El exciclista colombiano Luis Alberto Herrera, conocido como Lucho Herrera, se declaró inocente este viernes 10 de abril de 2026 durante la diligencia de indagatoria que rindió ante la Fiscalía General de la Nación dentro de la investigación por la presunta desaparición forzada de cuatro campesinos en zona rural de Fusagasugá, hechos ocurridos el 23 de octubre de 2002. La diligencia se cumplió en el búnker de la Fiscalía y hace parte del proceso formal de vinculación del exdeportista a un expediente que también involucra a su hermano Rafael Herrera Herrera.
La investigación se adelanta bajo la Ley 600 de 2000, esquema procesal en el que la indagatoria cumple un papel central como acto de defensa y de versión del investigado. Según la información conocida tras la diligencia, Herrera insistió en que no tuvo participación en los hechos y mantuvo la línea que ya había expuesto desde 2025, cuando compareció por primera vez ante la Fiscalía para negar cualquier vínculo con la desaparición de sus vecinos.
Qué pasó en la diligencia
La indagatoria de este viernes se extendió por cerca de hora y media. Al término de la jornada no quedó resuelto si la Fiscalía solicitará o no una medida de aseguramiento contra Herrera, una definición que fue postergada para los próximos días. La diligencia se realizó después de varios aplazamientos y de recursos presentados por la defensa contra decisiones adoptadas en la etapa previa del proceso.
Herrera acudió acompañado por sus abogados Iván Cancino y Marlon Díaz. La defensa sostuvo que ha reunido elementos para demostrar que el exciclista no pactó con grupos paramilitares y que, por el contrario, habría sido víctima de presiones y acciones de esas estructuras armadas.
Qué dijo Iván Cancino
Al término de la diligencia, el abogado Iván Cancino afirmó que la indagatoria debía entenderse como una oportunidad para esclarecer el caso tanto en favor de su cliente como de las víctimas. “Esta indagatoria es a favor de él y a favor de las víctimas, porque aquí realmente lo que interesa es que se aclare rápidamente que ni Rafael ni Luis Alberto tuvieron nada que ver con estos hechos y que las víctimas de esta horrible situación puedan encontrar rápidamente a los responsables”, expresó el penalista.
Cancino agregó que la defensa está dispuesta a colaborar con todas las actuaciones requeridas y a promover la práctica de pruebas que permitan identificar a los responsables del delito de desaparición forzada. En su planteamiento, la estrategia apunta a que el caso se resuelva con rapidez, ya sea mediante una eventual preclusión o, si la Fiscalía considera que hay mérito, con el traslado del expediente a una etapa de juicio.
El contexto del caso
El expediente gira alrededor de la desaparición de Diuviseldo Torres Vega, Víctor Rodríguez Martínez, José del Carmen Rodríguez Martínez y Gonzalo Guerrero Jiménez, cuatro campesinos de la vereda Piamonte, en Fusagasugá, que desaparecieron el 23 de octubre de 2002. La hipótesis investigativa sostiene que los hermanos Herrera habrían contactado a integrantes de las entonces Autodefensas Campesinas del Casanare, grupo armado que tuvo influencia en la región del Sumapaz entre 2002 y 2003, para que se llevaran contra su voluntad a habitantes de predios cercanos a propiedades de la familia Herrera.
La investigación tomó nuevo impulso tras los testimonios de dos exparamilitares, identificados con los alias de “Menudencia” y “Ojitos”, quienes señalaron a Lucho Herrera de haber pagado por la desaparición de sus vecinos. Según esa versión, el móvil habría estado relacionado con la negativa de las víctimas a vender sus predios y con sospechas, nunca demostradas judicialmente, de presuntos vínculos con la guerrilla.
Uno de esos testimonios, conocido en el proceso desde años atrás, afirmó que al grupo se le habrían entregado fotografías de las cuatro personas y dinero para ejecutar la operación. Esa versión es una de las piezas principales sobre las que trabaja la Fiscalía, aunque la defensa de Herrera rechaza su credibilidad y sostiene que el exciclista no tuvo participación en esos hechos.
Qué delitos se investigan
A Luis Alberto Herrera y a su hermano Rafael Herrera Herrera la Fiscalía los investiga por el delito de desaparición forzada. En el caso de Rafael Herrera, además, la Fiscalía informó desde enero que fue vinculado por un segundo delito: acceso carnal violento, a raíz de un presunto abuso sexual contra una menor de edad conocido dentro de la misma investigación.
La desaparición forzada es uno de los delitos más graves en el ordenamiento penal colombiano por su carácter continuado y por la afectación múltiple que produce sobre las víctimas directas, sus familias y el derecho a la verdad. En este caso, el expediente mantiene un alto interés judicial porque, más de dos décadas después de los hechos, todavía hay personas cuyo paradero no ha sido plenamente esclarecido.
Hallazgo de restos y estado actual del expediente
Dentro de esta investigación, los cuerpos de dos de las víctimas fueron hallados en 2008 en un terreno del municipio de Silvania, Cundinamarca. Sin embargo, solo hasta diciembre de 2025 sus restos pudieron ser entregados a sus familiares, después de análisis biológicos y labores de identificación realizadas por el Grupo Interno de Trabajo de Búsqueda, Identificación y Entrega de Personas Desaparecidas (GRUBE). Las otras dos víctimas siguen desaparecidas.
Ese avance forense fue uno de los factores que dio nuevo impulso al caso y fortaleció la reapertura investigativa en contra de los hermanos Herrera. La Fiscalía anunció formalmente en enero de 2026 la apertura de instrucción, al considerar que existían elementos materiales probatorios suficientes para vincularlos al proceso.
Quién es Lucho Herrera
Lucho Herrera es una de las figuras más reconocidas en la historia del deporte colombiano. Su nombre quedó inscrito de manera definitiva en el ciclismo internacional al convertirse en el ganador de la Vuelta a España de 1987, una de las victorias más emblemáticas del país en una gran carrera por etapas. Esa dimensión pública es una de las razones por las que el proceso ha generado un fuerte impacto nacional.
Durante décadas, Herrera fue identificado como uno de los grandes símbolos del ciclismo de montaña colombiano y como referente de una generación que abrió camino en las competencias europeas. Hoy, sin embargo, su nombre aparece en un expediente penal de derechos humanos que lo obliga a responder ante la justicia por hechos ocurridos hace más de veinte años.
Lo que viene
Tras la indagatoria de este viernes, la Fiscalía deberá evaluar el contenido de la diligencia, las pruebas existentes y los elementos aportados por la defensa para definir los siguientes pasos del proceso. Entre las decisiones pendientes está establecer si hay lugar a una medida de aseguramiento, si se ordenan nuevas pruebas o si el expediente avanza hacia una etapa posterior de definición judicial.
Por ahora, Lucho Herrera mantiene su posición de inocencia y la defensa insiste en que el proceso debe servir no solo para desvincularlo de los hechos, sino para que las familias de las víctimas conozcan la verdad sobre lo ocurrido en octubre de 2002 en la vereda Piamonte de Fusagasugá.


