Capturan al general (r) Yuber Aranguren luego de ser condenado por acoso sexual por la Corte Suprema de Justicia

El General (r) no tendrá el beneficio de detención domiciliaria

Este miércoles 26 de febrero, el general retirado del Ejército Yuber Aranguren fue capturado por orden de la Corte Suprema de Justicia, tras ser condenado a 40 meses de prisión por los delitos de acoso sexual e injuria en contra de una subteniente bajo su mando. La captura se produjo en el municipio de Chía, Cundinamarca, como parte de un operativo encabezado por la policía judicial, con la autorización del magistrado Jorge Caldas Vera.

El CTI de la Fiscalía realizó la captura en la urbanización Fontanar, estará recluido en el establecimiento penitenciario que asigne el Inpec.

Aranguren, quien estuvo al frente de la Brigada 27 de Selva del Ejército Nacional en 2018, fue hallado culpable por un acto de abuso de poder hacia una subteniente que denunció acoso verbal y físico reiterado durante su servicio. La víctima relató múltiples incidentes en los que el general realizó comentarios degradantes y humillantes, incluyendo propuestas sexuales explícitas y acciones de acoso en público y privado.

La Corte subrayó la gravedad de los hechos y ordenó que Aranguren cumpla su condena en prisión, sin posibilidad de prisión domiciliaria. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) será responsable de definir su sitio de reclusión.

La Corte, al analizar los hechos, condenó las acciones de Aranguren, destacando que su comportamiento no solo violó los derechos de la víctima, sino que también reflejó un entorno hostil en el que abusó de su posición de poder. Los actos de acoso fueron tan graves que se extendieron a insinuaciones sexuales y tocamientos indebidos, como ocurrió en una ocasión en la que el general tocó la pierna de la subteniente mientras viajaban en su vehículo personal.

El Caso

El caso de Aranguren comenzó cuando la subteniente M.D.M.C.C., quien era parte de la brigada bajo su mando, denunció que fue objeto de un asedio constante y acoso de diversas formas por parte del entonces Brigadier General en retiro. Según la denuncia, el acoso no solo era verbal, sino también físico, y fue reiterado en múltiples ocasiones durante el período entre 2018 y 2019.

La víctima relató en su testimonio que Aranguren, en reiteradas ocasiones, la invitó a sentarse junto a él en reuniones con el Estado Mayor, vulnerando los protocolos establecidos para este tipo de encuentros. Durante estas reuniones, Aranguren le hacía comentarios de índole sexual, llegando a decirle que » las mujeres no van solo por el pipí, sino que detrás del pipí va la billetera», en una actitud claramente degradante.

Las Insinuaciones y Amenazas

En una de las situaciones más escandalosas, el general le hizo a la subteniente una propuesta, diciéndole que por cada grosería que él dijera, ella debería darle un beso para «ver si se le quitaba lo grosero». Este comportamiento no solo fue una clara demostración de abuso de poder, sino también un acto de humillación que dejó a la víctima expuesta al escarnio público ante otros miembros del Batallón.

En otro episodio, Aranguren la insultó en público, manifestando que «iba a llevar a un cerro donde queda un repetidor para que le baje el nivel de testosterona a los soldados«. De esta manera, minimizó su integridad como mujer y como oficial dentro del Ejército, expuesta a las burlas de sus compañeros.

A medida que las acusaciones fueron surgiendo, la víctima trató de denunciar los hechos ante la Oficina de Género del Ejército, pero en lugar de ser respaldada, fue víctima de represalias. La respuesta de Aranguren fue trasladarla a un puesto en el Batallón de Servicios, como una forma de castigarla por haberlo denunciado.

Afirma la Fiscalía General de la Nación, luego de  su arribo a la Brigada 27 de Selva, la Subteniente M.D.M.C.C.
fue objeto de asedio y acoso en distintas formas, tanto de  palabra como de hecho por parte del Brigadier General en retiro  del Ejército Nacional YUBER ARMANDO ARANGUREN  RODRÍGUEZ, con la intención de obtener favores sexuales de ella, sin su consentimiento, los cuales se concretaron en diversas formas, las cuales se sintetizaron así:

«Le ordenó sentarse a su lado en algunas reuniones con el  Estado Mayor incumpliendo los protocolos establecidos para  ello y en algunas de ellas, le dijo “usted tiene noviecito solo para administrarle el sueldo, para que más lo va a tener, no solo para que le haga rico«, así como en otra reunión, en presencia de algunos comandantes del Batallón le dijo “bizcocho joven, tómele la foto a eso para las comunicaciones, no le valla (sic) a enviar la  foto a su noviecito, esa chimba de relación que usted tiene se la voy a hacer acabar, y si se piensa casar también la voy a desertar tanto para que no se case».

En una formación de la Brigada en presencia del personal  le dijo “las mujeres no van solo por el pipí, sino que detrás del pipí va la billetera, ¿Cierto Cabrera?”, por lo cual fue objeto de burla de todos los presentes. En otra ocasión, le expresó que la «iba a llevar a un cerro donde queda un repetidor para que le baje el nivel de testosterona a los soldados» y en otra que “era una mamacita, que estaba muy buena, que tenía un culo muy rico, que se lo quería comer”.

El 31 de julio de 2018 durante otra reunión con el Estado  Mayor y luego que la Subteniente le reclamara al General  ARANGUREN RODRÍGUEZ por sus groserías y faltas de  respeto, el acusado le contestó “hagamos algo, por cada grosería que yo diga usted me da un beso, a ver si se me quita lo grosero”, con lo que nuevamente fue objeto de burla por parte de todos los que se encontraban presentes en la mencionada reunión y finalizó diciéndole “suiche relájese».

El 12 de agosto de 2018, cuando se presentó la segunda  avalancha de Mocoa, después del almuerzo, le ordenó
acompañarlo a la Alcaldía a una reunión que tendría allí y en la  Estación de Bomberos, y cuando se encontraba en su vehículo hablando por teléfono con su novio, el acusado abordó el mismo sin su autorización pidiéndole que lo llevara a otra reunión,  pretexto que en los vehículos asignados por el Ejército no tenían cupo. Estando allí, ARANGUREN RODRÍGUEZ tomó su pierna  de forma vulgar.

En otra reunión con el Estado Mayor de la Brigada 27  llevada a cabo el 16 de septiembre de 2018 en la Sala de Guerra, la insultó con palabras soeces y la relevó de su cargo, enviándola al batallón ASPC No. 27 (BASER).
Asimismo, se resaltó en el escrito de acusación que, dada la condición de superioridad jerárquica y funcional existente de  ARANGUREN RODRÍGUEZ sobre la Subteniente C.C., en retaliación por haber denunciado ante la Oficina de Género del  Ejército Nacional cada uno de los presuntos improperios de los que fue víctima, la Oficial fue transferida al Batallón de  Servicios “BASER” ubicado en la misma Brigada por orden de aquél».