
El presidente Gustavo Petro aseguró que la ventaja obtenida por Abelardo en el preconteo presidencial no se explica principalmente por el respaldo de Antioquia, sino por el comportamiento electoral de Bogotá, donde, según afirmó, el candidato logró recortar una diferencia cercana a los 300.000 votos frente al progresismo.
A través de un extenso mensaje publicado en sus redes sociales, el mandatario sostuvo que una parte importante de la clase media bogotana, que según él se ha beneficiado de las reformas impulsadas por su gobierno y de administraciones de izquierda en la capital, terminó inclinándose por la candidatura de Abelardo.
Petro calificó este fenómeno como una «paradoja», argumentando que sectores que ascendieron socialmente gracias a políticas públicas ahora respaldan propuestas que, a su juicio, no representan los intereses de quienes buscan mejores salarios, mayor acceso a la educación superior y una economía basada en el conocimiento.
El jefe de Estado también señaló que Bogotá enfrenta retos estructurales relacionados con la movilidad, el desarrollo urbano y las oportunidades para los jóvenes, y afirmó que el progresismo debe construir un discurso más atractivo para la clase media capitalina.
Según Petro, los cerca de 300.000 votos con los que Abelardo redujo la diferencia histórica del progresismo en Bogotá son, por ahora, el factor que explica su ventaja en el preconteo nacional. No obstante, reiteró la necesidad de mantener el diálogo con los sectores medios y populares de la ciudad para fortalecer futuras propuestas políticas.
Las elecciones presidenciales de 2026 se definieron por un margen muy estrecho en el preconteo, con una diferencia inferior al 1 % entre los candidatos, mientras continúan los procesos oficiales de escrutinio.
Mensaje completo de Gustavo Petro
«Bogotanos y bogotanas, mucha tranquilidad de acuerdo a los datos quien da la presidencia a Abelardo no es Antioquia sino Bogotá dónde una clase media beneficiaria de la reforma laboral de mi gobierno, decidió recortar la distancia que el progresismo tenía al votar con 300.000 votos más a Abelardo.
Beneficiaria de los gobiernos de izquierda que aumentaron la clase media bogotana, incluida mi alcaldía que sacó, como ahora, mucha gente de la pobreza en la ciudad y aumentó la clase media, está ha adoptado una agenda que se ve más representada en Abelardo, como en Peñalosa que en progresismo que ha hecho crecer la clase media de la ciudad.
Eso ya ha sido analizado y se llama tirar la escalera por donde se ascendió, para que no asciendan otros como sucede con los residentes ya establecidos en EEUU y los nuevos migrantes ilegales. Una parte de la clase media quiere ser como Abelardo en vez de mirar como se le da la mano a la juventud bogotana a la que dieron la espalda llamándolos petroñeros.
La única manera de tener una economía sostenible en Bogotá es aumentando los ingresos salariales de todas las familias, abriendo más sedes de universidad pública para que más jóvenes estudien y ligando a Bogotá por tren con el mar y con Venezuela.
Redujimos aún más la pobreza en Bogotá en mi gobierno pero he ahí la paradoja, las personas que pasan a la clase media creen que progresar es ser como Abelardo y no aumentar el salario de la gran porción de los asalariados en Bogotá.
Parece que quisieran el suicidio económico de la ciudad con más buses y autos y menos árboles. Pero la gran aspiración es tener un auto así se quede horas en un trancón y entonces se solicita tumbar más casas y árboles para ampliar el concreto de las avenidas.
El diálogo con la clase media bogotana y los sectores menos pudientes es fundamental.
Los 300.000 votos que logró Abelardo de recorte a la gran distancia que le saqué a Hernández en Bogotá, por ahora, le da la victoria en preconteo a Abelardo en toda Colombia.
El progresismo debe construir un discurso para la clase media más seductor que mire a la realidad y no a ser económicamente como Abelardo que estaba más o menos quebrado.
La agenda bogotana progresista debe conmover a la clase media y tiene que abordar más temas complejos como el saber, el arte, las nuevas tecnologías, además de transporte sostenible, la fibra óptica, la capacidad de ser más rica la ciudad con más intensidad del conocimiento.
Cómo aumentar la calidad de vida sin destruir a los de más abajo o a la juventud.»