En medio de la investigación por el envenenamiento con talio que causó la muerte de dos menores en Bogotá, el abogado Jesús Vergara, defensor de Jeisson Rosas, conocido en el expediente judicial como “el mentalista”, entregó a Focus Noticias su versión sobre la vinculación de su cliente al caso que tiene como principal señalada a la empresaria Zulma Guzmán Castro.
Rosas ha sido mencionado dentro del proceso debido a que su nombre aparece en el testimonio del domiciliario que entregó las frambuesas bañadas en chocolate contaminadas con talio, así como por el allanamiento realizado por la Fiscalía a un inmueble del norte de Bogotá donde funciona su consultorio.
La versión de la defensa
El abogado Jesús Vergara aseguró que su cliente no se encontraba en el país el día en que ocurrieron los hechos.
“Jeisson Rosas salió del país el 31 de marzo y regresó el 4 de abril. El envenenamiento ocurrió el 3 de abril, cuando él no estaba en Colombia”, afirmó el defensor, quien sostuvo que esa información está respaldada con tiquetes aéreos y registros migratorios ya conocidos por la Fiscalía.
Según Vergara, este elemento resulta clave para descartar cualquier participación directa de su cliente en el envío del paquete mortal.
¿Quién es Jeisson Rosas?
De acuerdo con su defensa, Jeisson Rosas se desempeña como coach de vida, con más de dos décadas de experiencia en procesos de orientación personal.
“Él no es adivino ni predice el futuro, no es brujo. No es un mentalista en el sentido que se ha querido mostrar. Lo que hace es un procedimiento holístico, de preparación emocional y personal”, explicó el abogado.
Vergara indicó que Rosas ha trabajado durante años acompañando a personas con problemas personales, emocionales y de toma de decisiones, en espacios de carácter privado y confidencial.
El allanamiento al consultorio
Uno de los puntos que ha generado mayor atención en la investigación es el allanamiento realizado el 21 de diciembre al consultorio de Rosas, ubicado en el norte de Bogotá, inmueble que las autoridades consideran relevante dentro de la trazabilidad del paquete de frambuesas.
Vea la entrevista aquí:
Durante el procedimiento, los investigadores incautaron documentos y carpetas, entre ellas una relacionada con Zulma Guzmán. Según información conocida, se trataría de cartas escritas a mano, con reflexiones personales y registros de sesiones de terapia.
Frente a este punto, el abogado Vergara fue enfático:
“La Fiscalía no podía llevarse esos documentos porque tienen reserva. Se trata de material privado, de reuniones entre un paciente y su terapeuta”, señaló.
El defensor insistió en que se trata de información amparada por la confidencialidad, y que su incautación será objeto de discusión jurídica dentro del proceso.
La relación con Zulma Guzmán
Sobre la presunta cercanía entre Jeisson Rosas y Zulma Guzmán, el abogado afirmó que su cliente no recuerda a la empresaria.
“Jeisson atiende a muchas personas. No puede afirmar quién es Zulma Guzmán porque no ha podido revisar sus registros. Todo ese material hoy está en poder de la Fiscalía”, explicó.
De acuerdo con la defensa, los documentos hallados en el allanamiento demostrarían que Guzmán habría asistido a sesiones en años anteriores —2022, 2023 y 2024—, pero no existen registros de consultas en 2025, año en el que ocurrieron los hechos investigados.
La versión de la defensa del llamado “mentalista”
En entrevista con Focus Noticias, el abogado Jesús Rafael Vergara, defensor de Jeisson Rosas López, conocido en el expediente como “el mentalista”, sostuvo que su cliente ha sido estigmatizado de manera injustificada dentro de la investigación por el homicidio de dos menores envenenadas con talio. Según explicó, Rosas no es adivino ni practicante de actividades esotéricas, sino un coach de vida con más de dos décadas de experiencia. “Jeisson Rosas López es una persona que es un coach de vida, es decir, una persona que se dedica al desarrollo personal, a la reflexión guiada, a los recursos internos, a la búsqueda de la autonomía y del bienestar. Él no es mentalista”, afirmó el abogado.
Frente a la relación con Zulma Guzmán Castro, principal señalada en el caso, la defensa reconoció que existió un vínculo estrictamente profesional. “Él atendió en cuatro oportunidades a la señora Zulma Guzmán. Ella llegó como llegan otras personas, con situaciones personales, y se le hizo el abordaje terapéutico, pero él no conoce nombres ni contextos específicos más allá de lo que el paciente relata”, explicó Vergara, quien recalcó que no se trató de una relación cercana ni amistosa, sino de consultas espaciadas a lo largo de varios años.
Uno de los puntos más sensibles abordados en la entrevista fue el allanamiento al consultorio de Rosas, realizado por la Fiscalía. Al respecto, el abogado aseguró que su cliente colaboró plenamente. “La Fiscalía llegó inicialmente preguntando por un Jason y mi cliente puso todo a disposición porque no tiene nada que ocultar. Sin embargo, se llevaron documentos que son privados y no susceptibles de registro”, señaló. Vergara insistió en que, por ley, entre terapeuta y cliente existe una confidencialidad protegida, por lo que “la Fiscalía no podía haberse llevado esos documentos porque hacen parte de una reserva”.
Sobre una eventual vinculación de Rosas con el crimen, la defensa fue categórica en negarla. “No, él no tiene ninguna relación con estos hechos tan trágicos. Es un coaching de vida, trabaja temas de sanación. No es brujo, no hace exorcismos y jamás recomendaría una conducta que conduzca a una actividad delictiva”, afirmó el abogado, quien también recordó que su cliente se encontraba fuera del país entre el 31 de marzo y el 4 de abril, periodo en el que ocurrieron los hechos.
Finalmente, Vergara cuestionó la forma en que se ha difundido públicamente el rol de su defendido y pidió que sea escuchado formalmente por la Fiscalía. “Si la fiscal quiere conocer detalles de mi cliente, que lo cite, que le garantice sus derechos, que lo escuche y permita que aporte los elementos probatorios, pero no que se difunda la idea del ‘mentalista’ porque eso afecta gravemente su buen nombre”, concluyó. Según la defensa, la relación con Zulma Guzmán fue meramente profesional, mediada incluso por la agenda del consultorio, y “no existió ningún propósito distinto a cumplir un rol terapéutico”.
El nombre de “Yeison” en el testimonio clave
El nombre de Rosas cobró relevancia luego de que el domiciliario, testigo clave del caso, asegurara que el encargo inicial figuraba a nombre de un hombre identificado como “Yeison”. Esa mención abrió una línea de investigación que llevó a la Fiscalía a revisar el entorno cercano de Zulma Guzmán.
No obstante, la defensa sostiene que no existe prueba directa que vincule a Rosas con el envío de las frambuesas, ni con la compra o manipulación del talio.
Vea la entrevista exclusiva de Zulma Guzmán con Focus Noticias:
Investigación en curso
Mientras Zulma Guzmán permanece detenida en el Reino Unido a la espera de una decisión sobre su extradición a Colombia, la Fiscalía continúa analizando los elementos incautados y los testimonios recolectados para establecer responsabilidades en el caso.
Los dictámenes de Medicina Legal confirmaron que las frambuesas consumidas por las menores contenían una alta concentración de talio, superior a los niveles letales, lo que convirtió este caso en uno de los más graves y complejos de los últimos años.


