La Fiscalía sigue la pista de otros paquetes de alimentos que habrían sido enviados antes y después del caso de las frambuesas con chocolate que provocó la muerte de dos menores en Bogotá. Uno de los nuevos episodios bajo verificación corresponde a un envío de chocolates del 8 de enero de 2025.
La investigación por el envenenamiento con talio que estremeció a Bogotá sumó una nueva arista. Las autoridades judiciales rastrean ahora otros envíos de alimentos presuntamente contaminados con esa sustancia y que habrían estado dirigidos a, por lo menos, dos mujeres más, en un patrón que, según los elementos conocidos hasta ahora, guarda similitudes con el caso de las frambuesas con chocolate consumidas por dos menores de edad en abril de 2025.
De acuerdo con información revelada en los últimos días, uno de los episodios que ahora examina la Fiscalía ocurrió el 8 de enero de 2025, es decir, casi tres meses antes del caso que terminó con la muerte de dos adolescentes en el norte de Bogotá. Ese día, a las 6:02 de la tarde, fue enviado un paquete con chocolates a un apartamento del norte de la capital. La destinataria, era Elvira María Restrepo, quien habría sido cuñada de Zulma Guzmán.
Guzmán es según la Fiscalía la presunta responsable de la muerte de las dos menores de 13 y 14 años y de las graves secuelas de una tercera menor y de Martín De Bedout hermano de una de las niñas fallecidas.
El envío de enero: chocolates, una tarjeta y una coincidencia que hoy investiga la Fiscalía
Lo que llamó la atención de los investigadores es que el paquete habría llegado con una apariencia de normalidad. Según los reportes conocidos, incluía una tarjeta con el membrete de una prestigiosa universidad, en una aparente maniobra para dar credibilidad al envío. Ese detalle cobró relevancia porque, según la reconstrucción divulgada, en la mañana de ese mismo día Guzmán y Restrepo habrían asistido a una reunión de exalumnos en la que les entregaron paquetes de chocolates similares. Horas después, en la tarde, llegó otro paquete prácticamente idéntico, pero que ahora es objeto de análisis dentro del expediente.
Las pesquisas también apuntan a que, al igual que en el caso principal, en esta operación se habría utilizado una plataforma de domicilios. En esa línea, la Fiscalía sigue revisando facturas electrónicas, registros de entrega y movimientos asociados a Zenaida Pava Vargas, mujer que aparece mencionada en varias de las diligencias ya legalizadas ante jueces de control de garantías y a nombre de quien se tramitan los domicilios. La defensa de Pava sostiene que ella no conocía un eventual plan criminal y que su identidad habría podido ser suplantada, una versión que sigue bajo verificación ya que reside fuera del país.
Los otros envíos bajo revisión
Además del paquete de chocolates enviado a Elvira María Restrepo, la Fiscalía ya tendría documentados cuatro envíos de alimentos a nombre de Zenaida Pava Vargas dirigidos a tres mujeres, cuyas identidades permanecen en reserva por razones de seguridad. Los registros conocidos sitúan esos envíos en fechas clave del caso: el 8 de enero, el 3 de abril y el 5 de abril de 2025, periodo que coincide con la cronología del ataque con frambuesas contaminadas. Ese envió del 3 de abril fue el que acabó con la vida de las dos niñas.
Lo que llama la atención es que el 5 de abril el mismo día que falleció la primer menor, se realizó otro envió a una mujer también con cercania a este caso.
Esa coincidencia temporal y la repetición del método —alimentos enviados a domicilio, con apariencia legítima y dirigidos a mujeres del mismo círculo— es uno de los aspectos que hoy intentan establecer los investigadores. Por ahora, la Fiscalía no ha cerrado una conclusión definitiva, pero sí abrió una nueva línea de trabajo para determinar si se trató de hechos aislados o de una misma cadena de eventos presuntamente planeados con anticipación.
El contexto: la muerte de dos menores por frambuesas con talio
El caso central ocurrió en abril de 2025. Según la investigación, dos menores de 13 y 14 años murieron después de consumir el 4 de abril de 2025 frambuesas cubiertas de chocolate contaminadas con talio. Los hechos se registraron entre el 5 y el 9 de abril de 2025, periodo en el que las adolescentes presentaron síntomas severos y luego fallecieron en la Fundación Santa Fe de Bogotá. Una tercera menor sobrevivió y continuó en recuperación.
Desde entonces, la investigación penal se ha concentrado en reconstruir cómo fueron compradas las frutas, cómo se coordinó el envío y quiénes intervinieron en la cadena logística. La evidencia forense y los análisis toxicológicos llevaron a la Fiscalía a sostener que el talio fue el agente que provocó el envenenamiento.
El rescate de Zulma Guzmán en el río Támesis
La dimensión internacional del caso se consolidó en diciembre de 2025, cuando Zulma Guzmán fue ubicada en Londres. De acuerdo con reportes de la Policía Metropolitana, el 16 de diciembre de 2025, a las 6:45 de la mañana, las autoridades recibieron una alerta sobre una “mujer en apuros” cerca del puente de Battersea, en el oeste de Londres. La mujer fue recuperada del agua a las 7:14 a. m. por la Unidad de Policía Marina de la Met y trasladada a un hospital. Más tarde, medios británicos y autoridades colombianas la identificaron como Zulma Guzmán Castro.
Guzmán permanece bajo custodia en el Reino Unido tras ese rescate y que su situación médica y de salud mental incidió en el ritmo de las actuaciones judiciales posteriores ante el Tribunal de Magistrados de Westminster donde se tramita su extradición.
Qué ha pasado con la extradición desde Londres
El trámite de extradición sigue abierto en Reino Unido. Guzmán fue recluida en la cárcel de mujeres de Bronzefield, por orden de una jueza de Londres, mientras se define su situación judicial, luego de que se negara a ser extraditada en una primera fase del proceso.
En paralelo, Colombia reforzó la solicitud de retorno con nuevos elementos. El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, envió el 27 de febrero de 2026 una carta a la canciller Rosa Villavicencio para pedir que, por vía diplomática, se transmitiera al Gobierno británico la “importancia y prioridad” del caso. El documento, cuyo recibido quedó fechado el 2 de marzo, sostiene que la comparecencia de Guzmán ante la justicia colombiana es clave para “evitar escenarios de impunidad y permitir el esclarecimiento de los hechos”.
En esa misma comunicación, el Gobierno colombiano reiteró que el país ofrece garantías de seguridad y protección para Guzmán y que su presencia en Colombia resulta esencial para los derechos de las víctimas y el avance de la investigación.
La nueva evidencia y su impacto en el proceso
Los nuevos hallazgos sobre otros envíos presuntamente contaminados pasarían a formar parte del dossier que Colombia busca hacer valer ante las autoridades británicas. La hipótesis de que pudo haber más víctimas potenciales, y no un solo hecho aislado, refuerza la relevancia penal del caso y eleva la necesidad de que Guzmán comparezca ante la justicia colombiana. Por ahora, la Fiscalía mantiene abiertas varias líneas: la autoría material e intelectual de los envíos, la eventual participación de terceros y la verificación del papel de Zenaida Pava Vargas.
Qué es el talio y por qué es peligroso
El talio es un metal que se encuentra en pequeñas cantidades en la corteza terrestre. Las agencias de salud pública lo describen como una sustancia altamente tóxica para los seres humanos. La ATSDR de Estados Unidos explica que la exposición a altos niveles puede ocurrir por ingestión, y que en personas envenenadas se han observado caída del cabello, dolor y adormecimiento en manos y pies, diarrea, dolor abdominal, náuseas, vómito, problemas cardiacos e incluso la muerte.
Su peligrosidad radica, además, en que puede ser difícil de detectar. Reportes médicos y toxicológicos lo describen como un metal inodoro e insípido, capaz de distribuirse en el organismo y afectar tejidos vitales. Esa característica ha hecho que históricamente haya sido mencionado en casos de intoxicación criminal.
Por ahora, la investigación sigue en curso y las autoridades no han emitido una conclusión final sobre todos los episodios ahora bajo revisión. Lo que sí muestran los nuevos hallazgos es que el expediente ya no se limita al envío de frambuesas que terminó en tragedia en abril de 2025, sino que se expandió hacia una posible secuencia de entregas que hoy obliga a revisar con mayor detalle el alcance real del caso.


