ELN intensifica ataques durante “paro armado” y deja dos policías muertos en Cali: así fue la ola de atentados de las últimas horas

Guerrilla del ELN
Guerrilla del ELN

En medio del “paro armado nacional” anunciado desde el 14 de diciembre, se reportaron explosiones contra una patrulla en el sur de Cali, quema de vehículos en Antioquia y Cauca y daños a infraestructura vial en Santander. El Gobierno y autoridades locales anunciaron recompensas y refuerzo operacional.


Colombia vivió nuevas horas de tensión por una seguidilla de hechos violentos atribuidos al Ejército de Liberación Nacional (ELN), organización que anunció un “paro armado nacional” entre el domingo 14 de diciembre y las primeras horas del miércoles 17 de diciembre, con llamados a restringir movilidad y actividad comercial en varias regiones.

El episodio más grave reportado este martes 16 de diciembre ocurrió en el sur de Cali, donde un ataque con artefactos explosivos contra una patrulla de la Policía dejó dos uniformados muertos. A la par, en corredores estratégicos se registraron vehículos incinerados y afectaciones a infraestructura vial, mientras entidades como la Defensoría del Pueblo reiteraron que la población civil no puede ser instrumentalizada ni sometida al miedo como método de control.


Dos explosiones contra una patrulla en el sur de Cali

De acuerdo con reportes oficiales y de prensa local, en la madrugada del 16 de diciembre, hacia las 3:50 a. m., se registró una detonación cuando uniformados realizaban patrullaje rutinario por la carrera 40 con calle 50, en el sector de Mariano Ramos, cerca del polideportivo María Isabel Urrutia. El ataque habría involucrado dos explosiones, y la hipótesis preliminar apunta a que los agresores usaron la primera detonación como “señuelo” para atraer a los policías al punto del segundo estallido.

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, confirmó inicialmente que dos uniformados habían resultado heridos tras el atentado dirigido a una patrulla y, horas después, se conoció el fallecimiento de ambos.

Las víctimas fueron identificadas como los subintendentes Jorge Leandro Gómez (36 años) y Rober Stiven Melo (33 años), con 15 y 12 años de servicio, respectivamente. Ambos fueron trasladados a la Fundación Valle del Lili, donde murieron por la gravedad de las lesiones.

El director de la Policía de Cali, Henry Bello, indicó que el ELN sería el responsable y que se trataría de artefactos explosivos improvisados de alto poder, aunque las autoridades mantienen la verificación judicial de circunstancias y autores materiales.

En la zona permanecen acordonamientos, presencia de unidades antiexplosivos y labores de inspección. Además, se anunció una recompensa de hasta $200 millones por información que permita ubicar a los responsables. (


Quema de bus en Antioquia y ataque a movilidad en corredor nacional

En Antioquia, en el marco del mismo “paro armado”, se reportó la incineración de un bus de transporte público en la vía Medellín – Costa Caribe, a la altura del municipio de Valdivia. Según reportes oficiales citados por medios, hombres armados detuvieron el vehículo, obligaron a descender a los ocupantes y posteriormente le prendieron fuego, generando pánico en la zona.

Estos hechos se suman a reportes de presencia de banderas alusivas y eventos de intimidación en otros puntos del departamento, en un contexto de restricciones de facto que afectan comercio y transporte en plena temporada de fin de año.


Camión incinerado en la vía Panamericana en Cauca

En el suroccidente, conductores y usuarios reportaron que un vehículo de carga fue incinerado en el sector de El Descanso, sobre la vía Panamericana entre Popayán y Cali. Caracol Radio señaló que hombres armados salieron a la carretera en una zona de jurisdicción del municipio de Caldono (Cauca).

El ataque no solo impactó el tránsito y el transporte de mercancías, sino que reactivó alertas por el control ilegal de corredores estratégicos en medio de la jornada de intimidación armada.


Peaje afectado en Santander y expansión del mensaje de miedo

En el centro-oriente del país, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) rechazó el atentado contra la estación de peaje La Lizama, reportando afectaciones a su infraestructura y anunciando que las autoridades avanzan en las acciones correspondientes.

Aunque la capacidad operativa del ELN es más fuerte en regiones específicas, análisis recientes señalan que la guerrilla buscó proyectar el paro a varias ciudades y áreas metropolitanas, con mensajes sobre evitar cercanía a instalaciones de la fuerza pública y suspender actividades de transporte y comercio.


Reacciones: Petro, Defensoría y presión política por seguridad

El presidente Gustavo Petro cuestionó que el ELN presente el paro como un mensaje al exterior y sostuvo que el impacto real recae sobre la ciudadanía colombiana: “Estas no son amenazas a Trump, son amenazas a Colombia…”, señaló en redes sociales, al tiempo que llamó a no dejarse paralizar por el miedo y anunció respuesta de la Fuerza Pública.

La Defensoría del Pueblo pidió al ELN abstenerse de acciones que pongan en riesgo a la población civil y advirtió que este tipo de “paros armados” restringen la circulación, paralizan economías locales e incrementan riesgos de desplazamiento y homicidios.

En paralelo, sectores políticos y mandatarios locales han señalado que la escalada pone a prueba la política de seguridad y los diálogos con grupos armados, en un escenario donde los acercamientos con el ELN han enfrentado suspensiones y tensiones en 2025.


Con el ataque mortal en Cali, la quema de vehículos en Antioquia y Cauca, y los daños a infraestructura en Santander, las autoridades mantienen operativos y canales de denuncia, mientras avanzan las investigaciones para determinar autores, estructuras involucradas y responsabilidades. El país entra a la recta final del “paro armado” con refuerzos de seguridad y llamados institucionales a proteger a la población civil y garantizar movilidad en corredores críticos.