La crisis de seguridad en Santa Marta escaló este martes a un nuevo nivel. Mientras continúan los ataques contra vehículos, las amenazas a comerciantes y las restricciones a la movilidad, aviones de combate Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana sobrevolaron la ciudad como parte del dispositivo de seguridad desplegado por el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella para enfrentar el paro armado atribuido a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
La capital del Magdalena vive horas críticas tras una sucesión de hechos violentos que han alterado la actividad comercial, el transporte público y la tranquilidad de miles de habitantes. Durante la jornada se reportaron nuevos atentados contra vehículos en distintos puntos de la ciudad, hechos que se suman a la ola de intimidaciones que desde hace varios días viene afectando a comerciantes, conductores y empresarios.
Los incidentes más recientes incluyeron la incineración de un taxi en la calle 30, entre los barrios La Lucha y El Pando, así como la quema de un vehículo de carga pesada sobre la Troncal del Caribe, a la altura del corredor universitario. Ambos ataques ocurrieron en medio del paro armado anunciado por las ACSN tras la muerte de alias ‘Cholo’, considerado por las autoridades como el segundo cabecilla de la organización y uno de sus principales responsables financieros.
Kfir en operación de vigilancia y disuasión
Uno de los hechos que más impactó a la ciudadanía fue el sobrevuelo de aeronaves Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, cuyos motores se escucharon durante gran parte de la tarde sobre Santa Marta y sectores cercanos de la región Caribe.
De acuerdo con fuentes de seguridad, los vuelos hacen parte de las operaciones de vigilancia, reconocimiento y disuasión que adelanta el Estado para respaldar las acciones de las tropas desplegadas en tierra y reforzar el mensaje de autoridad frente a las estructuras armadas ilegales.
Aunque no se ha informado sobre operaciones ofensivas desde el aire, la presencia de estas aeronaves constituye una demostración de capacidad militar en un momento en el que las autoridades buscan impedir nuevas acciones violentas y garantizar el control de corredores estratégicos.
La orden de De La Espriella: militarizar la ciudad
Frente al deterioro del orden público, el presidente Abelardo De La Espriella tomó una de las decisiones más contundentes desde el inicio de la crisis: ordenar la militarización de Santa Marta.
El mandatario afirmó que la Fuerza Pública recibió instrucciones precisas para recuperar el control territorial, aumentar las labores de inteligencia, reforzar la presencia institucional y proteger a la población civil frente a las amenazas de grupos criminales.
Además, anunció que estará personalmente en la región para liderar las acciones del Gobierno y acompañar a las autoridades encargadas de restablecer la seguridad.
Desde la Casa de Nariño se enfatizó que la prioridad es garantizar la movilidad, proteger la actividad económica y evitar que los grupos armados impongan restricciones mediante acciones de terror.
Ejército y Policía refuerzan el control territorial
Mientras los Kfir realizaban sobrevuelos, centenares de uniformados fueron desplegados en distintos puntos del Distrito.
Las tropas del Ejército Nacional reforzaron especialmente la vigilancia sobre la Troncal del Caribe, corredor clave para la comunicación entre Magdalena y La Guajira, donde se han registrado varios ataques en las últimas horas.
De manera simultánea, unidades de la Policía Metropolitana incrementaron los patrullajes en sectores residenciales, zonas comerciales, terminales de transporte y principales avenidas de la ciudad.
Las autoridades mantienen además controles permanentes en accesos urbanos y rurales para prevenir nuevos atentados y garantizar la movilidad de los ciudadanos.
Comerciantes y transportadores, entre la incertidumbre y el miedo
La situación ha provocado una fuerte afectación económica en Santa Marta.
Durante gran parte del día numerosos establecimientos comerciales decidieron cerrar sus puertas ante las amenazas recibidas, mientras varias empresas de transporte redujeron operaciones por temor a que sus vehículos fueran atacados.
Las denuncias recibidas por las autoridades indican que hombres armados estarían recorriendo diferentes sectores de la ciudad intimidando a comerciantes y conductores para exigir el cumplimiento del paro armado.
El ambiente de incertidumbre también se ha extendido a municipios cercanos y a varios puntos de la Troncal del Caribe, donde persiste la vigilancia especial de la Fuerza Pública.
Restricción total para motocicletas
Como parte de las medidas extraordinarias adoptadas para enfrentar la emergencia, la Alcaldía de Santa Marta expidió el Decreto 432 del 22 de septiembre de 2026.
La norma prohíbe temporalmente la circulación de motocicletas, motociclos, mototriciclos, motocarros y cuatrimotos, con o sin acompañante, en toda la jurisdicción del Distrito.
La restricción comenzó a regir desde las 4:00 de la tarde de este martes y permanecerá vigente hasta la medianoche del jueves 24 de septiembre.
Las autoridades consideran que esta medida dificultará la movilidad de los responsables de las intimidaciones, quienes presuntamente han utilizado motocicletas para desplazarse entre distintos puntos de la ciudad.
PMU activo las 24 horas
El alcalde Carlos Pinedo Cuello confirmó que continúa funcionando un Puesto de Mando Unificado (PMU) con participación de la Fuerza Pública, organismos de inteligencia y autoridades civiles.
Desde este centro de coordinación se realiza un seguimiento permanente a los acontecimientos que ocurren tanto en la zona urbana como en la rural de Santa Marta.
El objetivo es monitorear posibles amenazas, coordinar la reacción de las autoridades y atender de manera inmediata cualquier alteración del orden público que se presente durante las próximas horas.
El golpe contra las ACSN que desencadenó la crisis
La actual escalada de violencia tiene su origen en una operación adelantada recientemente por la Fuerza Pública en la zona rural de Santa Marta.
Según información oficial, el operativo dejó siete integrantes de las ACSN muertos y varios capturados. Entre los fallecidos se encontraba alias ‘Cholo’, considerado uno de los hombres más importantes de la estructura armada.
Tras esa operación, el grupo ilegal anunció un paro armado de 48 horas y comenzaron a registrarse bloqueos, quema de vehículos, amenazas contra comerciantes y acciones intimidatorias que hoy mantienen a Santa Marta bajo máxima alerta.
Mientras los aviones Kfir continúan patrullando los cielos de la ciudad y las tropas refuerzan su presencia sobre los principales corredores viales, el desafío para las autoridades será contener la violencia, recuperar la confianza de los ciudadanos y restablecer la normalidad en una de las principales capitales del Caribe colombiano.