Los quemados del Senado y la Cámara en 2026: el remezón que dejó por fuera a figuras de peso, herederos políticos y nombres mediáticos

La renovación del Congreso para el periodo 2026-2030 no solo dejó ganadores. También produjo una lista amplia de derrotas que golpeó a congresistas en ejercicio, exalcaldes, exaspirantes presidenciales, herederos de apellidos históricos, figuras de los medios y personalidades que intentaron convertir notoriedad pública en votos. En un escenario marcado por el avance de las listas fuertes y la dificultad de los partidos pequeños para superar el umbral, varios nombres conocidos quedaron por fuera del Senado y la Cámara de Representantes.

El país amaneció este lunes con un Congreso renovado y con una conclusión política de fondo: la elección legislativa del 8 de marzo premió a las estructuras con mayor capacidad de arrastre y castigó a quienes apostaron por su reconocimiento individual, por partidos débiles o por listas que no lograron consolidarse. El resultado dejó un “pabellón de quemados” de alto perfil, con nombres que hasta hace poco parecían tener un lugar asegurado en la conversación política nacional.

En ese mismo bloque de derrotas del Senado apareció Marelen Castillo, exfórmula vicepresidencial de Rodolfo Hernández en 2022. Su salto a la competencia legislativa no terminó en una curul, pese a que llegaba con visibilidad nacional por haber integrado una campaña que alcanzó la segunda vuelta presidencial hace cuatro años. Su caso se convirtió en una de las señales de que el reconocimiento público previo no bastó en una elección atravesada por listas fuertes y competencia fragmentada.

En el bloque de senadores o aspirantes al Senado que no sobrevivieron a la reconfiguración aparece Angélica Lozano, quien llevaba tres periodos y es una de las dirigentes más visibles del verdeismo y de las agendas de transparencia y derechos civiles en los últimos años. También quedó sin curul Katherine Miranda, quien había sido una de las representantes más votadas en periodos anteriores y buscaba dar el salto al Senado, obtuvo 30.085 votos, insuficientes para asegurar su paso a la Cámara alta. Ambas derrotas reflejan la dificultad que tuvieron sectores de la Alianza Verde para sostener su peso anterior.

La Cámara de Representantes, por su parte, dejó uno de los golpes mediáticos más comentados: la derrota de Miguel Polo Polo en su intento de reelegirse por la circunscripción especial afrodescendiente. Polo Polo había llegado en 2022 con 40.053 votos, pero esta vez no logró repetir. Distintos balances periodísticos coinciden en señalar que su alta exposición en redes y su protagonismo político no se tradujeron en los respaldos necesarios para conservar la curul.

Junto a esos nombres aparecieron otros derrotados del Senado con trayectoria o reconocimiento previo: Luis Eduardo “Lucho” Garzón, exalcalde de Bogotá y exdirigente sindical; Carlos Fernando Motoa, cabeza de lista de Cambio Radical; León Fredy Muñoz; Inti Asprilla; Jairo Castellanos; Olga Lucía Velásquez; Berenice Bedoya; Juan Diego Gómez; Alejandro Chacón; César Augusto Lorduy y Lina Garrido, entre otros. En conjunto, ese grupo muestra que la sacudida no se limitó a un solo partido, sino que atravesó varios sectores ideológicos y distintas regiones del país.

Otro nombre sonoro entre los quemados fue Julio César González Quiceno, “Matador”, quien aspiró al Senado por el Pacto Histórico. Aunque su partido fue la lista más votada y se consolidó como la mayor fuerza en esa corporación, el caricaturista no alcanzó a entrar. Su caso mostró otra cara de la jornada: incluso dentro de listas exitosas hubo aspirantes de alta visibilidad que no lograron convertir reconocimiento público en escaño.

La lista de derrotas también incluyó a Íngrid Betancourt. La excandidata presidencial y figura de larga trayectoria intentó revivir electoralmente a su movimiento, Verde Oxígeno, pero no consiguió curul y su partido tampoco superó el umbral del 3 % para el Senado. De acuerdo con reportes publicados tras la jornada, Verde Oxígeno apenas obtuvo 27.688 votos en la Cámara alta, un resultado que dejó a la colectividad por fuera del Congreso y sin la fuerza política que aspiraba a recuperar.

Ese fracaso de Oxígeno no fue aislado. La jornada también dejó por fuera del Congreso a otras colectividades que no alcanzaron el umbral o quedaron sin masa crítica suficiente, entre ellas Frente Amplio Unitario, Creemos, Con Toda por Colombia y la alianza de Comunes con Fuerza Ciudadana. En términos políticos, el mensaje fue claro: para 2026 el sistema volvió a favorecer a partidos grandes, coaliciones sólidas y maquinarias regionales consolidadas, mientras que movimientos más pequeños o recientes sufrieron para sostener representación.

Hubo, además, un capítulo de especial interés en los apellidos políticos y familiares de figuras de larga trayectoria. Se quedó por fuera María Paz Gaviria, hija del expresidente y jefe liberal César Gaviria; también Horacio José Serpa Moncada, hijo de Horacio Serpa; y la cobertura posterior a las elecciones incluyó entre los derrotados a otras figuras vinculadas a casas políticas tradicionales. El significado de estos resultados es relevante: ni siquiera el peso simbólico del apellido resultó suficiente en una jornada donde el elector premió más la posición en las listas, la maquinaria o la competitividad general del partido.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez.  jefe natural del Centro Democrático ocupó el puesto 25 de la lista de su partido para el Senado con la intención de empujar la votación general y arrastrar candidatos, pero esa apuesta no le alcanzó para conseguir curul.

En el Partido Liberal también quedaron por fuera Juan Carlos Losada, conocido por su agenda animalista y ambiental, y Richard Aguilar, mencionado en reportes de prensa entre quienes no alcanzaron curul. Así, una colectividad que sí conservó presencia fuerte en el Congreso también dejó en el camino a varias de sus figuras con perfil propio.

En esa misma lista de nombres mediáticos que no llegaron al Congreso en 2026 apareció Felipe Saruma, candidato a la Cámara por Atlántico. Con más del 98 % de las mesas escrutadas en el departamento, su votación no fue suficiente para obtener escaño,consiguió 44.075 votos, equivalentes al 4,1 % del total de su lista, lo que lo dejó en el cuarto lugar sin posibilidad de entrar. También se quemó Edwin Javier Brito García, “Pechy Players”, quien aspiró al Senado y obtuvo 22.305 votos, insuficientes para alcanzar curul.

La izquierda no petrista también sintió el golpe. Jorge Enrique Robledo, una de las figuras históricas del control político en Colombia, tampoco logró curul. Su salida del próximo Senado cierra, al menos por ahora, un ciclo prolongado en la política legislativa del país. Robledo había construido una trayectoria reconocida en debates sobre economía, agricultura y comercio, pero esta vez no le alcanzó la votación necesaria.

La ola de derrotas también alcanzó a otros creadores de contenido y personalidades digitales que buscaron un salto electoral. Entre ellos fueron mencionados Hannah Escobar, “Miss Melindres”; Rawdy Reales Rois, “Dr. Rawdy”; Charles Figueroa, “Profe Charles”; Alejo Vergel y Beto Coral. En paralelo, el balance de la elección dejó claro que la visibilidad en redes por sí sola no garantizó votos suficientes, y que solo una parte de esas candidaturas consiguió traducir comunidad digital en representación institucional.

En Antioquia, otra de las derrotas visibles en Cámara fue la de Laura Gallego Solís, exseñorita Antioquia, quien quedó por fuera de la lista de elegidos en la coalición que integró. Su presencia fue parte de la tendencia de campañas que apostaron por figuras con notoriedad previa en redes o en otros escenarios públicos, pero que no lograron convertir esa exposición en un resultado electoral competitivo.

Candidatos quemados al Congreso 2026

Figuras destacadas

  • Katherine Miranda obtuvo 30.085 votos.
  • Angélica Lozano obtuvo 36.331 votos.
  • Jorge Enrique Robledo
    Luis Eduardo “Lucho” Garzón Obtuvo 19.294 votos.
  • Miguel Polo Polo

    Íngrid Betancourt

Pacto Histórico

  • Julio César González Quiceno (“Matador”)

Centro Democrático

  • Marelen Castillo

Partido Liberal

  • Horacio José Serpa
  • Juan Carlos Lozada
  • María Paz Gaviria

Cambio Radical

  • César Lorduy
  • Carlos Fernando Motoa
  • Lina María Garrido
  • Paulino Riascos

Partido Conservador

  • Juan Diego Gómez
  • Juan Carlos Wills
  • Soledad Tamayo

Otros nombres mencionados en la lista de quemados

  • Lily Díaz
  • Felipe Saruma
  • Javier Fernández » El Cantante del Gol»
  • “Alejo” Vergel
  • Laura Gallego
  • Sofía Araújo
  • Julio Nava (cantante)
  • Mario Hernández (empresario hacia parte de la lista del Centro Democrático #37)
  • Wilder Zapata

Hubo además casos que cruzaron la política con la coyuntura judicial. La cobertura de la jornada incluyó la captura de Víctor Hugo Moreno Bandeira, candidato a la Cámara por Amazonas, y la de Freddy Camilo Gómez Castro, candidato al Senado por el Partido de la U, en hechos distintos reportados por medios de comunicación el mismo 8 de marzo. Aunque estos casos no resumen por sí solos el fenómeno de los “quemados”, sí ampliaron la sensación de una jornada cargada de sobresaltos y de finales abruptos para varias campañas.

Lo que dejaron las elecciones legislativas de 2026 fue una señal de reordenamiento del sistema político: las grandes listas y los partidos con organización robusta resistieron o crecieron; los proyectos pequeños, personalistas o fragmentados sufrieron; y varias figuras que durante años dominaron titulares, debates o redes sociales descubrieron que la visibilidad no reemplaza la matemática electoral.

Por eso, más que una simple enumeración de nombres, el “pabellón de los quemados” retrata una transición. Quedaron por fuera expresidentes, congresistas en ejercicio, exalcaldes, excandidatas presidenciales, hijos de dirigentes históricos, cabezas de lista y celebridades mediáticas. Algunos fueron castigados por el umbral; otros, por el voto preferente; otros, por el desgaste; otros, por el desajuste entre imagen pública y estructura real. El resultado común es que el Congreso que se instalará el 20 de julio tendrá menos de varios de los rostros que dominaron el debate en el cuatrienio que termina. (