Damien John Shaw, un ciudadano australiano de 56 años, fue encontrado muerto junto a sus dos hijos pequeños en un bungalow de Kuta, uno de los principales destinos turísticos de Bali, Indonesia. La Policía sostiene que el hombre habría matado a Archie y Laura antes de quitarse la vida. Cámaras de seguridad y una llamada realizada durante los últimos minutos de los menores permitieron a los investigadores reconstruir parte de la tragedia.
BALI, INDONESIA — Una llamada telefónica, los gritos de dos niños y las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de una vivienda son algunas de las principales evidencias con las que la Policía de Indonesia reconstruyó la muerte de dos hermanos a manos, según las autoridades, de su propio padre.
Los hechos ocurrieron el domingo 13 de septiembre en un bungalow de Kuta, Bali, donde fueron encontrados los cuerpos del australiano Damien John Shaw, de 56 años, y sus dos hijos, Archie y Laura, esta última de cuatro años.
Los primeros informes policiales citados por ABC Australia identificaron a Archie como un niño de seis años, mientras posteriores reportes locales de Bali señalaron que tenía siete.
La principal conclusión de la investigación policial es que Shaw habría causado primero la muerte de sus dos hijos y posteriormente se habría quitado la vida.
La llamada que encendió las alarmas
La madre de los niños, Tesa Yanuar, no se encontraba en Bali.
Estaba en Yakarta, a cientos de kilómetros de distancia, después de haberse apartado temporalmente de la vivienda familiar en medio de problemas con su esposo.
Fue precisamente ella quien comenzó a sospechar que algo grave estaba ocurriendo.
Durante una comunicación con Shaw escuchó a su hija gritar “¡Papá, no!”, según la reconstrucción publicada posteriormente sobre el caso.
La comunicación terminó poco después.
Ante la imposibilidad de conocer qué estaba sucediendo dentro de la casa, la mujer pidió ayuda para que alguien fuera hasta el inmueble.
Forzaron la entrada y encontraron los tres cuerpos
Personas cercanas a la vivienda llegaron al bungalow, pero nadie respondía.
Finalmente tuvieron que ingresar por la fuerza.
Dentro encontraron a Damien John Shaw y a sus dos hijos sin vida.
Los primeros informes de la Policía Provincial de Bali confirmaron que los cuerpos fueron localizados durante la mañana del domingo 13 de septiembre después de que vecinos acudieran al lugar por solicitud de la esposa del australiano.
Los investigadores comenzaron entonces a revisar la escena, recopilar testimonios y analizar las cámaras instaladas en la propiedad.
Las cámaras reconstruyeron los últimos minutos
El material de seguridad terminó convirtiéndose en una pieza central para establecer lo sucedido.
El jefe de la Policía de Denpasar, Leonardo D. Simatupang, explicó que las imágenes y sonidos registrados permitieron reconstruir parte de la secuencia previa a las muertes.
De acuerdo con la investigación policial divulgada por medios australianos, se escucharon los gritos de Archie provenientes del interior de la vivienda.
Posteriormente, Laura habría intentado alejarse de su padre.
Las imágenes muestran al hombre persiguiendo a la pequeña y llevándola nuevamente hacia el interior.
La niña alcanzó a pronunciar unas últimas palabras dirigidas a su padre.
“Te amo, papá”, se escucha, según la descripción que hizo la Policía del material.
Los investigadores consideran que para ese momento Archie ya había sido atacado.
La cámara habría sido movida
Otro elemento llamó la atención de los investigadores.
La cámara de seguridad instalada en la vivienda había cambiado de posición.
La esposa de Shaw, que podía observar remotamente el sistema desde Yakarta, advirtió que el dispositivo estaba apuntando hacia abajo.
El jefe policial explicó que la mujer logró modificar remotamente su posición y fue entonces cuando pudo escuchar nuevamente voces provenientes de la vivienda.
“La esposa vio que la cámara CCTV parecía estar colocada de manera extraña porque apuntaba hacia abajo”, explicó Simatupang al describir el episodio.
La Policía investigó si el dispositivo había sido movido deliberadamente antes de las muertes.
Signos de violencia en los niños
Los investigadores encontraron indicios físicos compatibles con la hipótesis del doble homicidio.
La inspección externa realizada por médicos e investigadores encontró signos de violencia en el cuello de los dos menores, según informó posteriormente la Policía de Denpasar.
Las autoridades concluyeron, a partir de la evidencia recopilada, que los menores habrían muerto por estrangulamiento o asfixia.
Posteriormente, el padre habría muerto por ahorcamiento.
La familia decidió no autorizar una autopsia completa. La Policía indicó que la esposa presentó formalmente esa decisión y que los investigadores consideraban que las imágenes de seguridad, los indicios físicos y demás elementos recopilados permitían establecer la hipótesis principal de lo ocurrido.
Una relación de pareja deteriorada
La investigación también reconstruyó el contexto familiar previo.
Según la declaración de la esposa entregada a las autoridades, la relación atravesaba dificultades desde hacía varios años.
La Policía informó que los problemas matrimoniales se remontaban al menos a 2022 y que existían discusiones frecuentes.
La mujer había viajado a Yakarta días antes de las muertes para permanecer con sus padres.
Medios australianos también informaron que en algún momento había sido iniciado un proceso de divorcio, que posteriormente fue retirado.
Sin embargo, estos antecedentes forman parte del contexto investigativo y no establecen por sí mismos el motivo de los homicidios.
Shaw llevaba meses sin trabajar
Los investigadores y medios australianos también reconstruyeron algunos aspectos de la vida del hombre.
Shaw era australiano y había trabajado como marino mercante, pero llevaba varios meses sin empleo antes de las muertes.
Personas que lo conocían en Australia expresaron sorpresa tras conocerse el caso. Algunos lo describieron como una persona reservada.
Las autoridades también conocieron que había atravesado diferentes pérdidas familiares a lo largo de su vida, entre ellas las muertes de su padre, un hermano y, más recientemente, su madre.
Esas circunstancias han sido mencionadas como antecedentes personales, pero la Policía no las ha establecido como una explicación causal de los asesinatos.
Un episodio ocurrido un mes antes
Otro antecedente quedó incorporado a la reconstrucción policial.
Según declaró su esposa, Shaw había tenido aproximadamente un mes antes un intento de suicidio.
La mujer habría intervenido y evitado que muriera.
El jefe de la Policía de Denpasar señaló que el hombre no había recibido posteriormente tratamiento especializado, de acuerdo con la información entregada a los investigadores.
Ese antecedente tampoco permite, por sí mismo, explicar por qué atacó a sus hijos.
Policía cerrará el proceso por la muerte del presunto responsable
La muerte de Shaw tiene además una consecuencia jurídica para la investigación.
La Policía de Denpasar informó que tramitaría el cierre del procedimiento penal debido a que el señalado responsable también murió.
“El principal autor ha fallecido”, explicó el jefe policial al anunciar el procedimiento correspondiente.
Las autoridades australianas, por su parte, han brindado asistencia consular a la familia tras conocerse las muertes.
Una tragedia reconstruida a través de imágenes y sonidos
El caso ha causado conmoción tanto en Bali como en Australia, principalmente por la corta edad de las víctimas y por los registros que permitieron reconstruir sus últimos minutos.
Lo que comenzó con una madre intentando comunicarse desde Yakarta terminó revelando una escena de tres personas muertas dentro de una vivienda en uno de los destinos turísticos más conocidos de Indonesia.
Las cámaras registraron los gritos de los menores, la persecución de Laura y sus últimas súplicas. La evidencia física encontrada posteriormente llevó a la Policía a concluir que Damien John Shaw mató a sus dos hijos y posteriormente se quitó la vida.
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