El presidente ordenó reevaluar residencias permanentes y casos de asilo de 19 países, mientras crece la conmoción por la muerte de una integrante de la Guardia Nacional.
El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva serie de medidas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, tras el tiroteo ocurrido en Washington en el que una integrante de la Guardia Nacional murió y otro uniformado permanece en estado crítico. El mandatario aseguró que su administración trabajará para “pausar permanentemente la migración de todos los países del Tercer Mundo”, mientras agencias federales confirmaron que revisarán “green cards”, solicitudes de asilo y protocolos de seguridad aplicados durante la administración Biden. El anuncio se produce en medio de una fuerte presión política por la seguridad interna y el despliegue de tropas en la capital estadounidense.
Las declaraciones del presidente Trump se dieron horas después de que se registrara el tiroteo en el centro de Washington, en el que resultaron baleados dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental: Sarah Beckstrom, de 20 años, quien falleció el jueves por la noche, y Andrew Wolfe, de 24 años, quien continúa hospitalizado en estado crítico. El sospechoso fue identificado como Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano que llegó a Estados Unidos en 2021 bajo un programa humanitario implementado durante la retirada militar de Afganistán.
La fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, confirmó que el sospechoso ahora enfrentará un cargo de asesinato, y anticipó que podrían formularse más imputaciones. La secretaria de Justicia, Pam Bondi, reiteró su intención de solicitar la pena de muerte si se confirma la responsabilidad del acusado. Paralelamente, la administración Trump analiza si deportar a la familia del sospechoso, quien residía con su esposa e hijos en el estado de Washington.
En medio de la conmoción por la muerte de Beckstrom, el presidente anunció una serie de medidas migratorias adicionales. “Pausaré permanentemente la migración de todos los países del tercer mundo”, escribió en Truth Social, aunque no precisó a qué naciones se refería. Agregó que expulsará a quienes “no sean un activo neto para Estados Unidos” y pondrá fin a subsidios federales para “no ciudadanos”. Sus declaraciones han reforzado la retórica antiinmigratoria de la Casa Blanca, que ha sido un eje central de su política de seguridad.
Entre las decisiones más inmediatas está la orden de reevaluar todas las residencias permanentes otorgadas a ciudadanos de 19 países “de preocupación”, según una lista definida en una proclamación presidencial de junio. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) confirmó que revisará “green cards” emitidas a personas de Afganistán, Venezuela, Cuba, Irán, Somalia, Sudán, entre otros. Además, el Departamento de Seguridad Nacional anunció que suspenderá indefinidamente el procesamiento de solicitudes migratorias vinculadas a ciudadanos afganos mientras revisan los protocolos de verificación implementados por la administración Biden.
Asimismo, todas las solicitudes de asilo aprobadas durante el mandato del expresidente Biden serán reexaminadas. El DHS indicó que la medida busca reforzar los controles de seguridad tras identificar al sospechoso del tiroteo como beneficiario de un programa humanitario. “La revisión es inmediata”, señaló la subsecretaria adjunta Tricia McLaughlin, quien añadió que el Gobierno revisará cada caso concedido bajo la administración anterior.
Reacciones y contexto
La muerte de Beckstrom provocó homenajes en Washington, donde personal de fuerzas del orden y autoridades federales acompañaron el recorrido de la procesión fúnebre. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, estuvo presente en los actos, y el presidente Trump aseguró que habló con los padres de la joven y que consideraría asistir al funeral. Familiares y compañeros de la guardia describieron a Beckstrom como una mujer “cariñosa”, con aspiraciones de trabajar en el FBI.
Mientras tanto, Andrew Wolfe permanece hospitalizado tras una cirugía. Su padre pidió oraciones para su recuperación y lo describió como “un luchador” y “una gran persona”, testimonios que han sido replicados por vecinos y miembros de la comunidad de Virginia Occidental.
Las medidas migratorias se anuncian mientras continúa la controversia sobre la presencia de la Guardia Nacional en la capital estadounidense. Un juez federal evalúa si el despliegue ordenado por Trump es legal, pese a que el mandatario pidió el envío de más tropas tras el tiroteo. La Casa Blanca defiende que el refuerzo es necesario para “garantizar la seguridad interna”, en un contexto marcado por debates sobre control migratorio y amenazas de violencia.
El Gobierno estadounidense continúa desarrollando ajustes en su política migratoria, mientras el caso del tiroteo avanza en tribunales federales y la situación de Andrew Wolfe sigue siendo crítica. Las nuevas directrices sobre “green cards”, programas humanitarios y asilo serán aplicadas en los próximos días, a la espera de precisiones adicionales por parte del Departamento de Seguridad Nacional, el USCIS y la Casa Blanca. Esta noticia está en desarrollo y será actualizada con información oficial.


