La líder opositora venezolana María Corina Machado sostuvo un encuentro de dos horas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Washington. El diálogo incluyó un almuerzo privado, gestos simbólicos y declaraciones posteriores sobre Venezuela, el régimen de Maduro y el papel de EE. UU.
La líder opositora venezolana María Corina Machado se reunió este 15 de enero de 2026 con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca, en un encuentro a puerta cerrada que se extendió por cerca de dos horas y que incluyó un almuerzo privado sin acceso a la prensa. La cita, la primera entre ambos, se dio en un contexto de alta tensión política regional, marcado por los recientes movimientos de Washington frente a Venezuela y por el debate interno sobre una eventual transición política en ese país.
La llegada de Machado y el inicio del encuentro
Machado llegó a la Casa Blanca, vestida de blanco, descendió de un vehículo oficial y caminó hacia una entrada privada del complejo presidencial. Mientras se desarrollaba la reunión, la Casa Blanca confirmó que el presidente había aceptado el encuentro con el objetivo de mantener una conversación directa y franca sobre la situación venezolana. La secretaria de prensa presidencial, Karoline Leavitt, señaló que Trump consideraba a Machado “una voz notable y valiente para muchos venezolanos”, aunque precisó que la valoración previa del mandatario —según la cual la dirigente no contaba con los apoyos internos suficientes para liderar un proceso de transición— no había cambiado.
El almuerzo a puerta cerrada y el gesto del Nobel
Durante el almuerzo, Machado realizó un gesto simbólico que posteriormente fue destacado por ella misma ante los medios. La dirigente explicó que le “presentó” a Trump su medalla del Premio Nobel de la Paz, galardón que recibió el año pasado y que decidió dedicarle al mandatario estadounidense.
“Le presenté al presidente de los Estados Unidos la medalla, el Premio Nobel de la Paz”, afirmó Machado, antes de relatar una anécdota histórica vinculada a Simón Bolívar. Según explicó, hace dos siglos el general Lafayette entregó a Bolívar una medalla con la imagen de George Washington, la cual el libertador conservó durante toda su vida.
“Doscientos años después, el pueblo de Bolívar le entrega al heredero de Washington una medalla, en este caso la del Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento a su compromiso único con nuestra libertad”, agregó.
El Comité Nobel recordó que el Premio de la Paz no es transferible, aunque la medalla, como objeto físico, sí puede cambiar de dueño.
Mensajes tras la reunión y postura sobre el régimen venezolano
Al término del encuentro, Machado salió de la Casa Blanca, saludó a simpatizantes y ofreció breves declaraciones. “Sepan que contamos con el presidente Trump para la liberación de Venezuela”, dijo, entre abrazos y fotografías con seguidores.
La dirigente se refirió a la presidenta encargada del régimen venezolano, Delcy Rodríguez: “Delcy Rodríguez es parte del régimen”, afirmó Machado, al advertir que el chavismo ha sabido “ganar tiempo” y aprovechar gestiones internacionales realizadas “de buena fe”. En su criterio, un país donde “el 86 % de la población vive en pobreza” no está en condiciones de atraer inversión real sin un cambio político de fondo.
Lo que dijo la Casa Blanca
Durante una rueda de prensa, la vocera presidencial reiteró que Trump no acudió con expectativas concretas, sino con la disposición de escuchar y conocer personalmente a Machado. “No creo que el presidente necesitara escuchar algo específico. Fue una conversación positiva sobre lo que ocurre en Venezuela”, afirmó Leavitt, quien añadió que el mandatario estadounidense mantiene su compromiso con la posibilidad de elecciones en ese país, aunque sin fijar plazos.
Contexto político y lo que sigue
El encuentro se produjo menos de dos semanas después de una operación de Estados Unidos en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico. Hasta ahora, la administración Trump había mantenido distancia con Machado y su movimiento para una eventual primera etapa de transición, bajo el argumento de falta de respaldo interno suficiente.
Tras la reunión en la Casa Blanca, Machado se trasladó al Congreso de Estados Unidos, donde tenía previstas reuniones con varios senadores, como parte de su agenda en Washington. Aunque no se anunciaron decisiones concretas ni acuerdos formales, el encuentro dejó mensajes políticos relevantes, un fuerte simbolismo diplomático y la confirmación de que el futuro de Venezuela continúa siendo un asunto prioritario en la agenda bilateral.
Redacción Internacional | Focus Noticias


