El asesinato de Juan Felipe Rincón, hijo del general en retiro William Rincón, ocurrido el pasado 24 de noviembre en el barrio Quiroga de Bogotá, sigue sumido en misterio. Este lunes 17 de marzo, después de cuatro meses de silencio, el padre de la víctima ofreció nuevas revelaciones que podrían arrojar luz sobre lo ocurrido.
Según el general Rincón, su hijo fue víctima de un complejo engaño orquestado por un grupo delictivo que se dedica a estafar a través de las redes sociales. «Fue acogido por un grupo que se dedica a las estafas a través de redes sociales, engañando no solo a jóvenes, sino a muchas personas«, afirmó el oficial, quien lamentó la falta de diligencia de la Fiscalía en la investigación de este caso.
El Modus Operandi del Engaño
El general explicó que el modus operandi del grupo criminal era simple pero efectivo: utilizaban las redes sociales, en especial los Live, para atraer a personas como su hijo. Según Rincón, fue en noviembre cuando el joven, quien era influencer, empezó a interactuar con este grupo, sin sospechar que detrás de esas conversaciones se escondía un plan de manipulación que, poco después, se transformaría en tragedia.
El 20 de noviembre, una conversación engañosa comenzó a tomar forma. «Mi hijo, por ser influencer, no vio la malicia», explicó el general. «Estos estudios los omitió el Fiscal». Lo que parecía ser una interacción inocente, terminó siendo la antesala de un destino fatal para Juan Felipe, quien, según su padre, no alcanzó a ver el peligro hasta que fue demasiado tarde.
Rincón también criticó duramente a la Fiscalía por lo que considera una «negligencia» en el proceso de investigación. Según él, no se realizaron análisis fundamentales, como un estudio balístico adecuado, que hubieran podido arrojar detalles cruciales sobre la escena del crimen. «Obvió un estudio balístico tan importante, un análisis forense y una reconstrucción de la trayectoria de los disparos«, dijo el general, destacando que sin estos elementos, la investigación está incompleta.
El padre del joven asesinado también cuestionó la veracidad de los testimonios obtenidos en la investigación. Aseguró que no existe evidencia de que su hijo haya tenido contacto alguno con la menor de 10 años que, según algunas versiones, habría sido instrumentalizada por el mismo grupo de delincuentes. «No hay prueba de que él estuviera hablando con esa menor», explicó, al mismo tiempo que destacó que la persona detrás del usuario de esa niña era en realidad Katherine Sotelo, de 33 años.
La trama se complica aún más con la desaparición de una de las testigos clave. Según el abogado del general Rincón, Juan Felipe Criollo, la joven había sido amenazada y estaba dispuesta a declarar lo que sabía sobre el crimen. Sin embargo, la joven desapareció el 27 de enero, después de una cita médica, y la Fiscalía ha confirmado que la testigo se evadió de un centro de atención del ICBF en Bogotá.
El caso también ha estado marcado por la decisión del juez de diciembre donde fue dejado en libertad Andrés Camilo Sotelo, quien fue procesado por el homicidio de Juan Felipe Rincón. Aunque la representación de las víctimas apeló la decisión, Sotelo sigue libre mientras avanzan las investigaciones. El juez que manejó el caso destacó que la necropsia de la víctima indicaba un trauma severo por proyectil de arma de fuego, lo que resultó en una hemorragia masiva incompatible con la vida, pero aún persisten dudas sobre el origen y las circunstancias del disparo.
En la versión oficial, el crimen habría sido planeado por los familiares de una menor que acusaba a Juan Felipe Rincón de enviarle mensajes inapropiados. El joven, aparentemente engañado, fue citado al lugar de los hechos, acompañado por su escolta y una menor de 15 años. Allí, las circunstancias cambiaron dramáticamente, culminando en un tiroteo mortal.
Sin embargo, los detalles siguen sin encajar. El hecho de que las armas recuperadas en la escena no cuenten con pruebas balísticas claras y la ausencia de un proyectil en el cuerpo de la víctima complica aún más la reconstrucción de los hechos.


