Una poderosa tormenta invernal avanza este fin de semana sobre Estados Unidos, dejando a su paso un escenario crítico marcado por nieve intensa, lluvias heladas, acumulación peligrosa de hielo y temperaturas extremadamente bajas. El sistema climático afecta una franja de más de 3.200 kilómetros, desde Texas hasta Nueva Inglaterra, y mantiene en alerta a autoridades, servicios de emergencia y millones de ciudadanos.
Caos en aeropuertos deja más de 9.000 vuelos cancelados y carreteras con más de 15 cm de nieve.
Zonas más afectadas: del sur al noreste del país
El impacto más severo se concentra en el centro-sur y el este del país. Estados como Texas, Oklahoma, Arkansas, Kansas, Tennessee, Alabama, Georgia y las Carolinas enfrentan una combinación particularmente peligrosa de lluvia helada y fuertes ráfagas de viento, un fenómeno poco común y altamente destructivo en regiones no acostumbradas a inviernos extremos.
En el valle inferior del río Misisipi, el norte de Georgia y el oeste de Carolina del Norte y del Sur, la acumulación de hielo ya alcanza niveles críticos, con el riesgo de que árboles y tendidos eléctricos colapsen bajo el peso del hielo.
Hielo + viento: una combinación devastadora
Meteorólogos advierten que el viento está amplificando el poder destructivo del hielo. Se prevén ráfagas superiores a los 32 km/h, e incluso de hasta 64 km/h en zonas montañosas, lo que incrementa la presión sobre líneas eléctricas y ramas de árboles ya sobrecargadas.
Este fenómeno podría generar cortes masivos de energía. Cientos de miles de personas corren el riesgo de quedarse sin electricidad durante varios días, en medio de temperaturas bajo cero.
Frío récord en más de la mitad del país
A la tormenta se suma una ola de frío ártico que llevará las temperaturas a niveles extremos. Más de la mitad de la población estadounidense experimentará temperaturas bajo cero durante la próxima semana, con sensaciones térmicas aún más peligrosas por efecto del viento.
Este frío intenso impedirá que la nieve y el hielo se derritan, agravando la situación de quienes pierdan el suministro eléctrico y aumentando el riesgo de hipotermia, especialmente en comunidades vulnerables.
La sal deja de ser efectiva en las carreteras
El frío extremo también complica las labores de mitigación. Expertos señalan que la sal de roca, comúnmente utilizada para derretir hielo en carreteras, pierde efectividad por debajo de los -9 °C. Muchas zonas del país ya registran o se acercan a esas temperaturas, lo que obliga a usar compuestos industriales más costosos y difíciles de desplegar.
Esto hace que conducir sea extremadamente peligroso o directamente imposible en amplias regiones.
Primeros reportes de nieve acumulada
Las nevadas comenzaron en las Grandes Llanuras y se intensificaron durante la noche. Hasta la mañana del sábado, se reportaban acumulaciones significativas de hasta 15 cm.
La tormenta, denominada Winter Storm Fern, está afectando o tiene advertencias activas en al menos 34 estados, desde el sur hasta el noreste del país, con nieve, lluvia helada e hielo peligroso. Estas son las zonas del país que más se verán afectadas
- Washington D.C.
- Maryland
- Pensilvania
- Nueva York
- Nueva Jersey
- Massachusetts
- Nuevo México
- Colorado
- Arizona
- Texas
- Oklahoma
- Arkansas
- Tennessee
- Mississippi
Caos en aeropuertos y carreteras
El impacto en la movilidad es severo. Más de 9.000 vuelos han sido cancelados en todo el país, una cifra que refleja la magnitud del fenómeno. Las autoridades recomiendan evitar cualquier desplazamiento no esencial, ya que las carreteras están cubiertas de hielo y la visibilidad es reducida en muchas zonas.
Qué se espera en las próximas horas
Durante el sábado y el domingo, nieve, aguanieve y lluvia helada continuarán desplazándose desde las Grandes Llanuras hacia el valle del Ohio y el noreste. No se prevén pausas significativas en el avance del sistema, lo que mantiene el riesgo elevado de apagones prolongados, accidentes y aislamiento de comunidades.
Las autoridades estatales y federales han activado planes de emergencia, mientras los servicios meteorológicos insisten en que esta tormenta podría convertirse en una de las más impactantes del invierno, tanto por su extensión como por la combinación letal de hielo, viento y frío extremo.
Estados Unidos enfrenta así un fin de semana marcado por el clima severo, con consecuencias que podrían sentirse durante varios días más.


