“Hay que sacar a ese tipo”: Álvaro Leyva y los audios que lo vinculan con un supuesto plan para tumbar a Petro

Álvaro Leyva Durán, Canciller

El excanciller Álvaro Leyva, uno de los hombres más cercanos al presidente Gustavo Petro en el arranque del actual gobierno, está en el centro de un escándalo.  Según una investigación publicada por el periódico El País, Leyva habría sostenido reuniones con asesores del expresidente Donald Trump en EE. UU. para promover un plan que llevara a la caída de Petro y su reemplazo por la vicepresidenta Francia Márquez.

Los audios y testimonios revelados por el diario español dan cuenta de una serie de encuentros y conversaciones privadas en los que Leyva detalla sus intenciones y movimientos.

“Hay que sacar a ese tipo”

En uno de los fragmentos, se escucha a Leyva decir:
Hay que sacar ese tipo. Ese tipo presidiendo las elecciones… Es que, además, el orden público se desbordó. Eso no puede suceder, sino con un gran acuerdo nacional, en donde tiene que estar ELN, los del Clan del Golfo.

Leyva insiste en que ya había iniciado conversaciones con sectores económicos y políticos clave:
Yo he hablado con los gremios más importantes (…). Es que aquí han venido los del Clan del Golfo, una vaina muy jodida. Este país va al despeñadero, afirma.

Según una fuente que estuvo en una de las reuniones en EE. UU., Leyva aseguró:
“Nos dijo que tenía todas las herramientas para ejecutar un plan y sacarlo. Su lugar lo ocuparía Francia Márquez. Contaba con evidencias de que Petro no podía seguir ejerciendo el cargo y que en caso de que esto saliese adelante, el presidente no tendría capacidad de respuesta”.

Presión internacional y contactos republicanos

De acuerdo con los audios Leyva buscaba un respaldo externo clave. En los audios se le oye decir:
Estuve en Estados Unidos y con un tipo de primera fila: Mario Díaz-Balart. Los Díaz-Balart son los que están detrás del secretario de Estado.

También habría intentado contactar con el senador Marco Rubio y con el congresista Carlos Antonio Giménez, ambos influyentes en la política exterior republicana.

A través de su hijo Jorge Leyva, quien mantiene relaciones cercanas con círculos conservadores en Florida, el excanciller buscaba fortalecer un respaldo en Washington que facilitara la “presión internacional”.

“Francia está jugada”

En otro momento de los audios, Leyva se refiere directamente a la vicepresidenta Francia Márquez, a quien ve como pieza clave del supuesto plan:
“Está jugada”, afirma.

Se refiere a un episodio ocurrido durante un Consejo de Ministros, transmitido en directo, en el que Márquez confrontó al presidente:
“Yo la puse a que diera esa vaina esa noche”, asegura Leyva, en alusión al momento en que Márquez respondió en vivo a una crítica del presidente Petro.

Además, Leyva lee mensajes que intercambió con ella:
31 de marzo. Sigue en mi mente con más vigencia. Mucha fortaleza. Cero debilidad. Abrazo”, escribe él.
“Buenos días. Muchas gracias. Así seguimos firmes para cumplir la promesa con el pueblo colombiano, responde Márquez.

Vicky Dávila y Miguel Uribe: nombres sobre la mesa

Leyva también menciona a la periodista y precandidata presidencial Vicky Dávila:
No va a ser presidenta (…), pero puede ser interlocutora para uno decir: ‘¿Usted en qué está?’ Es Vicky (…). Tiene que entrar, y los que quieran. Los que tengan personería de verdad”.

Y alude al senador del Centro Democrático Miguel Uribe, gravemente herido en un atentado reciente:
No, este Uribe, Miguel Uribe… ¿Qué representa? Hay que meter malos y buenos, pero con representación”.

El deterioro de la relación con Petro

Según El País, las grabaciones llegaron al despacho presidencial a través de los servicios de inteligencia. Petro, al escucharlas, se mostró molesto y acusó públicamente a Leyva de intentar “perpetrar un golpe de Estado”. La tensión con Francia Márquez se hizo evidente. De acuerdo con una fuente presente en la reunión, el presidente le exigió desmentir cualquier vínculo con el plan:
Fue un momento de enorme tensión. Él dijo sentirse traicionado. Francia le contestó que no había actuado a sus espaldas y se negó a hacer una declaración pública”.

Desde ese momento, la relación entre ambos se enfrió hasta volverse inexistente.

El fin de una alianza

La historia de Álvaro Leyva con este gobierno comenzó con confianza total. Fue canciller, negociador de paz, gestor del restablecimiento de relaciones con Venezuela y hombre fuerte en las conversaciones con el ELN. Pero su salida del gabinete, tras una sanción disciplinaria por la licitación de pasaportes, marcó el inicio de un distanciamiento irreversible.

Desde entonces, Leyva publicó cartas acusatorias contra el presidente y su círculo más cercano, afirmando que “no se podía quedar donde estaba” y que su propósito iba más allá:
Aquí vamos a mitad del camino, de un camino que son 20 días más. Esto no se queda de este tamaño, se le escucha decir.


Focus Noticias / Redacción política
Con información de El País