El Gobierno Nacional expidió el Decreto 0159 del 19 de febrero de 2026, mediante el cual fijó de manera transitoria el salario mínimo para este año, mientras el Consejo de Estado define la legalidad del incremento decretado a finales de 2025. La medida mantiene vigente el aumento del 23 % aplicado desde el primero de enero y busca garantizar seguridad jurídica en medio de la revisión judicial.
El acto administrativo, firmado por el presidente Gustavo Petro, establece que el salario mínimo legal mensual para 2026 se mantiene en $1.750.905, lo que equivale a $2 millones con auxilio de transporte. El decreto tendrá carácter provisional hasta que el alto tribunal emita un fallo definitivo sobre las demandas contra el incremento.
Consulte aquí el Decreto transitorio de Salario Mínimo No.-0159-19-febrero-2026
La expedición del decreto responde a una orden del Consejo de Estado que exigió al Ejecutivo emitir un acto administrativo provisional con motivación técnica detallada mientras avanza el proceso de nulidad contra el aumento anterior. El objetivo es garantizar continuidad en la remuneración mínima y seguridad jurídica para empleadores y trabajadores.
Con esta norma, el Gobierno ratifica el aumento del 23 % definido en diciembre de 2025, equivalente a $327.905 adicionales sobre el salario base. Sin embargo, el documento introduce un elemento central en el debate: reconoce que, bajo los parámetros técnicos tradicionales de la Ley 278 de 1996, el incremento habría sido menor.
El aumento técnico habría sido del 13,6 %
Según el decreto, si solo se hubieran aplicado los criterios económicos clásicos utilizados históricamente para fijar el salario mínimo —inflación esperada, productividad, participación de los salarios en el ingreso nacional y crecimiento económico— el aumento habría sido de 13,6 %.
Ese porcentaje se sustenta en cifras oficiales del Dane y del Banco de la República:
- Inflación esperada: 5,30 %
- Productividad total de factores: 0,91 %
- Crecimiento del PIB estimado: 2,9 %
- Contribución de salarios al ingreso nacional: 4,46 puntos porcentuales
La suma de estos indicadores arroja el 13,6 %, cifra cercana al 16 % solicitado por centrales obreras y superior al 11 % propuesto por algunos gremios empresariales durante la mesa de concertación.
En términos hipotéticos, si solo se aplicara ese cálculo técnico, el salario mínimo habría quedado alrededor de $1.617.096 sin auxilio de transporte, con un incremento de aproximadamente $193.596.
El componente de salario vital elevó el aumento al 23 %
El decreto explica que el aumento final del 23 % incluye un componente adicional de 9,4 puntos porcentuales asociado al concepto de “salario mínimo vital”. Este componente representa cerca del 40 % del incremento total.
Para sustentar ese ajuste, el Gobierno incorporó el concepto de salario vital elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que estima el ingreso necesario para garantizar condiciones de vida digna para un trabajador y su familia.
De acuerdo con estudios de la OIT citados en el decreto:
- La canasta vital para un hogar promedio en Colombia se ubica en $2.982.589 mensuales.
- Existía una brecha cercana al 23 % entre el salario mínimo vigente en 2025 y ese nivel de ingreso considerado suficiente.
El Ejecutivo determinó cerrar parcialmente esa brecha incorporando el componente adicional de 9,4 %, que se sumó al 13,6 % técnico para alcanzar el aumento total del 23 %.
Argumentos del Gobierno: salario vital y mandato constitucional
El documento sostiene que limitar el incremento a los parámetros económicos de la Ley 278 resultaría insuficiente frente al mandato constitucional del carácter “vital y móvil” del salario mínimo. Bajo esa interpretación, la Constitución obliga a considerar factores sociales y distributivos además de los estrictamente económicos.
El Gobierno argumenta que el salario mínimo debe funcionar como herramienta de justicia social, reducción de desigualdades y fortalecimiento de la demanda interna, dentro de un marco de sostenibilidad macroeconómica.
Para respaldar el aumento, el decreto menciona:
- Desaceleración de la inflación.
- Crecimiento económico cercano al 3 %.
- Reducción del desempleo.
Según el Ejecutivo, estas condiciones permiten un incremento real del ingreso laboral sin comprometer la estabilidad económica.
Impacto en trabajadores y economía
El ajuste beneficia directamente a cerca de 2,4 millones de trabajadores que reciben el salario mínimo y de manera indirecta a más de seis millones cuyos ingresos se ubican entre uno y dos salarios mínimos.
El Gobierno sostiene que el aumento busca preservar el poder adquisitivo, mejorar las condiciones materiales de los hogares y dinamizar el consumo interno.
Debate jurídico y económico continúa
Aunque el decreto transitorio ratifica el aumento vigente, el Consejo de Estado tiene la última palabra. El tribunal deberá determinar si el Gobierno puede ampliar los criterios tradicionales de fijación salarial para incorporar el concepto de salario vital como fundamento del incremento.
El alto tribunal continúa revisando las demandas presentadas contra el aumento decretado en diciembre de 2025 y evaluará si el Ejecutivo cumplió con los criterios económicos y constitucionales exigidos por la Ley 278 de 1996.
Hasta que exista un fallo definitivo, el salario mínimo legal vigente en Colombia seguirá siendo el de $2 millones con auxilio de transporte, tal como lo ratifica el decreto transitorio firmado por el presidente. El resultado del proceso judicial definirá no solo la cifra final del salario mínimo de 2026, sino también el alcance de los criterios utilizados para fijarlo en el futuro.

Por esa razón, ese ajuste de 13,6% se explica de una inflación esperada de 5,30%, una Productividad Total de Factores de 0,91%, una contribución de salarios al ingreso nacional de 2,81%, una contribución de salarios al ingreso mixto ponderado de 1,65% y un crecimiento estimado del PIB de 2,90%.
El salario vital explica el 40% del incremento del salario mínimo
Como se mencionó antes, en el decreto transitorio solicitado por el Consejo de Estado, el Gobierno suma a ese 13,6% un componente de 9,4% que tiene como finalidad cerrar la brecha parcial con el salario mínimo vital.


