El origen de la disputa: un camarógrafo en el Senado
Todo comenzó cuando un fotógrafo, que según Uribe formaba parte de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL), fue señalado por los miembros del Pacto Histórico de estar grabando a los senadores sin autorización. La situación, que parecía simple al principio, se intensificó rápidamente. Gloria Flórez y Wilson Arias fueron los primeros en alzar la voz, acusando a Uribe de haber traído a un camarógrafo no autorizado al recinto y de grabar de manera irregular, en especial a Arias, quien fue el más afectado por las imágenes.
“Como todos los días, durante todas las sesiones, un camarógrafo autorizado debidamente por la Policía, la Dirección Administrativa y la mesa directiva me acompañaba en la plenaria. Grabó las diferentes miradas y partes, y como muchos lo han hecho grabó lo que estaba sucediendo. Es una discusión pública en un recinto público”, sostuvo Uribe.
Y agregó “Sorprende que vengan a reclamar respeto cuando salieron allá, con su autoridad de senadores, a pisotear a un par de jóvenes. ¡Ah! Ahí sí reclaman respeto y salen a gritar, a ofender y a maltratarnos. No sean sinvergüenzas e hipócritas. Yo salí a defenderlos”, «Wilson Arias y Gloria Flórez, al peor estilo mafioso, fueron a cuestionar a estos jóvenes, a insultarlos. Y me sorprende que venga aquí a reclamar respeto cuando salieron allá, con su autoridad de senadores, a maltratar a un par de jóvenes. No sean sinvergüenzas e hipócritas», Miguel Uribe
A lo que el presidente del Senado, Efrain Cepeda intervino: “Ojo con uso del lenguaje”.
Ante la andanada del senador opositor, la propia senadora Flórez se acercó hasta su atril, mientras el congresista insistía en que había maltratado a su equipo “con talante mafioso (…) no sea hipócrita, no sea hipócrita”, insistía Uribe. “Son los que han empuñado las armas, son los que han hecho alianzas con las Farc”, agregó.
Flórez no tardó en responder, alegando que Uribe había violado las normas al permitir la presencia de personas ajenas a su equipo de trabajo. “Nosotros hemos sido víctimas de grabaciones irregulares en varias ocasiones, y esta vez fue aún más grave, pues los jóvenes que estaban grabándonos no formaban parte de su UTL”, expresó la senadora, visiblemente molesta.
Por su parte, Uribe defendió con vehemencia su derecho a tener un equipo de trabajo acompañado de un camarógrafo, insistiendo que este estaba debidamente autorizado por las autoridades del Senado y que las grabaciones no tenían nada de irregular. “Este es un lugar público y la gente tiene todo el derecho de grabar lo que ocurre aquí”, argumentó.
El senador Miguel Uribe ingresó personas que dice que trabajan con él, pero no son de su UTL y estuvieron en el recinto grabándonos a nosotros» Senadora Gloria Florez
El intercambio de acusaciones sube de tono
La discusión no se limitó a la presencia del camarógrafo, sino que rápidamente escaló a un enfrentamiento verbal. Uribe, en tono desafiante, acusó a los senadores del Pacto Histórico de hipocresía y de tratar de intimidar a su equipo de trabajo. “Son los mismos que han empuñado las armas, los mismos que han hecho alianzas con las Farc”, afirmó, provocando la furia de los senadores oficialistas.
A medida que los intercambios se intensificaban, Uribe no dudó en calificar a los senadores del Pacto como “sinvergüenzas” y “mafiosos”, lo que elevó aún más la temperatura del debate. La senadora Flórez, visiblemente indignada, se acercó al atril para enfrentarse a Uribe, quien insistía en que sus palabras no eran más que una defensa ante lo que consideraba una agresión injustificada hacia su equipo.
La intervención de Efraín Cepeda y la suspensión de la sesión
El presidente del Senado, Efraín Cepeda, trató de calmar los ánimos, pero sus esfuerzos fueron infructuosos. Ante la falta de control, Cepeda se vio obligado a intervenir de manera tajante, advirtiendo a Uribe sobre el lenguaje agresivo que estaba utilizando. “¡Ojo con el lenguaje!” fue la advertencia de Cepeda, pero las tensiones seguían en aumento, con acusaciones y descalificaciones cruzadas.
Finalmente, ante la imposibilidad de restablecer el orden, Cepeda decidió suspender la sesión plenaria, poniendo fin a una de las discusiones más intensas que se han vivido en el Senado en los últimos tiempos.
Reacciones
Una vez que la plenaria fue levantada, las reacciones no tardaron en llegar. En redes sociales, Miguel Uribe defendió su postura, acusando a los senadores del Pacto Histórico de intentar silenciar la prensa y restringir la libertad de expresión. “No voy a permitir que se cercene el derecho de la prensa a hacer su trabajo. Son unos cobardes los dos senadores que amedrentaron a dos jóvenes que estaban realizando su trabajo de comunicar”, expresó Uribe en un mensaje a través de su cuenta en X.
Por su parte, Gloria Flórez y Wilson Arias no tardaron en responder a los ataques. Flórez, indignada por las acusaciones de Uribe, advirtió que tomará acciones legales debido al “hostigamiento” y la “violencia política” que, según ella, ha sufrido. “No vamos a tolerar estas calumnias ni la violencia política sistemática contra las mujeres y contra la bancada del Pacto Histórico”, expresó la senadora.
Arias, por su parte, pidió que se impusiera una sanción a Uribe por su actitud violenta y por los términos ofensivos que utilizó. “Este hijo de las dinastías debe ser sancionado por su comportamiento agresivo e irrespetuoso”, señaló.


