
Los exfuncionarios, protagonistas del escándalo de corrupción de la UNGRD, fueron trasladados desde centros de reclusión militar a la cárcel La Picota de Bogotá. El presidente Abelardo De La Espriella publicó las imágenes del operativo y aseguró que en su gobierno «se acabaron los privilegios».
En los videos compartidos por el mandatario se observa a ambos exfuncionarios bajo custodia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), vistiendo uniforme carcelario en tonos café y naranja. Tanto López como Pinilla aparecen esposados de manos y pies durante el procedimiento de traslado.

Uno de los momentos que más llamó la atención fue la imagen de Olmedo López caminando con la cabeza agachada mientras es conducido por personal de custodia hacia el vehículo oficial que posteriormente lo trasladó al complejo penitenciario.

Las grabaciones también muestran a Sneyder Pinilla durante el proceso de ingreso al sistema penitenciario, incluido el corte de cabello reglamentario previo a su traslado definitivo.
Así fue el operativo de traslado
El procedimiento fue ejecutado por funcionarios del Inpec, quienes trasladaron a los dos procesados desde los centros de reclusión militar donde permanecían recluidos por orden judicial.
Después de ser sometidos a los protocolos de seguridad, ambos fueron subidos a un vehículo oficial de la autoridad penitenciaria y transportados hasta la cárcel La Picota, uno de los centros penitenciarios más importantes del país.
Las imágenes difundidas muestran estrictas medidas de seguridad alrededor de los exfuncionarios, quienes actualmente son considerados piezas clave dentro de las investigaciones por el caso UNGRD debido a su colaboración con la Fiscalía.
De los cantones militares a La Picota
Antes del traslado, Sneyder Pinilla permanecía recluido en el Cantón Militar de Artillería, mientras que Olmedo López estaba en el Cantón Militar Caldas.
La diferencia entre ambos lugares ha sido uno de los puntos centrales de la controversia.
Los centros de reclusión militar donde permanecían habían sido definidos por jueces de control de garantías, quienes consideraron aspectos relacionados con la seguridad de los dos colaboradores de la justicia.
Ahora ambos se encuentran en La Picota, un establecimiento penitenciario administrado por el Inpec que alberga a procesados y condenados por distintos delitos de alto impacto y donde las condiciones de reclusión son diferentes a las de los centros militares.
«Se acabó la guachafita»: el mensaje de De La Espriella
Tras conocerse el traslado, el presidente Abelardo De La Espriella defendió públicamente la decisión y aseguró que busca eliminar cualquier percepción de privilegios para quienes enfrentan procesos por corrupción.
«Se acabó la guachafita y se acabaron los privilegios. Di la orden y hoy se cumplió: Olmedo López y Sneyder Pinilla fueron trasladados a La Picota«, afirmó el mandatario.
Además, agregó:
«Estamos hablando de plata que era para llevar agua donde no había una gota, alimentar niños, ayudar a familias que lo habían perdido todo y atender emergencias. Los involucrados en ese escándalo hoy responden ante la justicia y no van a tener privilegios mientras enfrentan sus procesos«.
El jefe de Estado también envió un mensaje sobre el manejo de los recursos públicos:
«Que quede claro: en mi Gobierno no hay cárceles VIP, pabellones a la medida ni privilegios. No importa cuánto dinero, poder, influencias o amigos tenga alguien. Aquí nadie tiene corona y nadie está por encima de la ley. La plata pública es sagrada. Quien la toque tendrá que responder ante la justicia»
La reacción de las defensas
La decisión, sin embargo, generó fuertes cuestionamientos por parte de los abogados de ambos exfuncionarios.
La defensa de Sneyder Pinilla ha sostenido que existe una decisión judicial que ordenaba su permanencia en un centro de reclusión militar y ha solicitado revisar la medida.
Por su parte, el abogado de Olmedo López, José Luis Moreno, aseguró que su cliente no permanecía en un cantón militar por privilegios, sino por una medida de protección derivada de su condición de colaborador de la justicia.
Según la defensa, López ha denunciado amenazas y riesgos contra su integridad debido a la información que ha entregado en las investigaciones. El abogado también manifestó su preocupación por la seguridad del exdirector de la UNGRD dentro de La Picota, debido a la posibilidad de coincidir con personas mencionadas en sus declaraciones ante las autoridades.
El escándalo de la UNGRD
Olmedo López y Sneyder Pinilla se convirtieron en los principales testigos del caso de corrupción de la UNGRD luego de admitir irregularidades y entregar información a la Fiscalía sobre el presunto desvío de recursos públicos destinados a atender emergencias y ayudar a comunidades vulnerables.
Ambos suscribieron mecanismos de colaboración con la justicia y sus testimonios han servido para impulsar múltiples investigaciones relacionadas con contratos, pagos irregulares y el manejo de recursos destinados a programas de atención de desastres.
Sus declaraciones son consideradas fundamentales para determinar la responsabilidad de otros funcionarios, contratistas y dirigentes presuntamente involucrados en uno de los mayores escándalos de corrupción de los últimos años en Colombia.