La captura de Marco Antonio Parra Rodríguez, señalado como el presunto responsable del asesinato de Emily Villalba, ha sido un importante paso en la búsqueda de justicia para la joven de 15 años que fue brutalmente asesinada en Chocontá, Cundinamarca. La detención se llevó a cabo en la zona rural de Facatativá, gracias a una colaboración clave de la ciudadanía y el trabajo de la Sijín Cundinamarca.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, destacó la importancia de la información suministrada por un ciudadano, motivado por la recompensa ofrecida por las autoridades, lo que permitió finalmente dar con el paradero de Parra Rodríguez. «Gracias a la colaboración de la comunidad y el esfuerzo conjunto de nuestra Policía, logramos capturar al señalado», declaró Rey.
La muerte de Emily Villalba, encontrada sin vida en una zona rural de Chocontá, conmocionó a la comunidad local y desató una intensa búsqueda del culpable. Emily había sido vista por última vez en la tarde del 11 de marzo, después de salir de una consulta odontológica. El último contacto que tuvo fue con Marco Antonio Parra, un hombre conocido en la zona y quien, según las grabaciones de cámaras de seguridad, fue la última persona en acompañarla antes de su desaparición.
La investigación tomó un giro crucial cuando las autoridades lograron rastrear el teléfono móvil de Emily. Gracias al rastreo de la señal del celular, las autoridades pudieron ubicar el área donde se encontraba la joven. No obstante, cuando Emily llegó al Hospital de Chocontá, ya había perdido la vida. Las primeras investigaciones confirmaron que la causa de su muerte fue asfixia mecánica, además de los golpes visibles en su cuerpo.
Un Video y un Testimonio Clave
El video obtenido de una cámara de seguridad en la zona fue determinante para avanzar en la investigación. En las imágenes se puede ver a Emily caminando, vestida con su uniforme escolar, junto a un hombre de vestimenta oscura. Este hombre, más tarde identificado como Marco Antonio Parra, fue quien la acompañó en su último trayecto.
El alcalde de Chocontá, Javier Garzón, explicó que la información de los testigos y la clave del celular de Emily fueron esenciales para la localización de la joven. «El sonido del teléfono permitió a la Policía seguir la pista y rastrear su ubicación. Lamentablemente, cuando la encontraron, ya era demasiado tarde», señaló Garzón.
El caso fue rápidamente calificado por las autoridades como un feminicidio, dada la violencia y el desenlace trágico. Emily, quien era estudiante en el colegio agroindustrial de Chocontá y formaba parte de la banda sinfónica del municipio, había dejado su casa para asistir a una cita médica. Su muerte, que involucró no solo violencia física sino también un desenlace tan cruel y doloroso, ha generado una ola de indignación tanto a nivel local como nacional.
Las autoridades siguen trabajando arduamente para esclarecer todos los detalles del crimen y asegurar que el responsable enfrente la justicia. Con la captura de Marco Antonio Parra Rodríguez, se da un primer paso, pero la investigación continúa en busca de más pruebas que ayuden a esclarecer la motivación detrás de este crimen tan doloroso.


