Elementos materiales probatorios aportados por la Fiscalía General de la Nación, permitieron que un juez de control de garantías impusiera medida de aseguramiento en centro carcelario a tres personas que habrían participado en el asesinato de dos policías, ocurrido el pasado 15 de marzo en Girardot (Cundinamarca).
Los uniformados fueron atacados mientras adelantaban labores de verificación en un puesto de registro y control en vía pública.
Se trata de Esteban Daniel Acosta Valdés, Albeiro Chacón Hoyos y Andrés Echavarría Olarte, a quienes un fiscal de la Seccional Cundinamarca les imputó los delitos de homicidio y hurto calificado, ambas conductas agravadas; además de fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos.
De acuerdo con la investigación, los policías de tránsito y transporte se disponían a realizar una requisa a tripulantes de un vehículo en un puesto registro y control ubicado en el sector de la Báscula de San Lorenzo, en la vía que conduce de Girardot a Nariño (Cundinamarca).
En el momento en que los uniformados realizaban la verificación, los hombres, presuntamente, les quitaron el arma de dotación y les dispararon, ocasionándoles la muerte. Luego, huyeron del lugar sin embargo fueron capturados en flagrancia a pocos metros del sector.
Las autoridades les decomisaron un arma de fuego, dos celulares, un cartucho, ocho vainillas y el vehículo donde se transportaban.
Los procesados no aceptaron los cargos y deberán cumplir medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.
Las autoridades informaron que los capturados intentaron ocultarse en zonas rurales y veredales, también se logró el restablecimiento de los derechos de un menor de edad que se encontraba con uno de los implicados, garantizando su protección.

La captura de tres presuntos responsables del asesinato de dos policías de tránsito en Cundinamarca se convirtió en uno de los avances más relevantes de las últimas horas dentro de la investigación por el ataque ocurrido en el sector del peaje San Lorenzo, en jurisdicción de Guataquí, sobre la vía Girardot-Nariño. Las víctimas fueron la subintendente Diana Carolina García Rubio, de 36 años, y el patrullero Jeison Alberto Daza Rosso, de 42, adscritos a la Policía de Tránsito y Transporte, quienes fueron atacados a tiros mientras realizaban un procedimiento de control a un vehículo sospechoso.
De acuerdo con los reportes preliminares, los uniformados hicieron detener un campero Mitsubishi y, en medio de la inspección, habrían hallado oro que presuntamente era transportado de forma ilegal; en ese momento, los ocupantes del carro reaccionaron con disparos. Daza murió en el lugar, mientras García fue trasladada con vida a un centro asistencial, donde falleció minutos después.
La reacción oficial fue inmediata. El director de la Policía Nacional, general William Rincón, expresó su rechazo en términos contundentes: “Hoy, con profundo dolor en el corazón, debo informar al país sobre el asesinato de dos de nuestros compañeros”, y añadió que los policías fueron “vilmente atacados mientras cumplían con honor su misión de proteger la vida y la seguridad de los colombianos”. En la misma línea, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, sostuvo que la hipótesis principal apunta a que el ataque se produjo luego de que los agentes descubrieran el cargamento de oro presuntamente ilegal durante la inspección. La Procuraduría también pidió celeridad en las investigaciones y acompañamiento a las familias de los uniformados.
El operativo de búsqueda y captura fue descrito por las autoridades como una acción de gran escala. Tras el doble homicidio, la Policía desplegó un plan candado en la zona de la báscula de San Lorenzo y en corredores rurales aledaños, con más de 400 uniformados, apoyo de inteligencia, drones, sobrevuelos de helicópteros y un cerco estratégico para bloquear posibles rutas de escape.
Según los reportes conocidos, los sospechosos intentaron ocultarse en áreas rurales y veredales, pero la presión operativa permitió ubicar a tres de ellos y ponerlos a disposición de las autoridades; además, fue aprehendido un menor de 13 años y, durante el procedimiento, se logró recuperar el arma de dotación de una de las víctimas e inmovilizar el vehículo en el que se movilizaban los implicados. Las autoridades mantienen abierta la búsqueda de otros posibles involucrados y la hipótesis sobre vínculos con estructuras criminales sigue bajo verificación judicial.


