El Papa Francisco, en su condición de líder espiritual de la Iglesia Católica, ha dado un paso significativo que refuerza su intención de continuar al frente del Vaticano a pesar de los desafíos de salud que enfrenta.
Francisco continúa con la oxigenoterapia de alto flujo, reduciendo gradualmente la necesidad de ventilación mecánica no invasiva por la noche. El Pontífice requiere aún de terapia médica hospitalaria y fisioterapia motora y respiratoria. Las condiciones clínicas del Santo Padre permanecen estables.
El Papa presenta mejorías graduales gracias al tratamiento
Francisco continúa con la oxigenoterapia de alto flujo, reduciendo gradualmente la necesidad de ventilación mecánica no invasiva por la noche. El Pontífice requiere aún de terapia médica hospitalaria y fisioterapia motora y respiratoria.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha publicado, este sábado 15 de marzo de 2025 por la tarde, el boletín médico sobre el estado de salud del Santo Padre, internado en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma desde el viernes 14 de febrero:
«Las condiciones clínicas del Santo Padre permanecen estables, confirmando los progresos mostrados en la última semana.
La oxigenoterapia de alto flujo continúa, reduciendo gradualmente la necesidad de ventilación mecánica no invasiva por la noche.
El Santo Padre requiere aún terapia médica hospitalaria, fisioterapia motora y respiratoria; estas terapias, por el momento, muestran una nueva mejoría gradual».
La Oficina de Prensa de la Santa Sede reporta además que el Santo Padre ha transcurrido la mayor parte del día entre la terapia, la oración, el descanso y un poco de trabajo.
Mañana, domingo 16 de marzo, el texto del Ángelus será publicado como ha ocurrido en las semanas anteriores.
El próximo boletín médico debería divulgarse el martes o miércoles próximos.
A los 88 años, y tras un mes de hospitalización por una neumonía, el Papa aprobó recientemente un ambicioso proyecto de reformas que se desarrollará a lo largo de tres años. Esta decisión, tomada desde su cama de hospital en el Gemelli de Roma,
Las reformas propuestas abarcan varios aspectos cruciales de la vida eclesiástica, pero destacan especialmente dos áreas: el papel de las mujeres en la Iglesia y la inclusión de los laicos en la toma de decisiones. El Papa Francisco, conocido por su postura progresista, ha abogado por un mayor empoderamiento de las mujeres dentro de la Iglesia, y en esta reforma se plantea la posibilidad de ordenarlas como diáconas, un paso importante hacia una mayor igualdad en el clero. A su vez, se busca una mayor participación de los laicos en la gobernanza eclesial, un área históricamente dominada por el clero.
El proceso de reformas se desarrolla a través de un mecanismo clave: el Sínodo de los Obispos, un espacio que ha permitido al Papa implementar su visión pastoral con una consulta global a los católicos. En los últimos dos años, el Sínodo ha abierto sus puertas por primera vez a mujeres con derecho a voto, reflejando el deseo de una Iglesia más inclusiva y representativa. Las asambleas de 2023 y 2024, en las que se discutieron estos temas de manera abierta, culminaron en un documento final en el que, entre otras cosas, se dejó en suspenso la decisión sobre la ordenación de mujeres como diáconas. Este texto subraya la necesidad de garantizar a las mujeres todas las oportunidades para liderar dentro de los marcos establecidos por la ley de la Iglesia.
Con este último acuerdo, el Papa ha decidido extender el proceso de reforma hasta 2028, momento en que, a sus 91 años, se celebrará una “asamblea eclesial” que reunirá no solo a obispos y clérigos, sino también a monjas, frailes, monjes y laicos. .
La situación de salud del Papa también ha marcado el contexto de estas reformas. Francisco ha estado hospitalizado desde el 14 de febrero y, aunque ha experimentado mejorías, sigue recibiendo tratamiento intensivo.


