La Fiscalía General de la Nación de Colombia expidió una orden de captura con fines de extradición contra Andrés Giovanny Rojas, conocido como alias Araña. La orden fue firmada por la Fiscal General, Luz Adriana Camargo y responde a una solicitud de Estados Unidos, que acusa a Rojas de narcotráfico.
La retención, llevada a cabo por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), se realizó en Bogotá el pasado 12 de febrero en el hotel Courtyard Marriot, justo después de la culminación de un ciclo de negociaciones entre el Gobierno colombiano y la disidencia de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB). La noticia sorprendió a la opinión pública, pues alias Araña es un actor clave dentro de estas negociaciones.
La extradición en manos de la Corte Suprema
La fiscal Luz Adriana Camargo firmó la medida y funcionarios del CTI notificaron la decisión mientras el detenido permanece bajo custodia de la Policía Nacional
Una vez cumplida la orden de captura, el proceso ahora avanza hacia la Corte Suprema de Justicia, que será la encargada de revisar la viabilidad de la extradición. De ser aprobada, la última palabra será del presidente Gustavo Petro, quien podría decidir si concede o no la solicitud de extradición a Estados Unidos.
El debate sobre la paz y la justicia internacional
La noticia de la captura de alias Araña no pasó desapercibida dentro del equipo negociador del Gobierno con las disidencias. Armando Novoa, jefe del equipo negociador de la CNEB, expresó respeto por la decisión judicial pero dejó claro que las circunstancias merecían una reflexión más profunda. «Entendemos que hay compromisos internacionales que deben cumplirse, pero también debemos tener en cuenta que estos procesos de paz deben respetar las garantías para ambas partes», señaló Novoa.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro ha dejado abierta la posibilidad de frenar el proceso de extradición si se demuestra un compromiso genuino por parte de Rojas y su grupo con el proceso de paz. “El avance en las negociaciones se mide en el desmantelamiento de la economía ilícita y en el respeto a los derechos de la población”, afirmó Petro, indicando que aquellos actores armados que demuestren un cambio real podrían beneficiarse de mecanismos de justicia transicional.
La historia criminal de ‘Araña’
Alias ‘Araña’ es conocido por su largo historial delictivo en el sur de Colombia. Nacido en Cali hace 44 años, comenzó su carrera criminal en su niñez en el departamento de Putumayo, donde se vinculó a organizaciones del narcotráfico y a grupos armados ilegales. Fue miembro de La Constru, una estructura vinculada al Bloque Sur de las FARC, y tras la desmovilización de este grupo, asumió el liderazgo de los Comandos de Frontera, una organización criminal dedicada al narcotráfico, secuestro y otros delitos graves. Bajo su mando, los Comandos de Frontera operan en los departamentos de Putumayo, Caquetá y Amazonas, regiones clave para el narcotráfico en Colombia.
En 2010, Rojas fue condenado a 30 años de prisión por homicidio, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas, aunque la condena no fue por su vinculación directa con las FARC. Tras su liberación en 2017, como parte del Acuerdo de Paz con las FARC, Rojas retomó su actividad criminal, ahora liderando una estructura aún más poderosa vinculada al narcotráfico transnacional.
Según las autoridades de EEUU, Rojas continuó operando en la ilegalidad. Su red de narcotráfico es responsable de la protección de cultivos de coca y el envío de grandes cantidades de cocaína hacia los Estados Unidos, a través de rutas en Centroamérica y México. Las autoridades de Estados Unidos detallan que Araña se encargaba de coordinar cargamentos de droga, y su organización fue clave en el intento de trasladar 1.500 kilos de cocaína en 2024, incautados por la Armada de México.
Alias Araña y su Historia Criminal
Con más de 15 años de actividad criminal, alias Araña es uno de los principales cabecillas de la organización “La Constru” vinculada al Bloque Sur de las FARC. Tras la desmovilización de las FARC, Araña asumió el liderazgo de los Comandos de Frontera, un grupo criminal con fuertes vínculos con el narcotráfico. Su historial incluye una condena por homicidio, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas, y, a pesar de su liberación bajo los términos del Acuerdo de Paz en 2017, continuó con actividades delictivas.
Este líder criminal se convirtió en un personaje clave en las negociaciones de paz,
La solicitud precisa que esta persona, en su condición de cabecilla del grupo autodenominado ‘Comandos de la Frontera’, estaría involucrada en posible envío reciente de cocaína a los Estados Unidos.
“Es importante precisar que, a través de la Resolución 0-0139 del 12 de abril de 2024, fueron suspendidas temporalmente las órdenes de captura relacionadas con el señor Geovany Andrés Rojas. Sin embargo, en cumplimiento de compromisos internacionales, dicha suspensión no cobija circulares rojas de Interpol como la que se ejecutó”: Fiscalía
Quién es alias Araña: El cabecilla de los Comandos de Frontera capturado en Bogotá
Giovanny Andrés Rojas, conocido como alias Araña. Su nombre resuena en el sur del país, especialmente en los departamentos de Putumayo, Caquetá y Amazonas, donde comanda a los Comandos de Frontera, un grupo armado al margen de la ley con más de 1.000 hombres bajo su mando, según fuentes de inteligencia de la Fuerza Pública. Con más de 15 años de historial delictivo, Araña se ha consolidado como uno de los principales cabecillas de organizaciones criminales en la región.
Nacido en Cali hace 44 años, Rojas fue trasladado a Putumayo en su niñez, donde comenzó su carrera delictiva. En sus primeros años como criminal, hizo parte de la estructura La Constru, una organización vinculada al Bloque Sur de las FARC. Luego, tras la desmovilización de las FARC, Araña asumió el liderazgo de este grupo, que se transformó en los Comandos de Frontera tras la fusión con una facción disidente del Frente 48 de las FARC.
Su camino en el crimen lo llevó a pertenecer a Los Rastrojos, una organización narcotraficante de gran poder. No obstante, su vinculación con las FARC lo llevó a recibir una condena de 30 años en 2010 por homicidio, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas. Esta condena fue impuesta por hechos cometidos mientras integraba Los Rastrojos, no obstante, no fue por su vinculación con las FARC. En agosto de 2017, Araña salió en libertad, gracias a su participación en el Acuerdo de Paz, que le permitió salir de la cárcel de Cómbita, Boyacá, bajo ciertas condiciones.
A pesar de su liberación, Rojas no abandonó su vida criminal. Tras salir de prisión, se convirtió en el máximo líder de los Comandos de Frontera, dedicándose principalmente al narcotráfico y al control territorial en el sur del país. En este tiempo, su grupo se ha enfrentado con otras organizaciones armadas por el control de rutas clave del narcotráfico, especialmente en el río Putumayo.
Mientras estuvo recluido, Araña se dedicó a estudiar. Terminó su bachillerato y obtuvo un técnico en administración ambiental.
Rojas, quien fue nombrado “gestor de paz” figura en el círculo de las negociaciones entre el Gobierno colombiano y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), un grupo insurgente que, a pesar de su diálogo con las autoridades, seguiría involucrado en actividades armadas y criminales.


