Delcy Rodríguez, tiene previsto realizar una visita oficial a Washington en los próximos días, según indicó un funcionario de la Casa Blanca, en lo que representa un nuevo paso en el proceso de acercamiento entre el Gobierno venezolano de transición y la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
Aunque no se han dado a conocer fechas ni una agenda detallada, el anuncio se produce en un contexto de reconfiguración profunda de las relaciones bilaterales, tras la captura y deposición de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a comienzos de enero y la posterior instalación de un Ejecutivo encabezado de manera interina por Rodríguez.
Desde Washington, fuentes oficiales señalaron que el nuevo Gobierno venezolano opera actualmente bajo un esquema de coordinación directa con la administración Trump y ha cumplido con una serie de exigencias políticas y económicas planteadas por Estados Unidos, entre ellas el acceso al sector petrolero del país sudamericano.
Petróleo, eje del nuevo entendimiento bilateral
Uno de los pilares visibles del acercamiento ha sido el acuerdo energético entre ambos países. Esta semana, Delcy Rodríguez anunció que Venezuela ya recibió US$ 300 millones producto de la venta de crudo, tras un pacto con Estados Unidos valorado en US$ 500 millones.
“De los primeros 500 millones, han ingresado 300 millones”, afirmó Rodríguez durante un acto público en Caracas transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
El acuerdo, confirmado previamente por la Casa Blanca, contempla la comercialización por parte de Estados Unidos de hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano, con Washington encargado de gestionar los ingresos antes de transferirlos al país.
La portavoz presidencial estadounidense, Karoline Leavitt, señaló que el Gobierno interino de Rodríguez ha cumplido con “todas las exigencias y solicitudes” de la administración Trump, lo que permitió cerrar el acuerdo energético.
Destino de los ingresos petroleros
Rodríguez explicó que los recursos obtenidos por la venta de crudo serán destinados principalmente a financiar los ingresos de los trabajadores venezolanos, así como a mitigar el impacto de la inflación y la volatilidad cambiaria.
“Estos ingresos van a ser utilizados para cubrir y proteger el ingreso de los trabajadores, y para estabilizar el mercado cambiario”, afirmó la mandataria interina.
En Venezuela, aunque el bolívar es la moneda de curso legal, el dólar estadounidense —y en menor medida el euro— se utiliza de forma extendida como referencia para precios y transacciones. El tipo de cambio oficial es fijado por el Banco Central de Venezuela (BCV), pero coexiste con un mercado paralelo, lo que ha generado distorsiones en precios y salarios.
Según Rodríguez, los fondos provenientes del acuerdo petrolero serán canalizados a través del sistema financiero nacional y el BCV, con el objetivo de “consolidar y estabilizar el mercado”.
Una visita con alto contenido político
La posible visita de Rodríguez a Washington se da pocos días después de un encuentro entre el presidente Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien fue recibida en la Casa Blanca pero, por ahora, permanece al margen del proceso de transición política impulsado por Estados Unidos.
Trump ha señalado que podría “involucrar” a Machado en el futuro político de Venezuela, a quien calificó como una mujer “increíble” que “hizo algo extraordinario”, en alusión a que la dirigente le entregó la medalla de su Premio Nobel de la Paz durante su visita.
“Estaba en contra de Venezuela, pero ahora me encanta Venezuela”, afirmó Trump en una reciente rueda de prensa, donde aseguró que ha estado “trabajando muy bien” con la administración encabezada por Rodríguez.
El mandatario estadounidense también destacó la liberación de “muchos presos políticos” como uno de los avances del nuevo Ejecutivo venezolano.
Contactos de alto nivel y cooperación en seguridad
En paralelo al acercamiento económico, se han intensificado los contactos en materia de seguridad. El mismo día del encuentro entre Trump y Machado, Rodríguez se reunió en Caracas con el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe.
Durante el encuentro, ambas partes abordaron asuntos de seguridad regional y posibles oportunidades de cooperación económica. Ratcliffe se convirtió así en el funcionario estadounidense de más alto rango y el primer miembro del Gabinete de Trump en visitar Venezuela tras la operación militar del 3 de enero.
Esa operación culminó con la captura y traslado a Nueva York de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos por narcoterrorismo ante tribunales estadounidenses.
Un Gobierno bajo supervisión estadounidense
Desde la instalación del Ejecutivo interino, Trump ha reiterado que su administración exigió “acceso total” a los recursos petroleros venezolanos. Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que Washington controlará la venta del crudo venezolano por un período “indefinido”.
Rodríguez ha defendido su rol al frente del país y, en declaraciones recientes, sostuvo que si le corresponde visitar Washington como jefa de Estado lo hará “de pie, caminando, no arrastrada”.
«No es que la presidenta encargada tiene miedo porque está amenazada. No. Venezuela toda está amenazada (…). Si algún día me tocase, como presidenta encargada, ir a Washington, lo haré de pie, caminando, no arrastrada. Lo haré con la bandera tricolor», ha comunicado Rodríguez
Su eventual llegada a la capital estadounidense marcaría un hito simbólico en una relación históricamente marcada por sanciones, rupturas diplomáticas y confrontación política, y podría definir el rumbo del nuevo esquema de cooperación entre Caracas y Washington, con el petróleo como principal moneda de negociación.


