Pentágono publica archivos desclasificados sobre ovnis y FANI

El Gobierno de Estados Unidos habilitó un portal público con videos, fotografías, testimonios e informes sobre Fenómenos Anómalos No Identificados. Las autoridades advierten que los casos siguen sin explicación concluyente.

El Pentágono publicó una primera tanda de archivos desclasificados sobre ovnis, conocidos oficialmente como Fenómenos Anómalos No Identificados o FANI —UAP, por sus siglas en inglés—, en una medida presentada por la administración de Donald Trump como parte de un esfuerzo de transparencia sobre documentos que durante años permanecieron bajo reserva.

La información fue alojada en el nuevo portal gubernamental WAR.GOV/UFO, donde el público puede consultar documentos, videos, fotografías e informes originales de distintas agencias federales, sin necesidad de autorización de seguridad. Según el Departamento de Guerra de Estados Unidos, los materiales serán publicados de manera gradual, con nuevas entregas “cada pocas semanas”.

¿Qué publicó el Pentágono?

La primera entrega incluye 162 archivos procedentes de entidades como el Pentágono, el FBI, la NASA, el Departamento de Estado y otros organismos del Gobierno estadounidense. Los documentos contienen reportes de avistamientos, testimonios de testigos, fotografías, videos e informes de incidentes ocurridos en distintas épocas y lugares del mundo.

En el portal oficial, el Departamento de Guerra explicó que se trata de casos “no resueltos”, es decir, hechos sobre los cuales el Gobierno “no puede hacer una determinación definitiva” acerca de la naturaleza del fenómeno observado. La entidad aclaró que esto puede deberse a falta de datos suficientes u otras limitaciones en la investigación.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, defendió la publicación y afirmó: “Estos archivos, ocultos tras clasificaciones, han alimentado durante mucho tiempo una especulación justificada, y es hora de que el pueblo estadounidense los vea por sí mismo”.

Casos recientes y archivos históricos

Entre los materiales aparecen registros recientes de presuntos avistamientos en zonas como Irak, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Grecia, además de documentos históricos de agencias federales y transcripciones de misiones espaciales de la NASA. Algunos informes militares describen luces, objetos pequeños o fenómenos observados por personal estadounidense desplegado en distintas regiones.

También figuran archivos relacionados con las misiones Apolo 12 y Apolo 17. En esos documentos se mencionan observaciones de destellos o partículas luminosas vistas por astronautas durante operaciones espaciales. En uno de los reportes de Apolo 17, los tripulantes plantearon que las luces podrían haber sido fragmentos de hielo, aunque el material fue incluido dentro del conjunto de registros anómalos.

Advertencia oficial: no hay prueba concluyente de vida extraterrestre

Aunque la publicación reavivó el debate sobre ovnis y posible vida extraterrestre, el Pentágono no presentó los archivos como evidencia de origen alienígena. La propia página oficial advierte que los casos siguen sin una explicación definitiva y que las descripciones contenidas en los documentos pueden reflejar interpretaciones subjetivas de quienes elaboraron los reportes.

Además, informes previos del Pentágono han señalado que no existe evidencia comprobada de que los FANI correspondan a tecnología extraterrestre. En varios casos investigados en años anteriores, las explicaciones estuvieron relacionadas con globos, aeronaves, satélites, drones, fenómenos ópticos u otros objetos conocidos.

Trump pide que el público saque sus propias conclusiones

La divulgación se produjo después de una directriz emitida por el presidente Donald Trump para que agencias federales identificaran, revisaran y desclasificaran archivos relacionados con ovnis, FANI y posibles registros sobre vida extraterrestre. Trump afirmó que la publicación busca que los ciudadanos puedan revisar el material y “decidir por sí mismos”.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, también respaldó la medida y dijo que la agencia seguirá siendo transparente sobre “lo que sabe que es cierto”, lo que aún no comprende y aquello que falta por descubrir.

Una publicación que abre más preguntas que respuestas

La publicación de estos archivos marca uno de los mayores ejercicios recientes de transparencia del Gobierno estadounidense sobre fenómenos aéreos no identificados. Sin embargo, lejos de cerrar el debate, los documentos parecen abrir una nueva etapa de análisis público, científico y militar.

Por ahora, la conclusión oficial es prudente: hay registros que siguen sin explicación, pero no existe confirmación de que los fenómenos observados tengan origen extraterrestre. El Pentágono anunció que continuará revisando millones de documentos y que nuevas tandas serán publicadas en las próximas semanas.