Este viernes concluyó oficialmente el plazo para inscribir a los candidatos que participarán en las consultas presidenciales del próximo 8 de marzo, un hecho que ordena el panorama político y define el mapa inicial de la contienda rumbo a las elecciones de 2026. Con este cierre, el calendario electoral entra en una de sus fases más determinantes, en la antesala de la primera vuelta prevista para el 31 de mayo.
Desde tempranas horas, sedes partidistas, comités promotores y equipos de campaña concentraron sus esfuerzos en formalizar candidaturas, alianzas y coaliciones.
Un tablero político dividido en tres bloques
Concluido el periodo de inscripción, el escenario quedó estructurado en torno a tres grandes consultas interpartidistas: la de la derecha, la del centro y la de la izquierda, además de un grupo significativo de aspirantes que optaron por ir directamente a la primera vuelta sin someterse a este mecanismo previo.
Se tendrá un solo tarjeton tamaño carta dividido en tres bloques de las consultas.
Las consultas interpartidistas permiten que varios movimientos y partidos definan un candidato único mediante votación ciudadana. El resultado es vinculante: quien gana continúa en la carrera y los demás quedan obligados a respaldarlo, según los acuerdos internos. Por el contrario, quienes no participan en consultas buscan llegar directamente al tarjetón de mayo, asumiendo el riesgo de competir en un escenario más fragmentado.
Esta decisión estratégica determina cuántos nombres se concentran en marzo y cuántos llegarán con opciones reales a la primera vuelta.
Focus Noticias transmite en directo el sorteo de los puestos en los tarjetones, un procedimiento clave para la visibilidad de los aspirantes en las consultas.
Así quedó conformado el tarjetón
Primer lugar – Consulta por las Soluciones
Segundo Lugar – Consulta la Gran Consulta por Colombia
Tercer lugar – La consulta denominada Frente por la Vida
Aspirantes que van directo a la primera vuelta
Con el cierre del plazo, al menos ocho precandidatos confirmaron su intención de competir directamente el 31 de mayo, sin pasar por consultas.
En el sector de izquierda y centro-izquierda, el senador Iván Cepeda anunció que no participará en consulta y que inscribirá su candidatura de manera directa, tras su controversia con el Consejo Nacional Electoral. En la misma línea, Juan Fernando Cristo confirmó su aspiración independiente.
Por el centro político, Luis Gilberto Murillo y Mauricio Lizcano avanzan con candidaturas respaldadas por firmas ciudadanas, al margen de las consultas. A ellos se suma Sergio Fajardo, quien ratificó su decisión de ir directamente a la primera vuelta.
En la derecha, también optaron por este camino Daniel Palacios, Carlos Felipe Córdoba y Abelardo de la Espriella, quienes mantienen campañas propias sin integrarse a coaliciones.
La izquierda, marcada por divisiones
Uno de los focos de atención en las últimas horas fue la situación del bloque de izquierda. La consulta denominada Frente por la Vida quedó con cinco candidatos confirmados: Roy Barreras, Daniel Quintero, Martha Viviana Bernal, Héctor Elías Pineda y Lucio Torres
Otros dirigentes que habían manifestado interés, como Camilo Romero, optaron por no participar en la consulta y avanzar por fuera del mecanismo. Romero, incluso, sostuvo encuentros públicos con Iván Cepeda, lo que alimentó versiones sobre una posible alianza en la primera vuelta.
Barreras, por su parte, insistió en la necesidad de unificar al sector tras la consulta y advirtió que la dispersión podría debilitar las opciones del bloque en mayo.
El centro y la “Consulta de las Soluciones”
En el sector de centro, Claudia López dejó inscrita la denominada “Consulta de las Soluciones”, junto con el dirigente Leonardo Huerta, como alternativa para definir un candidato único.
Este bloque busca presentarse como una opción intermedia entre los sectores de izquierda y derecha, en un escenario donde la fragmentación sigue siendo una de las principales amenazas electorales.
La derecha y la Gran Consulta por Colombia
El bloque de derecha consolidó su participación en la Gran Consulta por Colombia, que reúne a nueve precandidatos:
- Paloma Valencia
- Vicky Dávila
- Enrique Peñalosa
- David Luna
- Juan Daniel Oviedo
- Juan Manuel Galán
- Aníbal Gaviria
- Juan Carlos Pinzón
- Mauricio Cárdenas
De este grupo saldrá un único candidato para la primera vuelta, lo que convierte a esta consulta en una de las más competitivas del proceso.
El marco institucional y los plazos
La Registraduría Nacional del Estado Civil estableció que el periodo general de inscripción de fórmulas presidenciales se extiende del 31 de enero al 13 de marzo de 2026. Sin embargo, los candidatos que resulten ganadores en las consultas del 8 de marzo cuentan con una excepción legal que les permite inscribirse hasta cinco días hábiles después de la proclamación oficial de resultados.
El trámite debe realizarse de manera presencial en Bogotá, con agendamiento previo, y exige el cumplimiento de requisitos relacionados con avales, firmas y documentación legal.
Lo que está en juego
El cierre de inscripciones redefine los incentivos de la campaña. Un tarjetón con numerosos candidatos aumenta la fragmentación del voto y eleva el umbral necesario para ubicarse entre los dos primeros lugares que dan paso a una eventual segunda vuelta.
Para quienes participan en consultas, el premio es la concentración de apoyos y el respaldo formal del bloque. Para quienes van por fuera, la apuesta es resistir hasta mayo, medir fuerzas en las urnas y negociar alianzas posteriores desde el caudal real de votos.
En ambos casos, las decisiones adoptadas en esta fase condicionan el desarrollo de la campaña en los próximos meses.
Próximas fechas clave
Concluido el proceso de inscripción, el calendario continúa con dos momentos decisivos:
- 8 de marzo de 2026: realización de las consultas interpartidistas.
- 31 de mayo de 2026: primera vuelta presidencial.
Tras las consultas, cada coalición presentará un solo candidato, mientras que los aspirantes derrotados deberán acatar los compromisos firmados. A partir de entonces, el escenario quedará definido por un número menor de contendores y por las alianzas que surjan de los resultados.
Un punto de partida para la carrera presidencial
El cierre del plazo de inscripción no solo representa un trámite administrativo, sino el primer gran filtro político del proceso electoral. A partir de ahora, las aspiraciones se transforman en candidaturas formales, con reglas claras, fechas definidas y responsabilidades institucionales.
Con las consultas en el horizonte inmediato y la primera vuelta a menos de cuatro meses, la campaña presidencial de 2026 entra en su fase más visible, marcada por la competencia entre bloques, la disputa por la opinión pública y la búsqueda de mayorías en un país que se prepara para una nueva definición en las urnas.


