Fueron capturados alias ‘Dairon’ y ‘Brandon’, integrantes de disidencias de las Farc E-33, presuntos responsables del homicidio de la familia López Durán en Tibú, Norte de Santander, el pasado 15 de enero del 2025 mientras se movilizaban por una vía de ese municipio.
“‘Brandon’ y ‘Dairon’ coordinaron y perpetraron la masacre por orden de alias ‘Richard’, cabecilla de finanzas del bloque Magdalena Medio del EMC”: Policía Nacional
Miguel Ángel López, propietario de la funeraria San Miguel, su esposa Zulay Durán Pacheco y su bebé, Miguel Herney López, fueron asesinados en un ataque armado mientras transitaban por la vía que conecta Tibú con Cúcuta, en la vereda La Valera.
#Atención Fueron capturados alias ‘Dairon’ y ‘Brandon’, integrantes de disidencias Farc E-33, presuntos responsables del homicidio de la familia López Durán en Tibú, Norte de Santander, el pasado 15 de enero del 2025 mientras se movilizaban por una vía de ese municipio. pic.twitter.com/EAn6vdirsu
— Focus Noticias (@focusnoticia) February 13, 2025
Las autoridades habían señalado preliminarmente que la responsabilidad del ataque era del Ejército de Liberación Nacional ELN, esta guerrilla posteriormente dijo que no eran los responsables de la masacre.
Le puede interesar: Fiscalía dice que la circular roja contra alias “Araña” es por hechos recientes de envió de cocaína a EEUU
La familia fue interceptada en una de las zonas más conflictivas del país, donde operan grupos armados ilegales como el ELN y las disidencias del frente 33 de las FARC. Según el relato de testigos y autoridades, los atacantes dispararon directamente contra la parte delantera del vehículo, acabando con la vida de Miguel Ángel, Zulay y el bebé.
El municipio de Tibú, Norte de Santander, vivió una tragedia que estremeció al país. Miguel Ángel López, propietario de la funeraria San Miguel, su esposa Zulay Durán Pacheco y su bebé de seis meses, Miguel Herney López, fueron asesinados en un ataque armado mientras transitaban por la vía que conecta Tibú con Cúcuta, en la vereda La Valera.
En el automóvil también viajaba el hijo mayor de la pareja, un niño de 9 años, quien milagrosamente sobrevivió al ataque, al encontrarse en la parte trasera del vehículo.
La región del Catatumbo, marcada por disputas de grupos ilegales por economías ilícitas, ha sido escenario de innumerables actos de violencia. El ataque no solo dejó en evidencia la fragilidad de la seguridad en la zona, sino también el drama humanitario que afecta a sus habitantes.


