Durante la investigación, dirigida por una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, se determinó que el patrullero, identificado a través de su placa y de los registros del arma asignada, fue quien disparó un proyectil de goma contra la joven universitaria que regresaba a su vivienda después de participar en la marcha realizada ese día en el centro de Bogotá.
El impacto le causó una lesión grave en el ojo derecho y la pérdida permanente de la visión. La juez calificó la conducta como desproporcionada, innecesaria y contraria a los protocolos institucionales.
En consecuencia, Núñez Zabaleta fue condenado por el delito de lesiones personales con perturbación funcional. Además, se le impuso una inhabilidad de 84 meses para el ejercicio de funciones públicas y una multa de 24.3 salarios mínimos legales mensuales vigentes para 2021.
La sentencia es de primera instancia y en su contra proceden los recursos de ley.


