La controversia por el fallecimiento del niño con hemofilia de siete años continúa escalando. El presidente Gustavo Petro leyó apartes de la historia clínica del menor y afirmó que la madre firmó la negativa a una intervención quirúrgica. La familia cuestiona esa versión y la Nueva EPS insiste en que el tratamiento fue entregado de forma continua.
El caso de Kevin Arley Acosta Pico, el niño de siete años con hemofilia que falleció tras sufrir una caída y complicaciones médicas, volvió al centro del debate público luego de que el presidente Gustavo Petro reiterara su versión sobre las circunstancias de la muerte y leyera apartes de la historia clínica del menor.
Las declaraciones del mandatario provocaron una respuesta directa de la madre del niño, quien anunció que evalúa acciones legales, mientras la Nueva EPS divulgó un informe técnico en el que asegura haber suministrado de manera continua el tratamiento requerido.
“La muerte de mi hijo fue por la falta del medicamento para la hemofilia y no por la caída que sufrió”. Madre de Kevin
Petro insiste en que la madre rechazó la cirugía
Durante una intervención pública en La Guajira, el presidente Gustavo Petro se refirió nuevamente al caso y aseguró que existe un documento firmado por la madre del menor en el que se dejó constancia de que no aceptó una intervención quirúrgica tras el accidente.
“‘Sufrió un traumatismo cráneo encefálico severo. Pierde el conocimiento por cinco minutos y presenta otorragia y epistaxis’. No me pregunten en esto porque no soy médico”, afirmó el mandatario al leer el reporte clínico, y agregó: “O sea, sangrado por el oído y la nariz. Eso es signo de fractura de la base del cráneo”.
El presidente relató que el menor fue atendido inicialmente en el hospital de Palestina (Huila) y luego remitido al hospital de Pitalito, donde se practicaron exámenes que evidenciaron fractura y hematomas.
“El estado del paciente se deteriora y se le informa a la madre de que hay que intervenir quirúrgicamente y sus riesgos, pero la madre no acepta la intervención. Tampoco puedo decir si fue lo acertado o no”, dijo.
Petro aseguró que existe constancia escrita de esa decisión:
“Aquí me mandan el documento de la aceptación de la mamá de no realizar el tratamiento quirúrgico”, afirmó, sin exhibir públicamente el documento.
El mandatario también leyó apartes del proceso de atención posterior:
“Se prefiere seguir con el tratamiento clínico. El paciente en la madrugada del nueve de febrero presenta síntomas de compresión cerebral y cuando lo trasladan por avión a Bogotá tiene, a las 5 p. m., sospecha de muerte encefálica”.
Sobre el traslado, añadió:
“Durante el transporte aéreo presenta paro cardiorrespiratorio y lo reaniman. En el Hospital de la Misericordia le dan atención, pero con pronóstico vital y funcional reservado… y muere a corto plazo con alta sospecha de lesión severa irreversible. Eso se le explicó a la madre”.
Tras la lectura del informe, el jefe de Estado defendió la actuación gubernamental:
“Esto lo que significa es que: uno, no mentimos anoche, no estamos tapando algo con otra cosa… y dos, que aún hay que investigar más si se establece una responsabilidad ajena a la familia”.
También rechazó señalamientos contra el Gobierno:
“Esto está explicado… para que aquellos que están diciendo que el Gobierno Nacional es culpable de un asesinato, es mentira”.
Versión del Gobierno sobre el tratamiento
El presidente señaló que el niño no recibió una dosis del medicamento en enero debido a un traslado de la familia entre departamentos.
“Hay que determinar la responsabilidad individual, tenía que haber recibido una dosis el 14 de enero”, afirmó.
Según el mandatario, el medicamento estaba programado para ser suministrado el 9 de febrero, pero el menor sufrió el accidente un día antes y su estado se deterioró.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, respaldó esa versión y reiteró que Kevin “sufrió un accidente craneoencefálico” y que “los niños que sufren de hemofilia tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que puedan generarle un trauma violento”.
Informe de la Nueva EPS
En paralelo, la Nueva EPS divulgó un informe técnico integral en el que sostiene que el menor sí recibió su tratamiento de manera continua.
Según el documento, Kevin tenía un “manejo clínico especializado” con aplicación de factor VIII cada 28 días y el tratamiento se suministró “de forma continua entre octubre de 2019 y diciembre de 2025”.
La entidad afirmó que la causa de la muerte fue un trauma craneoencefálico severo accidental, y no una interrupción del tratamiento.
También indicó que la última dosis certificada figura con fecha del 14 de diciembre de 2025, y que el proceso de portabilidad por cambio de municipio generó un retraso en el siguiente ciclo.
“El cambio de municipio de atención generó un retraso en la aplicación correspondiente al ciclo mensual de medicamento”, reconoció la EPS.
La entidad sostuvo además que el proceso estuvo marcado por trámites administrativos derivados del traslado de la familia entre departamentos.
La respuesta de la madre del menor
La madre del niño, Yudy Katherine Pico, rechazó las afirmaciones del presidente y anunció posibles acciones legales.
“Estoy considerando demandar”, dijo al cuestionar la divulgación pública de la historia clínica de su hijo.
También insistió en que la muerte del menor no puede atribuirse únicamente a la caída:
“La muerte de mi hijo fue por la falta del medicamento para la hemofilia y no por la caída que sufrió”.
La mujer desmintió versiones sobre la continuidad del tratamiento y aseguró que, tras cambios en la red de atención de la EPS, el menor quedó sin medicamento ni citas médicas en enero.
“Es una gran mentira. A mí me llamaron y me dijeron que Medicarte a partir del 1 de enero quedaba sin contrato con la Nueva EPS. O sea, que para enero no tenía medicamentos ni citas”, afirmó.
La madre también cuestionó que se le atribuya responsabilidad por la negativa a la cirugía y ha sostenido que, sin el factor de coagulación disponible, el procedimiento implicaba alto riesgo de muerte por hemorragia.
Pronunciamientos de la Defensoría y familiares
La Defensoría del Pueblo sostuvo que la responsabilidad del cuidado no puede trasladarse a la familia.
“El cuidado de la salud de Kevin era responsabilidad del sistema de salud… Si no lo vemos así, se repetirá. Fallamos”, afirmó la defensora Iris Marín.
En otro pronunciamiento, la entidad señaló:
“La muerte de Kevin no es responsabilidad de su mamá” y advirtió que ella “no tiene por qué ser revictimizada”.
Familiares del menor, incluidos otros pacientes con hemofilia, han denunciado dificultades en la entrega de medicamentos y criticaron la divulgación de la historia clínica.
Uno de sus primos afirmó que la información oficial es “totalmente errada” y expresó temor por la situación de otros miembros de la familia con la misma enfermedad.
Un caso que refleja la crisis del sistema de salud
La muerte de Kevin Acosta ocurre en medio de la crisis del sistema de salud colombiano y del debate sobre la entrega de medicamentos a pacientes con enfermedades huérfanas.
Especialistas han advertido que al menos 1.500 pacientes con hemofilia severa en el país enfrentan riesgos por falta de suministro regular de tratamientos.
Mientras el Gobierno y la Nueva EPS sostienen que la causa de la muerte fue el trauma por la caída y que la atención se brindó conforme a los protocolos, la familia insiste en que hubo fallas en el suministro de medicamentos y en la atención oportuna.
El caso continúa sin una conclusión definitiva y podría derivar en investigaciones judiciales y disciplinarias para establecer responsabilidades.


