El devastador terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Birmania el pasado viernes ha dejado un saldo de al menos 1.644 víctimas fatales, según el último balance difundido por la junta militar que gobierna el país. Además, más de 3.400 personas resultaron heridas y al menos 139 siguen desaparecidas.
El epicentro del sismo se ubicó en la región de Sagaing, generando una réplica de 6,7 grados minutos después. La tragedia ha exacerbado la ya frágil situación humanitaria de un país golpeado por el conflicto civil tras el golpe de Estado militar de 2021.
Miles de personas están pasando las noches en la calle o en espacios abiertos debido a los daños y la destrucción de sus hogares o por temor a nuevos terremotos
Destrucción masiva y crisis humanitaria
El impacto del terremoto ha sido devastador: casas, edificios, hospitales y templos colapsaron, dejando a miles de personas sin hogar y a los heridos en condiciones precarias. En Mandalay, la segunda ciudad más grande de Birmania, se teme que más de 90 personas estén atrapadas entre los escombros de un edificio residencial de doce pisos.
En la ciudad de Rangún, la llegada de ayuda internacional ha sido clave. Un avión de la India con kits de higiene, mantas y alimentos aterrizó el sábado, mientras que China envió un equipo de 82 rescatistas. Corea del Sur, Malasia y la Organización Mundial de la Salud también han movilizado apoyo.
Rescate y respuesta internacional
Ante la magnitud de la tragedia, el líder de la junta militar, Min Aung Hlaing, hizo un llamado inusual a la comunidad internacional para recibir ayuda humanitaria. La situación en las zonas afectadas es crítica debido al colapso del sistema de salud, la escasez de suministros médicos y la dificultad para acceder a áreas remotas debido a los escombros y las vías dañadas.
El terremoto también se sintió en Tailandia, donde en Bangkok, un edificio en construcción de 30 pisos colapsó, dejando al menos 10 muertos y decenas de atrapados bajo los escombros. Los rescatistas trabajan contrarreloj con drones térmicos para localizar supervivientes.
Es el mayor terremoto que ha afectado a Myanmar en más de un siglo. El Servicio Geológico estima que la cifra de muertos podría superar los 10.000.
Las carreteras destrozadas y los escombros están obstaculizando las labores de ayuda en Myanmar, segùn la Organización de las Naciones Unidas (ONU), La grave escasez de suministros médicos -incluidos equipos de traumatología, bolsas de sangre, anestésicos y dispositivos de asistencia en un país aislado del resto del mundo por su gobierno militar- también ha complicado las labores de socorro.
Un desastre que expone las vulnerabilidades del país
Birmania, una de las naciones más pobres de Asia, se encuentra en una situación crítica tras años de conflicto político y crisis humanitaria. Naciones Unidas estima que antes del sismo, 15 millones de birmanos ya corrían el riesgo de padecer hambre, cifra que podría aumentar drásticamente debido a la destrucción de viviendas y cultivos.
Las organizaciones humanitarias advierten que la falta de infraestructura y el colapso de las telecomunicaciones dificultan los esfuerzos de rescate y la distribución de ayuda.
Mientras el mundo se moviliza para asistir a Birmania, la nación enfrenta uno de los desastres naturales más devastadores de su historia. La reconstrucción será un desafío monumental para un país que ya enfrenta una de las crisis más complejas del sudeste asiático.
Otros Paìses han enviado ayudas a Myanmar una de las naciones más pobres de Asia
Myanmar, ha estado en gran medida aislada del mundo por su gobierno militar durante cuatro años de guerra civil, Min Aung Hlaing, líder del gobierno militar, declaró el estado de emergencia y pidiò ayuda al mundo.
China: China declaró que un equipo médico y de rescate de 37 miembros era el primer grupo internacional de rescate El equipo está provisto de 112 conjuntos de detectores de vida completos, sistemas de alerta temprana de terremotos, satélites portátiles, drones.
India: Enviò un equipo médico de 118 personas, también se desplegó un equipo de búsqueda y rescate, junto con dos barcos cargados de ayuda.
Rusia: Rusia se comprometió a enviar aviones cargados de suministros y personal de ayuda.
Estados Unidos: El presidente Donald Trump describió el terremoto como “terrible” y prometió que EE.UU. ayudaría a Myanmar. “Es realmente terrible y estaremos ayudando. anunciando el enviò de ayuda para las vìctimas
El bloque de la Unión Europea, que prometió 2,5 millones de euros (US$ 2,7 millones) en ayuda de emergencia inicial, así como Corea del Sur, Malasia y Singapur


