Bogotá, 22 de enero de 2026. — La Fiscalía General de la Nación citó para este viernes 23 de enero a interrogatorio virtual a Zenaida Pava Vargas, una mujer adulta mayor que aparece mencionada en el expediente judicial por el caso de las frambuesas envenenadas con talio, un crimen que conmocionó al país tras causar la muerte de dos menores de edad en abril de 2025.
La diligencia, que se realizará de manera reservada y con presencia de la defensa, será determinante para definir el rumbo del proceso y si es vinculada formalmente al proceso o no.
El origen de la citación
El nombre de Zenaida Pava surgió en la investigación a partir del testimonio del domiciliario que transportó el paquete de frambuesas cubiertas con chocolate, las cuales contenían talio, una sustancia altamente tóxica. Según la declaración, fue una mujer de edad avanzada quien le entregó el paquete en un edificio del norte de Bogotá y quien posteriormente insistió en que el domicilio se concretara, incluso después de un primer intento fallido.
El mensajero aseguró que la mujer se identificó como Zenaida, que pagó el servicio en efectivo y que le entregó una propina de 10.000 pesos. Esa versión llevó a la Fiscalía a incluir a Pava Vargas como indiciada dentro del proceso.
La versión de Zenaida Pava
Zenaida Pava ha negado de manera reiterada cualquier participación en los hechos. A través de su abogado, remitió una carta formal a la Fiscalía en la que sostuvo su inocencia y manifestó su disposición a colaborar con las autoridades.
En el documento, la mujer afirmó:
“Zenaida Pava solicitó información si en su contra hay investigaciones, con el fin de presentarme ante la autoridad competente, toda vez que se difundió mi nombre y fotografía tomada de mí cedula de ciudadanía, de manera irresponsable y sin ninguna verificación, ha informado que, de acuerdo con una declaración obrante dentro de un proceso penal – entiendo es una diligencia sometida a reserva – me señala como la persona que entregó un paquete de fresas envenenadas a un domiciliario para cometer un crimen.
La defensa anunció que durante el interrogatorio aportará material probatorio, entre ellos fotografías y registros de reuniones familiares, con el objetivo de acreditar que Pava Vargas no estaba en el lugar señalado por el domiciliario.
Una diligencia clave en etapa preliminar
El interrogatorio de este viernes se realizará de forma virtual, debido a que Zenaida Pava se encuentra fuera del país. Se trata de un interrogatorio de indiciada, figura contemplada en el Sistema Penal Acusatorio colombiano para escuchar la versión de una persona vinculada a una investigación, pero que aún no ha sido imputada.
Fuentes judiciales indicaron que esta diligencia permitirá contrastar la versión del domiciliario con la defensa de la mujer y con otros elementos técnicos, como el rastro digital y telefónico asociado al envío.
El testigo clave: el domiciliario
El testimonio del mensajero es considerado pieza central del expediente. En una declaración de 12 páginas, relató con detalle cómo recibió el paquete el 3 de abril de 2025 en un edificio cercano al parque de la 93, en el norte de Bogotá.
“Bajó una señora de edad, tenía el cabello blanco completamente, gafas y ropa formal”, narró el domiciliario, quien agregó que la mujer confirmó la dirección de entrega y pagó el servicio en efectivo.
Tras un primer intento fallido de entrega —cuando una menor se negó a recibir el paquete— el mensajero aseguró que la mujer lo llamó e insistió en que regresara, ofreciéndole incluso más dinero.
El primer intento fallido y la entrega final
Según el relato, al llegar inicialmente al conjunto residencial de la familia Bedout, una menor de entre 12 y 13 años rechazó el paquete. El domiciliario marcó entonces la entrega como fallida, pero minutos después recibió una llamada.
“La señora me dijo que por qué había marcado la entrega como fallida y que por favor regresara, que era un regalo”, afirmó en su declaración.
Finalmente, tras hablar con el vigilante del conjunto, el paquete fue recibido. Días después, dos menores fallecieron por intoxicación con talio, y otros dos sobrevivieron.
¿Quién es Zenaida Pava Vargas?
Zenaida Pava Vargas, de 63 años, es una mujer adulta mayor cuyo nombre apareció por primera vez en el expediente judicial a partir del testimonio del domiciliario. Su familia sostiene que reside fuera de Colombia desde hace varios años y que no tiene relación con los establecimientos ni con las personas mencionadas en la investigación.
La defensa ha planteado la hipótesis de una posible suplantación de identidad, línea que la Fiscalía evalúa, especialmente por inconsistencias entre la ubicación física de Pava y los registros digitales asociados al envío.
¿Quién es Zulma Guzmán Castro?
Zulma Guzmán Castro es señalada por la Fiscalía como la principal sospechosa del caso. La empresaria se encuentra detenida en Londres, a la espera de que la justicia británica defina su extradición a Colombia.
Está acusada de ser la autora intelectual del envío de las frambuesas envenenadas. Guzmán Castro ha sido vinculada sentimentalmente con Juan de Bedout, padre de una de las menores fallecidas, y su nombre aparece asociado a múltiples elementos probatorios, incluidos rastros telefónicos y financieros.
¿Quién es Jeisson (Yeison) Rosas?
En el expediente también aparece mencionado un hombre identificado como Jeisson o Yeison Rosas, descrito como un asesor espiritual o “mentalista”. El domiciliario aseguró que el encargo inicial figuraba a nombre de “Yeison”.
La Fiscalía evalúa si se trata de Jeisson Rosas, quien habría tenido algún tipo de cercanía con Zulma Guzmán. Sin embargo, su defensa ha negado cualquier vínculo con el envío de las frambuesas y ha sostenido que para la fecha de los hechos no se encontraba en Colombia, aportando pruebas de un viaje al exterior.
Investigación en curso y definición procesal
Mientras avanza el proceso de extradición de Zulma Guzmán desde el Reino Unido, la Fiscalía continúa recolectando pruebas para esclarecer la cadena completa de hechos que derivó en la muerte de los dos menores.
El interrogatorio de Zenaida Pava será un punto de inflexión en la investigación. De su resultado dependerá si la Fiscalía fortalece la hipótesis de una red de participación o si descarta su vinculación formal al caso.
Por ahora, el expediente sigue abierto y bajo reserva, en uno de los procesos judiciales más complejos y sensibles de los últimos años en Colombia.


