El escolta Luis Alfredo Acuña Vega, adscrito a la Unidad Nacional de Protección (UNP) y vinculado al esquema de seguridad del secretario general de la Cámara de Representantes, Jaime Luis Lacouture, fue dejado en libertad luego de que no se legalizara su detención, en un caso que estalló a pocos días de las elecciones legislativas del domingo 8 de marzo.
Acuña Vega había sido capturado en un puesto de control en el sur de La Guajira mientras se movilizaba en un vehículo particular en el que las autoridades hallaron $145 millones en efectivo, además de material de propaganda electoral y tarjetones pedagógicos. El procedimiento se registró en la vía Distracción–Cuestecitas, en jurisdicción de Albania, según reportes de prensa.
¿Por qué quedó libre?
De acuerdo con la información conocida este martes, la detención no fue legalizada al no poderse demostrar, en esta etapa preliminar, que el dinero fuera de origen ilícito o que estuviera destinado a compra de votos. En consecuencia, el dinero deberá ser devuelto, mientras avanzan las verificaciones sobre su procedencia y destino.
Mensaje del abogado Iván Cancino tras la audiencia
Tras finalizar la diligencia judicial, el abogado penalista Iván Cancino se pronunció públicamente y destacó el peso del debido proceso en este tipo de actuaciones. En su mensaje, aseguró: “Acaba de terminar la audiencia y se decreta ilegal la captura y devolver el dinero. La presunción de inocencia y el debido proceso no es algo ligero”.
Un elemento clave mencionado en los reportes es que el vehículo (un Toyota Corolla) iba remolcado por una grúa al momento del procedimiento.
La versión entregada por Jaime Lacouture a la UNP
El director de la UNP, Augusto Rodríguez, habló con Jaime Lacouture, quien transmitió lo que su escolta le aseguró tras el episodio que el dinero era para una gestión personal: comprar un vehículo nuevo y entregar como parte de pago el Toyota Corolla en el que se encontró el efectivo.
Lacouture dijo haberle dado permiso al escolta para realizar ese trámite, aunque en se advierte que no aparece una autorización oficialmente gestionada en la UNP ni en la unión temporal a la que estaría vinculado el escolta (este punto hace parte de lo que se revisa en la investigación interna).
Sobre el material electoral, Lacouture manifestó que no sabía de la propaganda y que no tenía relación con ella. Sin embargo, añadió que, respecto a los tarjetones pedagógicos, el escolta le habría dicho que eran para “ayudar a la gente” a entender cómo votar.
El relato del escolta: grúa, retén, y el señalamiento de un “presunto montaje”
Acuña relató que se dirigía a Maicao a vender el vehículo o cerrar la transacción relacionada con el cambio de carro. En el camino, dijo, fue requerido en un retén y en una primera revisión los uniformados habrían encontrado la publicidad política y lo habrían dejado continuar.
Luego, según esa versión, tuvo que tanquear y sospechó que le suministraron gasolina ligada con agua, lo que habría ocasionado que el vehículo se apagara y necesitara grúa. Al devolverse hacia el municipio más cercano, volvió a pasar por el retén; ese regreso habría motivado una revisión más detallada.
El escolta presentó como un “presunto montaje”: sostuvo que los policías habrían sacado el dinero y, tras la presencia de un oficial, lo habrían vuelto a ingresar al vehículo en sobres marcados, momento en el que se habría grabado el video difundido en redes.
Lo que sigue: investigaciones en curso
La UNP había anunciado la apertura de una investigación interna para establecer por qué el escolta transportaba una suma elevada de dinero en efectivo y material político, y determinar eventuales responsabilidades disciplinarias o administrativas.
En paralelo, el caso continúa bajo revisión de las autoridades competentes, que deberán establecer si hubo o no conductas asociadas a delitos electorales, y verificar la trazabilidad del dinero y del material encontrado.
Los sobres y el candidato al Senado
Sobre los sobres, uno de los elementos que más inquietud generó en el procedimiento fue que el dinero apareció distribuido en siete sobres marcados con nombres, lo que abrió la puerta a dos líneas de análisis: si se trataba de una posible lista de destinatarios (pagos fraccionados) o si esos rótulos fueron usados simplemente como mecanismo de organización del efectivo. Entre los nombres que se conocieron en los reportes figuran Débora Barros, ‘Beba’ Ramírez, Kevin Cantillo, Ghandy R., Rosa Pacheco, Edwin Solano y Cristian Bermúdez; varios de los mencionados, según versiones públicas, han negado cualquier vínculo con esos recursos y dijeron desconocer por qué su nombre aparece asociado al hallazgo.
La controversia creció porque, además del efectivo, dentro del vehículo también se encontró material de propaganda electoral y tarjetones pedagógicos, lo que llevó a las autoridades a explorar —sin que exista, por ahora, una conclusión judicial de fondo— una posible relación con delitos electorales. La publicidad hallada hacía alusión al candidato conservador Daniel Restrepo, aspirante al Senado, detalle que puso el caso bajo mayor escrutinio en plena recta final previa a las elecciones del 8 de marzo de 2026.


