Juez legalizó la captura del presunto ladrón en el caso del accidente de la Avenida 68: audiencias quedaron aplazadas por su estado de salud

El Juzgado 46 de Garantías de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Engativá legalizó la captura de José Ignacio Camargo Galvis, el presunto ladrón involucrado en el hurto y la posterior persecución que terminó en el choque múltiple de la Avenida 68 con carrera 72, en el noroccidente de Bogotá, donde murieron tres personas.

La diligencia judicial se llevó a cabo el pasado viernes en horas de la tarde, pese a que el procesado se encontraba en un delicado estado de salud, producto de las graves lesiones sufridas durante el siniestro vial. Así lo confirmaron fuentes judiciales, que señalaron que la Fiscalía informó al juez que Camargo Galvis estaba hospitalizado y bajo pronóstico reservado.

Aun así, el despacho consideró que existían los requisitos legales para avalar la aprehensión en flagrancia, dado que el hombre fue capturado tras el accidente con un arma de fuego, un arma blanca y los objetos que habían sido robados minutos antes a una familia que transitaba por el occidente de la capital.

Audiencias de imputación y medida, suspendidas

Aunque la legalización de la captura se pudo tramitar, las audiencias posteriores de formulación de imputación y solicitud de medida de aseguramiento quedaron aplazadas de manera indefinida.

Desde la Fiscalía se explicó que Camargo Galvis fue ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y que, además, se encuentra inconsciente, lo que impide garantizar su derecho a la defensa material y a participar de manera efectiva en las diligencias judiciales.

Por esta razón, el juzgado determinó que las siguientes audiencias solo podrán realizarse cuando el procesado salga de la UCI y recupere un estado de conciencia compatible con el desarrollo de un acto judicial.

El caso que conmocionó a Bogotá

Camargo Galvis es señalado de haber participado, junto a otro hombre que murió en el accidente, en el atraco a una familia proveniente de Boyacá, a la que le robaron una cadena, dos anillos, un reloj y un teléfono celular cuando se movilizaban en una camioneta Renault Duster Oroch.

El conductor de ese vehículo, un hombre de 34 años que viajaba con su esposa y sus dos hijos menores de edad, decidió perseguir a los presuntos atracadores para intentar recuperar sus pertenencias. Durante la huida, según su testimonio, los delincuentes les apuntaron con un arma de fuego y los amenazaron de muerte.

La persecución terminó en un semáforo del sector del barrio San Fernando, donde la camioneta impactó la motocicleta en la que huían los ladrones. La moto quedó incrustada contra un Chevrolet Aveo que estaba detenido, el cual a su vez fue lanzado contra una volqueta.

El choque múltiple dejó como víctimas mortales a Santiago Rodríguez Montero, de 67 años, su esposa Clara Lucía León Bernal, de 68 años, ocupantes del Aveo, y a uno de los presuntos asaltantes.

Se trata de José Ignacio Camargo Galvis, quien, según las autoridades, conducía la motocicleta involucrada en el hurto que luego se convirtió en una persecución y terminó en el accidente de tránsito múltiple en el que murieron tres personas, entre ellas una pareja de adultos mayores completamente ajena a los hechos iniciales. La Fiscalía precisó que Camargo Galvis fue capturado en flagrancia tras el choque, con un arma de fuego y los objetos robados minutos antes a una familia que transitaba por el occidente de Bogotá.

De acuerdo con fuentes judiciales, se hizo efectiva la legalización de captura de José Ignacio Camargo Galvis por parte del Juzgado 46 de Garantías de la URI de Engativá. El hombre es señalado de haber participado en el robo registrado el jueves 15 de enero en esa localidad, hecho que derivó en una persecución vehicular y concluyó en un trágico accidente en el que murieron tres personas, entre ellas dos adultos mayores que no tenían ninguna relación con el asalto inicial.

Mientras las autoridades continúan investigando los hechos que causaron conmoción entre la ciudadanía, el conductor de la camioneta Renault Duster Oroch, un hombre de 34 años, rindió testimonio ante la Policía Judicial. En su declaración aseguró que se movilizaba junto a su esposa y sus dos hijos menores cuando fue abordado por los presuntos ladrones, quienes le robaron una cadena, dos anillos, un reloj y un teléfono celular.

Yo volteo a ver a los niños que iban en la parte trasera junto con mi esposa, los cuales estaban gritando. Yo les pregunté si estaban bien y les pedí que se calmaran… subí los vidrios”, relató el hombre ante las autoridades. Acto seguido, decidió iniciar la persecución para intentar recuperar sus pertenencias, cuando los asaltantes ya se encontraban, según dijo, a unos 100 metros de distancia.

Minutos después ocurrió el choque. Según su versión, los presuntos delincuentes lo habrían vuelto a amenazar con un arma de fuego durante la huida. “Cuando el sujeto joven de tez morena y delgado, el cual iba de copiloto, me apuntó nuevamente con el arma… yo me asusté y agaché la cabeza y frené. Fue cuando sentí un impacto: la bolsa de aire se activó”, declaró para la Policía.

Tras el impacto, el conductor explicó que tardó algunos segundos en recobrar la conciencia. Primero miró hacia la parte trasera del vehículo para comprobar que su familia estuviera con vida. Luego, al descender del automóvil, se encontró con la escena que marcaría el resto de su vida.

Me acerco y observo que dentro había dos adultos mayores, una mujer que estaba en el regazo de un hombre totalmente inconsciente. Yo estaba ido, me sentía mareado y ver esta escena me generó mucha frustración, sentí que el mundo se me venía encima… empecé a llorar sin parar”, narró ante los investigadores.

Ese testimonio hace parte ahora del expediente judicial que busca reconstruir, segundo a segundo, la secuencia de decisiones, amenazas y maniobras que llevaron al choque múltiple en el que murieron Santiago Rodríguez Montero, de 67 años; Clara Lucía León Bernal, de 68, y uno de los presuntos asaltantes que huía en la motocicleta.

Las autoridades analizan este relato junto con los videos de cámaras de seguridad, los peritajes técnicos de tránsito y los informes de Medicina Legal, para establecer las responsabilidades penales tanto del presunto ladrón capturado como del conductor que inició la persecución tras el hurto.

Usaba una identidad falsa

En el marco de la investigación, la Fiscalía estableció que el capturado usaba una identidad falsa para evadir a las autoridades. Inicialmente fue identificado como Roberto Camargo Galvis, pero un examen de dactiloscopia ordenado por el fiscal del caso, Ricardo Bejarano Beltrán, permitió confirmar que su verdadero nombre es José Ignacio Camargo Galvis.

Según el expediente judicial, el hombre habría proporcionado un número de cédula que correspondía a un familiar con los mismos apellidos, al que solo le variaban los tres últimos dígitos. Su plena identificación también fue posible gracias a tatuajes distintivos, entre ellos un búfalo en el brazo izquierdo, las letras X y Y en la mano izquierda y un demonio en la espalda.

Un amplio prontuario criminal

La verificación de su identidad dejó al descubierto un extenso historial judicial. Camargo Galvis estaba pagando una condena por porte de armas de fuego, con una pena de 8 años y 7 meses de prisión, impuesta en junio de 2017.

Además, había sido condenado por hurto calificado y por porte ilegal de estupefacientes, y tenía una orden de captura vigente desde octubre de 2024 por porte y tráfico de drogas, emitida por un juzgado de Acacías (Meta).

Su estado de salud

Actualmente, el procesado permanece en un centro médico bajo estricta custodia de la Policía. Un dictamen preliminar de Medicina Legal concluyó que sufrió luxofracturas, fracturas múltiples, trauma de tórax y un déficit neurológico agudo.

El informe médico también estableció que presenta paraplejia, es decir, pérdida de la movilidad y sensibilidad en los miembros inferiores, una condición que podría ser permanente.

Lo que viene en el proceso

Una vez Camargo Galvis supere la fase crítica y salga de la UCI, la Fiscalía solicitará retomar las diligencias para imputarle los delitos de hurto calificado y agravado, porte ilegal de armas de fuego y los que se deriven por la muerte de las tres personas durante la huida.

Entre tanto, las autoridades continúan recolectando pruebas técnicas y testimoniales para establecer con precisión las responsabilidades penales tanto del presunto ladrón como del conductor de la camioneta que inició la persecución.

El caso, que ha generado conmoción en Bogotá por la muerte de una pareja de adultos mayores que no tenía relación con el atraco, sigue en investigación y podría derivar en nuevas imputaciones conforme avance el proceso judicial.