El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó que culminó el proceso de identificación de los cuerpos de las 15 personas fallecidas en el accidente del avión de Satena, ocurrido en zona rural del municipio de La Playa de Belén, en el departamento de Norte de Santander.
A través de un comunicado oficial, la entidad informó que los equipos forenses terminaron las labores técnico-científicas adelantadas desde el ingreso de los cuerpos a la Dirección Seccional Norte de Santander, permitiendo establecer plenamente la identidad de todas las víctimas.
Comunicado de Medicina Legal
En el documento, firmado por su director general, Ariel Emilio Cortés Martínez, Medicina Legal señaló:
“El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informa a la opinión pública que culminaron las labores técnico-científicas, adelantadas por los equipos forenses, para el abordaje de los quince (15) cuerpos ingresados a la Dirección Seccional Norte de Santander, procedentes de la zona rural cercana al municipio de La Playa de Belén.
Como resultado de estos estudios forenses, se logró establecer la identidad de la totalidad de los cuerpos. En articulación con la Fiscalía General de la Nación, se avanza en el proceso de entrega a los familiares, conforme a los protocolos establecidos.”
El comunicado destaca que el proceso se realiza en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, con el fin de garantizar una entrega digna y ajustada a los procedimientos legales.
Avanza la entrega a los familiares
Tras la confirmación de las identidades, las autoridades iniciaron los trámites para la entrega de los cuerpos a sus familiares, quienes permanecían a la espera de la culminación de los análisis forenses para poder realizar las exequias.
El proceso contempla verificación documental, acompañamiento psicosocial y cumplimiento de protocolos sanitarios y judiciales, en medio del dolor que ha dejado uno de los siniestros aéreos más graves registrados recientemente en el nororiente del país.
Las víctimas identificadas
Medicina Legal confirmó que las personas fallecidas en el accidente del avión de matrícula HK-4709 son:
- Diógenes Quintero Amaya
- María Torcoroma Álvarez Barbosa
- Carlos Salcedo
- Rolando Enrique Peñalosa Gualdrón
- María del Carmen Díaz Rodríguez
- Maira Alejandra Avendaño Rincón
- Anayisel Quintero
- Karen Liliana Parales Vera
- Anirley Julio Osorio
- Gineth Rincón
- Natalia Cristina Acosta Salcedo
- Maira Alejandra Sánchez Criado
- Juan David Pacheco Mejía
- Miguel Vanegas (piloto)
- José de la Vega (copiloto)
Detalles del siniestro
La aeronave cubría la ruta Cúcuta–Ocaña y había despegado hacia las 11:42 de la mañana, con aterrizaje previsto a las 12:05 del mediodía. Sin embargo, perdió comunicación con la torre de control y desapareció del radar horas antes de que fueran localizados sus restos en una zona montañosa del Catatumbo.
Las condiciones geográficas, climáticas y de acceso dificultaron inicialmente las labores de búsqueda, rescate e investigación.
Investigación en curso y análisis de las cajas negras
La investigación es liderada por la Aeronáutica Civil de Colombia, que mantiene bajo custodia las cajas negras del avión.
El coronel Álvaro Bello, director técnico de investigaciones, explicó que actualmente se adelanta la descarga y análisis de los dispositivos de grabación de datos de vuelo y de voces de cabina.
Según la autoridad aeronáutica, estos registros permitirán reconstruir la trayectoria, las comunicaciones y los parámetros técnicos del vuelo, así como determinar si existió una maniobra final antes del impacto contra la montaña.
Hipótesis que manejan las autoridades
En la parte final de la investigación preliminar, la Aeronáutica Civil mantiene abiertas varias líneas de análisis sobre las causas del siniestro:
- Factor humano: evaluación del desempeño de la tripulación, toma de decisiones y posibles errores operativos.
- Condiciones meteorológicas: análisis del clima en el momento del vuelo y su impacto en la navegación.
- Factor organizacional: revisión de los protocolos internos, gestión de riesgos y mantenimiento de la aeronave por parte de la empresa operadora.
- Fallas técnicas: verificación del estado de los sistemas de navegación, motores y equipos electrónicos.
- Interferencias en la señal: estudio de posibles casos de jamming o spoofing que hayan afectado la navegación satelital, dada la ubicación del accidente en una zona de alta complejidad.
- Maniobra de emergencia: análisis de si existió un intento final por evitar la colisión, según la trayectoria del impacto.
Por ahora, las autoridades han descartado indicios de explosiones o atentados, al no encontrarse evidencias físicas que respalden esa hipótesis.
La investigación continuará en las próximas semanas, con el objetivo de establecer las causas probables del accidente y emitir recomendaciones que permitan prevenir nuevas tragedias en el transporte aéreo nacional.


