La mujer mencionada en el expediente por el envenenamiento que causó la muerte de dos menores en Bogotá negó cualquier vínculo con los hechos y aseguró que ni siquiera conoce a Zulma Guzmán, hoy detenida en Londres.
Mientras en Reino Unido se decide si Zulma Guzmán Castro será extraditada a Colombia para responder por el envenenamiento con talio de dos menores en Bogotá, un nuevo personaje se registra en el caso: la de Zenaida Pava Vargas, la mujer cuyo nombre apareció en el expediente judicial y a quien el domiciliario señaló como la persona que le entregó el paquete de frambuesas contaminadas.
En diálogo con EL TIEMPO, Pava aseguró estar devastada por la exposición mediática y por los señalamientos que hoy pesan sobre ella. “Estoy en shock. Soy una mujer trabajadora, de 63 años, no tengo nada que ocultar. Mi vida es una hoja abierta para el que la quiera ver. Me están inculpando de algo que jamás sería capaz de hacer”, afirmó.
Su nombre comenzó a circular desde diciembre pasado, cuando se mencionó que una mujer llamada “Zenaida” figuraba en la investigación por el envío del paquete que terminó con la vida de dos niñas de 13 y 14 años. Más recientemente, Caracol Radio difundió una fotografía de la mujer mencionada en el proceso.
“No sé quién es Zulma Guzmán”
Uno de los puntos que más llama la atención en el expediente es la posible relación entre Zenaida Pava y Zulma Guzmán, la empresaria de 54 años hoy recluida en una cárcel británica. Sin embargo, Pava lo negó de forma tajante.
“Ni siquiera sé quién es. Mi círculo de amigos se reduce a mi familia. Yo no soy una mujer de fiesta ni de círculos sociales. No comparto con nadie más”, sostuvo.
Su hermano, Álvaro Pava, abogado penalista, respaldó esa versión y agregó que la mención de su hermana podría obedecer a una animadversión personal. Según él, Zenaida ni siquiera estaba en Colombia cuando ocurrieron los hechos.
“Para la fecha de los envíos de las frambuesas mi hermana no estaba en el país. Hace tres años salió de Colombia y ahora vive en el extranjero”, afirmó. También precisó que ella no se encuentra ni en Argentina ni en Londres, donde permanece detenida Guzmán Castro.
¿Una suplantación?
El expediente recoge que los teléfonos desde los cuales se coordinó y monitoreó la entrega de las frambuesas estaban asociados a un mismo correo electrónico que ubica su origen en España. Ese detalle alimentó la hipótesis de que alguien pudo haber usado la identidad de Zenaida Pava para hacer el envío.
La Fiscalía, de hecho, evalúa si la mujer fue suplantada en Colombia por otra persona que habría entregado el paquete al domiciliario.
Hasta ahora, según su familia, las autoridades no se han puesto en contacto con ella para rendir versión libre. “Vamos a esperar a ver qué pasa”, dijo su hermano.
Negocios y un pasado en Bogotá
Otro de los puntos que ha sido objeto de revisión es el supuesto vínculo de Pava con un local comercial en el norte de Bogotá, cerca del parque de la 93, zona desde donde habría salido el paquete mortal.
Su hermano explicó que Zenaida tuvo un negocio de comidas en el Terminal de Transporte de Salitre, el cual vendió antes de la pandemia, el local fue traspasado hace cerca de ocho años.
“Ella no tiene ningún vínculo con el norte de Bogotá, no conoce al hombre que el domiciliario identificó como ‘Jeisson’ y no sabría decir por qué la relacionan con este caso”, añadió el abogado.
Un testimonio que la compromete
Pese a sus negativas, el testimonio del domiciliario ante la Fiscalía la señala como la mujer que, el 3 de abril, le entregó el paquete de frambuesas en un edificio blanco de tres pisos, ubicado en el norte de la ciudad.
Según su relato, fue una mujer mayor, de cabello blanco y gafas, quien se identificó como Zenaida, confirmó la dirección de entrega y pagó en efectivo el servicio. Ese testimonio permitió a los investigadores vincular el nombre completo de Zenaida Pava Vargas al expediente.
El relato comienza en un edificio de tres pisos, ubicado cerca del parque de la 93, en el norte de Bogotá. El mensajero explicó que allí recibió el paquete por parte de una mujer de edad avanzada. “Era un edificio chiquito de tres pisos, de color blanco con puertas de vidrio. Me atendió una celadora bajita, de uniforme azul oscuro. Yo le dije que iba por un pedido a nombre de un hombre que creo que era Yeison. Ella llamó a la oficina y al ratico salió y me dijo que ya bajaban”, narró.
Minutos después, según su versión, descendió una mujer con cabello completamente blanco, gafas y vestimenta formal, quien se identificó como Zenaida. “Bajó una señora de edad, tenía el cabello blanco completamente. Se veía de edad, no recuerdo la vestimenta exacta, pero era como con ropa formal, de gafas, cabello largo”, agregó.
Fue ella quien le entregó el paquete y confirmó la dirección del domicilio. “Ella me entregó el paquete, me dijo que si tenía la dirección. Yo le dije la que estaba en la aplicación; ella me dijo que sí era esa, me pagó en efectivo, me dio 10 mil y me dijo: ‘Deje así, y ya’”, agregó el mensajero.
El mensajero dice que luego de marcar como no entregado el domicilio, recibió una llamada de una mujer que le indicó que dijera que las frambuesas erar un regalo de «Rappi» para Martin de Bedout y que le daría $10.000 pesos, por lo que el mensajero insistió y el paquete fue recibido por la empleada del apartamento de la familia de Bedout.
El asesor espiritual
En el expediente judicial del caso por el envenenamiento de frambuesas con talio que causó la muerte de dos menores en Bogotá, la Fiscalía General de la Nación ha identificado un personaje que podría convertirse en una pieza clave del rompecabezas: un hombre mencionado por el domiciliario que llevó el paquete fatal. En su testimonio ante el ente investigador, el mensajero aseguró que recibió el encargo a nombre de un hombre identificado solamente como “Yeison”, figura que, según reportó Caracol Radio, correspondería a Yeison Rosas, descrito en el expediente como un supuesto asesor espiritual que, en algún momento, habría tenido cercanía con la principal señalada del caso, Zulma Guzmán Castro.
De acuerdo con la declaración del domiciliario, el origen de las frambuesas envenenadas se remonta a un edificio pequeño ubicado en el norte de Bogotá. Allí, al pedir que lo atendieran por un encargo a nombre de “Yeison”, fue referido al interior del inmueble, donde posteriormente recibió el paquete de fruta con chocolate que contenía talio.
En la entrevista exclusiva de Zulma Guzmán con Focus Noticias la empresaria manifestó que no daría detalles sobre la identidad y relación con el asesor espiritual mencionado.
Focus Noticias es el único medio que ha entrevistado a Zulma Guzmán, donde habló entre otros temas de su relación con Juan de Bedout padre de una de las menores fallecidas por talio, el mentalista, la instalación del GPS en el vehículo de su amante, de la compra continua de frambuesas, de la muerte de Alicia Graham esposa del economista de Bedout y que hice los días antes y después de la muerte de las menores
Un caso que sigue abierto
Mientras la justicia colombiana avanza en la recolección de pruebas para imputar a Zulma Guzmán por homicidio agravado y tentativa de homicidio, el nombre de Zenaida Pava permanece en el centro de una controversia que ella insiste en rechazar.
“Mi vida es una hoja abierta”, repite. Pero por ahora, esa hoja sigue siendo una de las más enigmáticas dentro de uno de los casos criminales más estremecedores del país en los últimos años.


