Marchas del 18M y las Palabras de Petro: Un Pulso Entre el Gobierno y el Congreso

Este 18 de marzo se realizaron marchas en diferentes ciudades para apoyar al Gobierno y sus reformas.

En Bogotá, la Plaza de Bolívar fue el epicentro de la movilización. A medida que avanzaba la mañana, miles de personas se agolpaban en las inmediaciones, mientras las pantallas gigantes instaladas por el Gobierno transmitían el debate crucial sobre la reforma laboral en el Senado.

A las 12:42 p.m., Petro apareció en el escenario montado en la plaza. Con la energía de quien busca galvanizar a su base, lanzó fuertes críticas contra los congresistas que habían decidido presentar una ponencia negativa sobre la reforma laboral. «A este Congreso le corresponde demostrar si considera a su pueblo como el comandante que da las órdenes, o lo traiciona»,

«Los parlamentarios que se han ido contra el pueblo, que han traicionado al pueblo y a sus representados, que son por los que tendrían que priorizar sus tiempos y sus creencias, han traicionado al pueblo de Colombia y lo han hecho por la codicia».

“Hunden las Reformas por dinero, los parlamentarios que se han ido contra el pueblo, que han traicionado al pueblo, a sus representantes más queridos”, dijo, y añadió con furia: «No quieren que la madre comunitaria tenga un sueldo, no quieren que las mujeres tengan una pensión merecida, no quieren que el día termine a las 6 p.m., porque quieren explotar más al ser humano».

Fue en este contexto que el presidente anunció el inicio de un proceso que podría redefinir la relación entre el Gobierno y el Congreso: la convocatoria a una consulta popular. «La movilización será permanente», aseveró Petro, dejando claro que su estrategia no se limitaba a una jornada de protestas, sino que, de acuerdo con sus palabras, el pueblo debía ser el verdadero dueño de la democracia y la política colombiana.

«No quieren que el día termine como la naturaleza la hizo en la tierra, a las 6 de la tarde, porque quieren explotar, explotar y explotar más al ser humano. El corazón se lo vendieron a la codicia, ya no tienen sentimientos», expresó Petro. La propuesta de la consulta popular, más allá de ser un mecanismo legal para que la ciudadanía se exprese, era vista por muchos como una forma de presión política sobre el Legislativo, en un momento donde las relaciones entre el Congreso y el Ejecutivo están fracturadas.

El presidente no solo atacó a los parlamentarios, sino también a los alcaldes que se oponían a la jornada de movilización. En particular, se dirigio al alcalde de Bogotá, quien había manifestado su desacuerdo con el día cívico. «Se quieren pasar por la faja la Constitución, que dice que la protesta social es un derecho fundamental y que ningún gobernante se puede oponer», denunció Petro, haciendo un llamado a la defensa de los derechos ciudadanos.

El ministro del Interior, Armando Benedetti afirmó: “A nosotros ya no nos importa si se hunde o no se hunde la reforma laboral en el Congreso, ya el presidente y sus ministros han tomado la decisión de una consulta popular y la consulta va sí o sí”,