Apertura petrolera, excarcelaciones y reapertura diplomática: las medidas que, según reportes, han marcado el giro en la relación Caracas–Washington tras la captura.
Por Redacción Internacional
Se cumple un mes desde el operativo militar en Caracas en el que, de acuerdo con las versiones divulgadas por la Casa Blanca, Nicolás Maduro fue capturado y trasladado por Estados Unidos fuera del país, junto con Cilia Flores, para enfrentar cargos ante un tribunal federal en Nueva York.
Mientras los dos acusados permanecen recluidos —según la información disponible— en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, la escena política venezolana ha entrado en una fase inesperada: lejos de una ruptura total, los gobiernos de Caracas y Washington atraviesan su momento de mayor coordinación y diálogo en varios años, con señales que apuntan a una relación pragmática centrada en seguridad, migración y petróleo.
Maduro, a la espera del calendario judicial
En el plano judicial, el proceso avanzó con un ajuste clave: la fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York solicitó aplazar la próxima audiencia del caso.
Según la solicitud, la audiencia inicialmente prevista para el 17 de marzo se movería al 26 de marzo a las 11:00 a. m., en una petición dirigida al juez Alvin Hellerstein.
El fiscal Jay Clayton argumentó “dificultades logísticas” y la necesidad de más tiempo para el intercambio y análisis del material probatorio. La petición, según el documento citado, contaría con el consentimiento de las defensas, lo que reduce la posibilidad de controversias en esta etapa preliminar.
Un relevo en Miraflores y un giro de prioridades
Dos días después del operativo, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada. Desde entonces, su administración ha impulsado medidas que, según analistas y fuentes citadas en reportes recientes, responden a demandas de Washington, incluso en áreas que históricamente fueron banderas del chavismo.
En paralelo, la Casa Blanca no habría puesto aún sobre la mesa —según las versiones conocidas— una hoja de ruta electoral como exige la oposición, encabezada por María Corina Machado.
Petróleo: reforma exprés y apertura a privados
Una de las decisiones más significativas ocurrió en el frente energético: la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una reforma parcial a la ley de hidrocarburos que flexibiliza el marco para participación privada.
Entre los cambios destacados en los reportes:
- habilitación de empresas privadas domiciliadas en Venezuela (sin participación estatal) en exploración, extracción, transporte y almacenamiento;
- ajustes para que empresas mixtas también puedan comercializar;
- flexibilización de regalías;
- apertura a mediación y arbitrajes independientes, e incluso a tribunales ordinarios.
La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), según los reportes, reconocería negociaciones para la venta de volúmenes de crudo, mientras Washington habría comenzado a morigerar sanciones mediante licencias que permiten transacciones con petróleo venezolano.
Excarcelaciones, ley de amnistía y cierre de El Helicoide
En el terreno político y de derechos humanos, el Gobierno anunció liberaciones de detenidos y abrió la puerta a una amnistía amplia.
Los reportes señalan:
- excarcelaciones por encima de “300” verificadas por Foro Penal, mientras el Gobierno sostiene cifras mayores;
- anuncio de una ley de amnistía general que abarcaría desde 1999;
- cierre de El Helicoide, con el planteamiento de reconvertirlo en centro de servicios sociales y deportivos, luego de años de denuncias que han sido señaladas por la CIDH y por mecanismos de Naciones Unidas.
La administración Trump, según versiones citadas, habría elogiado la liberación de presos políticos y mencionado el cierre de ese centro como un avance.
Diplomacia en movimiento: llamadas, enviados y reapertura de misión
Aunque no se ha formalizado un acuerdo bilateral público, los canales diplomáticos y extraoficiales se habrían activado con intensidad:
- llamada “larga y productiva” entre Rodríguez y Trump el 14 de enero, según lo reportado;
- visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a Caracas para hablar de seguridad y cooperación;
- llegada de Laura Dogu como encargada de negocios para reabrir la misión estadounidense, cerrada desde 2019;
- anuncio de un enfoque “gradual” del Departamento de Estado de EE.UU. para reactivar servicios consulares.
A esto se sumó el restablecimiento de vuelos de migrantes deportados, un termómetro de la relación bilateral que había quedado suspendido durante periodos de mayor tensión.
Sanciones, vuelos y gestos desde Washington
Desde la Casa Blanca, los reportes mencionan señales de distensión: licencias para transacciones petroleras y anuncios sobre la habilitación del espacio aéreo venezolano para vuelos comerciales estadounidenses, pese a restricciones que siguen bajo la órbita de la FAA.
En paralelo, se mantendría el reclamo opositor de que el acercamiento con Caracas no ha venido acompañado de exigencias públicas claras sobre transición democrática.
Lo que cambia el tablero regional
Un mes después, el mapa luce distinto:
- Maduro enfrenta un proceso penal en EE. UU. con audiencias reprogramadas.
- Rodríguez consolida una estrategia de estabilización con reformas económicas rápidas y cambios graduales en lo político.
- Trump prioriza seguridad, migración y petróleo, con señales de pragmatismo.
El desenlace dependerá de dos relojes: el judicial en Nueva York y el político en Caracas, donde la oposición insiste en que cualquier normalización sin ruta electoral equivaldría a una “estabilización sin transición”.


