidas, distribuidas inicialmente entre Pereira, Manizales y otras zonas afectadas. Sin embargo, reportes posteriores conocidos durante la mañana ya elevaban el balance a al menos 22 fallecidos, demostrando que se trata de una cifra en permanente actualización.

Por esta razón, todavía no debe considerarse definitiva ninguna cifra nacional de víctimas hasta que el Gobierno y los organismos de gestión del riesgo consoliden los reportes territoriales.

Pereira, una de las ciudades más golpeadas

Pereira concentra hasta ahora una de las situaciones más graves.

Los primeros balances atribuidos a las autoridades locales daban cuenta de 18 personas fallecidas, además de múltiples daños en estructuras.

Uno de los puntos especialmente afectados fue el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde el terremoto provocó daños que obligaron a suspender operaciones mientras se realizaban inspecciones de seguridad.

La emergencia aeroportuaria no quedó limitada a Pereira. Reportes conocidos este lunes señalaron afectaciones y suspensiones en seis aeropuertos, entre ellos terminales de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.

Manizales: edificios destruidos y daños en su Catedral

En Manizales, las autoridades también enfrentan una emergencia de grandes proporciones.

Los primeros balances reportaron personas fallecidas, viviendas destruidas y más de una decena de edificios parcial o totalmente afectados.

Uno de los daños que más impacto ha provocado entre los habitantes de la ciudad ocurrió en la Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario, cuya estructura sufrió graves afectaciones.

La historia sísmica parece repetirse para este emblemático templo: durante el terremoto del Eje Cafetero del 30 de julio de 1962, una de las torres de la Catedral también colapsó.

Quibdó evalúa graves daños

La situación en Quibdó continúa bajo evaluación.

Desde la capital chocoana se han conocido reportes de personas heridas, edificaciones afectadas y estructuras colapsadas. La cercanía con la zona epicentral ha convertido al departamento en una de las prioridades de los organismos de emergencia.

El riesgo sísmico de Quibdó no es desconocido. Documentos oficiales de gestión del riesgo ya identificaban a la ciudad y sus alrededores como una zona de amenaza sísmica alta, señalando además factores de vulnerabilidad relacionados con construcciones sin diseños estructurales adecuados, calidad de materiales y características del suelo.

Cali también registra estructuras colapsadas

En Cali, donde el terremoto fue sentido con enorme fuerza, las autoridades desplegaron organismos de socorro para atender diferentes emergencias.

Los reportes conocidos durante la mañana daban cuenta de alrededor de 20 estructuras colapsadas, además de personas atrapadas y daños en diferentes sectores de la capital del Valle.

La prioridad continúa siendo localizar y rescatar a quienes puedan permanecer bajo estructuras, mientras equipos técnicos evalúan qué edificaciones pueden volver a ser ocupadas.

SGC inicialmente verifica daños en Manizales y Armenia

En su pronunciamiento técnico, el Servicio Geológico Colombiano fue prudente frente al balance de daños.

La entidad señaló que hasta el momento de emitir su informe había recibido reportes de afectaciones en algunos sectores, entre ellos Manizales y Armenia, pero aclaró que esa información continuaba siendo verificada por las autoridades competentes.

Esto es importante porque el SGC tiene como función principal el monitoreo y análisis científico del fenómeno sísmico, mientras que la consolidación de víctimas, daños y atención de la emergencia corresponde a las autoridades territoriales y al sistema de gestión del riesgo.

El terremoto que vuelve a recordar la vulnerabilidad del Eje Cafetero

El terremoto de este lunes también revive uno de los capítulos más dolorosos de la historia reciente del país: el terremoto del Eje Cafetero de 1999.

Aquel evento tuvo una magnitud considerablemente menor —el SGC la registra en 6,1 y a 21 kilómetros de profundidad—, pero provocó una devastación extraordinaria: 1.185 muertos, 8.536 heridos y más de 35.000 viviendas destruidas o inhabitables.

La comparación demuestra que la magnitud por sí sola no determina el nivel de destrucción. La profundidad, distancia al epicentro, condiciones del suelo, vulnerabilidad de las construcciones y densidad poblacional también influyen decisivamente en los daños.

El SGC pide consultar únicamente información oficial

Ante la enorme cantidad de fotografías, videos, audios y versiones que circulan en redes sociales, el Servicio Geológico Colombiano hizo un llamado a consultar únicamente sus canales oficiales para conocer los datos técnicos y las actualizaciones relacionadas con el evento.

La entidad continuará monitoreando permanentemente la actividad sísmica y entregará nuevos informes a medida que se procesen los registros.

Por ahora, el dato científico central está confirmado: Colombia sufrió este lunes 10 de agosto un terremoto de magnitud 7,4, con una profundidad aproximada de 103 kilómetros y epicentro en San José del Palmar, Chocó. Es el sismo de mayor magnitud registrado en el país durante la última década.

Mientras los científicos siguen atentos a las réplicas, los organismos de socorro concentran sus esfuerzos en una tarea mucho más urgente: rescatar a posibles sobrevivientes, atender a los heridos y determinar la verdadera dimensión de una emergencia que ya deja víctimas mortales y graves daños en varias ciudades del país.

Noticia en desarrollo. Las cifras de fallecidos, heridos, personas atrapadas y edificaciones afectadas pueden cambiar a medida que las autoridades consoliden los reportes oficiales.

Es importante señalar que la actividad sísmica registrada en esta zona responde a la dinámica tectónica natural del occidente colombiano, asociada, entre otros procesos, a la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Suramericana. Por esta razón, esta región ha presentado sismos de magnitud considerable a lo largo de su historia.

Entre los antecedentes históricos se encuentra el sismo ocurrido el 23 de noviembre de 1979, con una magnitud de 7,2.

El Servicio Geológico Colombiano continúa realizando el monitoreo permanente de la actividad sísmica y suministrará información oficial y oportuna a medida que se conozcan nuevos datos.

Recomendamos consultar únicamente los canales oficiales del Servicio Geológico Colombiano para conocer las actualizaciones sobre este evento.