10 de enero de 2026

Caso magnicidio Miguel Uribe. Las revelaciones de la investigación contra alias El Viejo que fue enviado a la cárcel

Vea la audiencia aquí y las revelaciones de como llegaron a su captura

A centro carcelario intermediario entre determinadores y estructura que ejecutó el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay

Simeón Pérez Marroquín habría sido contactado para que organizara todo lo relacionado con el atentado. En ese sentido, presuntamente le confió esa responsabilidad a Elder José Arteaga Hernández, alias Chipi, quien finalmente dispuso de la logística y definió los roles de las personas señaladas de participar en la acción criminal.

La Fiscalía General de la Nación avanzó en una segunda fase en la investigación por el magnicidio del senador y precandidato presidencial, Miguel Uribe Turbay, con la identificación y judicialización de Simeón Pérez Marroquín, alias El Viejo, presunto intermediario entre los determinadores y el grupo delincuencial que ejecutó el atentado el pasado 7 de junio en el occidente de Bogotá.

Las evidencias dan cuenta de que esta persona habría sido contactada para que organizara todo lo relacionado con el ataque. En ese sentido, presuntamente le encomendó el plan criminal a Elder José Arteaga Hernández, alias Chipi, quien es señalado de definir la logística y los roles que cumplirían los demás implicados.

Alias El Viejo también estaría involucrado en labores previas de seguimiento a la víctima. Una de estas, en marzo de 2025, cuando el precandidato fue vigilado y fotografiadodurante una reunión política en el suroccidente de Bogotá.

Adicionalmente, los elementos materiales probatorios lo ubican en una reunión en el barrio Danubio Azul, en la que presuntamente le entregó a Katherine Andrea Martínez Martínez el arma de fuego utilizada en el atentado, la cual había sido modificada para aumentar su letalidad. Esto sucedió un día antes de que el adolescente disparara contra Miguel Uribe Turbay.

Las revelaciones clave en audiencia judicial

La Fiscalía General de la Nación reveló nuevos detalles sobre la captura e imputación de cargos contra Simeón Pérez, conocido con los alias de “El Viejo”, “La Firma”, “Tulio” y “Sebastián”, señalado de ser el presunto cabecilla de la estructura criminal que habría planeado y ejecutado el homicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.

Durante la audiencia, la fiscal del caso, Elsa Reyes, presentó los hallazgos de la operación que permitió la captura del sindicado en una finca de la vereda El Triunfo, en zona rural de Puerto Lleras, Meta, el pasado 27 de octubre. El operativo, que se extendió por más de una hora, culminó con la incautación de armas de fuego, teléfonos celulares, manuscritos, una motocicleta Pulsar 250 y un rifle calibre 22, además de otros elementos que serán analizados como material probatorio.

Según la Fiscalía, Simeón Pérez integraba de manera voluntaria una organización criminal dedicada al tráfico de drogas, armas y robos de vehículos pesados, con presencia en Bogotá y el sur del país. Dentro de esta estructura, el procesado habría tenido el rol de coordinador de homicidios, responsable de entregar armamento, seleccionar a los ejecutores y mantener contacto directo con quienes encargaban los crímenes por precio o promesa remuneratoria.

La investigación, que suma ya nueve capturados, permitió identificarlo gracias a los testimonios del sicario que disparó contra Uribe Turbay, de Harold Barragán y de Katerin Martínez, alias “Gabriela”, considerada una pieza clave en el caso.

Martínez, capturada en Florencia (Caquetá), confesó que fue ella quien entregó al joven sicario una pistola Glock 9 milímetros, modificada para incrementar su poder letal. Según su relato, horas después del ataque recibió una llamada de “El Viejo”, quien le ordenó destruir la SIM y el celular para eliminar rastros del crimen. Posteriormente, el propio Pérez habría intentado contactarla para darle instrucciones sobre su traslado hacia Belén de los Andaquíes, donde presuntamente sería entrenada como francotiradora por miembros de la Segunda Marquetalia.

Otra pista que permitió dar con su paradero surgió del testimonio del hijastro de Pérez, recluido en un centro de atención para menores. El joven confirmó que su madre convivía con un hombre llamado Simeón Pérez, información que reforzó las sospechas sobre la identidad del cabecilla.

De acuerdo con el expediente, El Viejo habría ordenado a Elder José Arteaga, alias “Chipi”, coordinar la logística del atentado junto con William Fernando González y Harold Barragán. La estructura, según la Fiscalía, funcionaba bajo un esquema en el que se reclutaban menores de edad para ejecutar tareas criminales, aprovechando su inimputabilidad.

La fiscal Reyes imputó a Pérez los delitos de homicidio agravado, uso de menores en la comisión de delitos, concierto para delinquir y porte ilegal de armas de fuego.

Actualmente, el capturado permanece bajo estricta custodia en el búnker de la Fiscalía en Bogotá, mientras avanza el proceso judicial que busca esclarecer uno de los casos más delicados de los últimos años, por sus presuntos vínculos con estructuras disidentes de las Farc y por el perfil político de la víctima.

La audiencia dejó en evidencia que el crimen de Miguel Uribe Turbay no fue un hecho aislado, sino parte de una compleja red criminal que operaba en distintas regiones del país. La Fiscalía continúa verificando si detrás del atentado hubo financiadores o motivaciones políticas, una línea de investigación que, según las autoridades, aún no se descarta.

El 14 de junio, una semana después del ataque, Pérez Marroquín le suministró dinero y un celular a Katherine Martínez, y facilitó su huida a Caquetá. Allí integrantes de la estructura Segunda Marquetalia de las disidencias de la Farc, al parecer, la recibirían y la entrenarían en tácticas de francotirador y manejo de drones.

En el curso de la investigación se conoció que este hombre, desde 2022, sería el cabecilla de una red delincuencial dedicada al tráfico local de estupefacientes, los homicidios selectivos y la instrumentalización de menores, entre otras conductas delictivas perpetradas en Bogotá y varias zonas del país.

Por todo lo anterior, una fiscal de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de homicidio, concierto para delinquir, uso de menores de edad para la comisión de delitos; y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, todas las conductas agravadas.

Los cargos no fueron aceptados por el procesado, quien deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario.

Simeón Pérez Marroquín, alias El Viejo, fue capturado en una acción articulada con la Policía Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), en la vereda Brisas del Guejar, en Puerto Lleras (Meta). Con la decisión de hoy, se convierte en el noveno judicializado por el magnicidio de Miguel Uribe Turbay.