Presidente Trump entrega fuerte discurso en Davos y reaviva tensiones con Europa por Groenlandia

Trump habló de la OTAN, Groenlandia, Venezuela, Ucrania y Canadá

Davos, Suiza.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este miércoles en Suiza poco antes de la 1:00 p.m. hora local (7:00 a.m. ET), más de dos horas después de lo previsto, luego de que su avión presidencial, el Air Force One, presentara un problema eléctrico que obligó a regresar a la Base Conjunta Andrews, en Maryland, y a cambiar de aeronave en plena noche.

Trump habló de la OTAN, Groenlandia, Venezuela, Ucrania y Canadá

El retraso alteró su agenda diplomática en el marco del Foro Económico Mundial de Davos y provocó la cancelación de al menos una reunión bilateral, incluida la prevista con el canciller alemán, Friedrich Merz. Aun así, Trump llegó directamente a la sede del foro alpino, donde ofreció un discurso que no tardó en sacudir a sus aliados europeos.

Desde antes de su llegada, cientos de líderes empresariales, funcionarios y jefes de Estado se congregaron en el salón principal del foro, conscientes de que la participación de Trump, marcada por crecientes tensiones transatlánticas, sería uno de los momentos más observados de la cumbre.

Un aterrizaje accidentado y una llegada cargada de tensión

Según confirmó la Casa Blanca, el vuelo presidencial original tuvo que regresar a Estados Unidos debido a un “problema eléctrico menor”, lo que obligó al mandatario a cambiar de avión antes de continuar su viaje a Europa. Finalmente, Trump llegó a Suiza y se trasladó rumbo a Davos, donde estaba programado para hablar ante el Foro Económico Mundial a las 14:30 hora local.

El contratiempo aéreo se sumó a un contexto ya delicado: la renovada presión de Trump para que Estados Unidos obtenga el control de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca y miembro indirecto de la OTAN, ha generado inquietud entre los aliados europeos y ha reavivado el debate sobre la cohesión de la alianza atlántica.

“Todo lo que pedimos es obtener Groenlandia” sin utilizar la fuerza

En su discurso, Trump volvió a insistir en la necesidad de que Estados Unidos adquiera Groenlandia, aunque aseguró de forma explícita que no recurrirá a la fuerza militar.

Probablemente no conseguiríamos nada a menos que decidiera usar una fuerza excesiva, en cuyo caso seríamos, francamente, imparables”, dijo Trump. “Pero no haré eso. No necesito usar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza”.

El mandatario calificó esa afirmación como una de las más importantes de su intervención:
Esa es probablemente la declaración más importante que he hecho, porque la gente pensaba que usaría la fuerza”.

Sin embargo, dejó claro que su objetivo sigue siendo la plena propiedad de la isla ártica.
Todo lo que Estados Unidos pide es un lugar llamado Groenlandia”, afirmó. “Se necesita la propiedad para defenderla. No se puede defender con un contrato de arrendamiento”.

Más adelante reiteró:
Todo lo que pedimos es obtener Groenlandia, incluyendo el título de propiedad, porque se necesita la propiedad para defenderla”.

Venezuela en el centro del mensaje

En otro tramo de su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a Venezuela con un tono marcadamente optimista y elogió la cooperación del país tras el operativo militar estadounidense contra Nicolás Maduro. “Venezuela lo va a hacer fantásticamente bien”, afirmó el mandatario, al destacar lo que describió como una colaboración inédita. Según Trump, tras la ofensiva militar se abrió un canal de entendimiento: “Una vez que terminó el ataque, el ataque terminó, y dijeron: ‘Hagamos un trato’. Más gente debería hacerlo”, sostuvo ante los asistentes al foro.

Trump también proyectó un rápido repunte económico para el país sudamericano y aseguró que el sector energético jugará un papel clave. Dijo que Venezuela ganará “más dinero en los próximos seis meses que en los últimos 20 años” y que “todas las grandes compañías petroleras se unirán a nosotros. Es asombroso. Es algo hermoso de ver”. Sin embargo, voces del sector petrolero han expresado reservas sobre ese escenario, al advertir que la situación interna sigue siendo incierta, que la infraestructura petrolera está profundamente deteriorada y que persiste la desconfianza por antecedentes de confiscación de activos a empresas estadounidenses.

Trump pide “negociaciones inmediatas” con Europa

Ante una audiencia repleta de líderes mundiales y empresarios, Trump llamó a iniciar conversaciones formales con los aliados europeos para discutir la posible adquisición del territorio.

Busco negociaciones inmediatas para discutir nuevamente la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos, tal como hemos adquirido muchos otros territorios a lo largo de nuestra historia”, declaró.

Según Trump, solo Estados Unidos tiene la capacidad real de proteger la isla:
Solo Estados Unidos puede proteger esta vasta extensión de tierra, esta enorme masa de hielo, desarrollarla, mejorarla y hacer que sea beneficiosa y segura para Europa y para nosotros”.

El presidente sostuvo además que el control estadounidense de Groenlandia no debilitaría, sino que fortalecería a la OTAN.
Esto no sería una amenaza para la OTAN. Esto mejoraría enormemente la seguridad de toda la alianza”, afirmó, aunque volvió a quejarse de que Estados Unidos ha sido “tratado de forma muy injusta” por el bloque militar.

Al finalizar su discurso dijo:

. “Permítanme decirles, en conclusión, que la explosión de prosperidad y progreso que construyó Occidente no provino de nuestros recortes de impuestos. En última instancia, provino de nuestra cultura tan especial”.

Críticas a Dinamarca y referencias a la Segunda Guerra Mundial

Trump fue especialmente duro con Dinamarca, país que se niega a negociar la cesión de Groenlandia. El presidente calificó al Gobierno danés de “desagradecido” y evocó episodios históricos para reforzar su argumento.

Dinamarca cayó ante Alemania tras solo seis horas de combate y fue totalmente incapaz de defenderse a sí misma o a Groenlandia”, afirmó. “Estados Unidos se vio obligado a hacerlo”.

El mandatario lamentó la decisión histórica de devolver la isla a Dinamarca tras la guerra:
¿Qué estupidez cometimos al hacerlo?”, se preguntó. “Pero lo hicimos. ¿Y cómo pueden ser tan desagradecidos ahora?”.

Aunque reconoció las dificultades económicas de explotar la isla —“hay que perforar cientos de metros de hielo”—, aseguró que esa no es la razón principal de su interés.
“La necesitamos por razones estratégicas de seguridad nacional e internacional”, afirmó.

Un discurso cargado de críticas a Europa

Desde el inicio de su intervención, Trump dejó claro que no suavizaría su tono.
Es un placer estar de vuelta en la hermosa Davos, Suiza, y dirigirme a tantos respetados líderes empresariales, tantos amigos y pocos enemigos”, dijo, provocando risas contenidas en la sala.

Poco después lanzó duras críticas contra Europa, afirmando que algunas partes del continente “ni siquiera son reconocibles”.

Mis amigos regresan de diferentes lugares y dicen: ‘No lo reconozco’”, señaló. “Y no como algo positivo, sino como algo muy negativo”.

Trump atribuyó lo que considera un deterioro europeo a políticas de inmigración, aumento del gasto público y dependencia de importaciones extranjeras.
“Yo amo a Europa y quiero que le vaya bien, pero no va por el buen camino”, afirmó.

El “milagro económico” estadounidense, según Trump

El presidente dedicó buena parte de su discurso a exaltar lo que llamó el “milagro económico” de Estados Unidos bajo su presidencia.

Hemos demostrado que estaban equivocados”, dijo, en referencia a quienes auguraban efectos negativos por sus aranceles y los despidos masivos de empleados federales.
“En un año, nuestra agenda ha producido una transformación como no se había visto en Estados Unidos en más de 100 años”.

Trump aseguró que la inflación “ha sido derogada” y que la economía estadounidense crecerá al doble de la tasa proyectada por el Fondo Monetario Internacional, sin presentar cifras concretas.

Estados Unidos es el motor económico del planeta”, afirmó. “Y cuando Estados Unidos prospera, el mundo entero prospera”.

También defendió su política energética, celebrando el impulso al gas, el petróleo, el carbón y la energía nuclear, y criticando duramente a las energías renovables y a lo que llamó “la izquierda radical” en Europa, citando el caso de Alemania.

Habló de los aranceles y la reducción del déficit comercial.

Trump habló de Canadá

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra Canadá durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, al asegurar que el país vecino no valora suficientemente el apoyo que recibe de Washington. “Canadá recibe muchos beneficios gratuitos de nuestra parte, por cierto. También deberían estar agradecidos, pero no lo están”, afirmó el miércoles, al tiempo que sostuvo que su plan para construir un sistema de defensa antimisiles, al que llamó “Cúpula Dorada”, también servirá para proteger al territorio canadiense.

Trump también apuntó directamente contra el primer ministro canadiense, Mark Carney, a quien acusó de falta de reconocimiento hacia Estados Unidos tras su intervención en el foro. “No se mostró muy agradecido”, dijo el mandatario, y elevó el tono al agregar: “Canadá existe gracias a Estados Unidos. Recuerda eso, Mark, la próxima vez que hagas tus declaraciones”, en referencia al discurso de Carney, quien habló de una “era de rivalidad entre grandes potencias” y del debilitamiento del orden basado en normas, sin mencionar explícitamente a Trump.

Gaza, la ONU y una propuesta controvertida

En uno de los pasajes más polémicos, Trump afirmó que la junta encargada de la reconstrucción de Gaza, impulsada por su administración, podría incluso reemplazar a la ONU, a la que calificó de ineficaz para poner fin a los conflictos.

 

Expectativa y preocupación en Davos

La llegada de Trump a Davos, precedida por amenazas de imponer aranceles a Dinamarca y a otros aliados si no negocian sobre Groenlandia, ha generado una mezcla de expectativa y preocupación entre los asistentes.

Funcionarios europeos, según diversas fuentes, planean utilizar el foro como escenario para una intervención diplomática destinada a enfriar las tensiones que ya han puesto en entredicho la estabilidad de la OTAN y el futuro del orden transatlántico.

Mientras tanto, el mensaje de Trump fue claro y directo: su apuesta por Groenlandia sigue intacta, su confianza en la economía estadounidense es absoluta y su disposición a confrontar a Europa, incluso desde el corazón de los Alpes suizos, permanece sin cambios.