Cuatro muertos y 16 ataques terroristas sacuden el suroccidente colombiano

 

En las últimas horas, el suroccidente del país ha vivido una escalada violenta sin precedentes, con al menos 16 atentados registrados en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca. La cifra oficial de víctimas fatales asciende a cuatro, entre ellos dos policías y dos civiles, según confirmó el general Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, en entrevista con Mañanas Blu.

La oleada de ataques fue atribuida a los grupos armados ilegales comandados por Iván Mordisco, quienes, según las autoridades, conmemoraban el aniversario de la muerte del cabecilla alias ‘Mayimbú’, uno de sus líderes abatidos recientemente.


Una noche de terror en Cauca y Valle

La serie de atentados comenzó pasada la medianoche en Corinto, Cauca, donde un vehículo cargado con explosivos fue detonado frente a la estación policial, seguido por un hostigamiento armado. Aunque los daños materiales fueron significativos, no se reportaron heridos adicionales.

Minutos después, en El Bordo, otro vehículo explosivo fue activado cerca de la estación de policía, sin causar víctimas, pero generando pánico entre los habitantes. En Timbiquí y Buenos Aires, también en Cauca, fueron lanzados artefactos explosivos contra bases militares y policiales, demostrando la capacidad operativa y alcance geográfico de los atacantes.

En Caloto, la violencia cobró la vida de un policía adscrito al tránsito, víctima de ráfagas de fusil contra la estación de policía del municipio. Mientras tanto, en El Patía, se utilizó tecnología avanzada: un dron fue empleado para lanzar un explosivo, aunque sin generar víctimas.

El peaje de Villarrica, sobre la vía Panamericana, fue escenario de un nuevo homicidio de un uniformado, tras la activación de un artefacto explosivo abandonado en un vehículo frente al puesto de control.


Cali bajo ataque: tres explosiones y dos civiles muertos

La capital del Valle del Cauca no escapó a esta oleada. La ciudad fue golpeada con la activación de tres artefactos explosivos en diferentes puntos: el CAI Manuela Beltrán, la estación de policía Meléndez y la estación Los Mangos.

El atentado en Meléndez dejó un civil muerto, encargado de cuidar vehículos, y varios heridos. Poco después, otro artefacto detonó en Los Mangos, causando daños materiales y la muerte de una segunda persona civil. Estos hechos elevaron a cuatro el número de víctimas fatales en la región, sumando dos policías muertos en el Cauca.

Ante la gravedad, la Alcaldía de Cali ordenó cierres viales y la suspensión de varias rutas del sistema MÍO en los barrios afectados para garantizar la seguridad y facilitar las labores de emergencia.


Desactivan seis cilindros bomba en Palmira

En una acción preventiva, la Policía Nacional desactivó seis cilindros bomba encontrados en el eje vial entre Palmira y Cali, evitando una tragedia mayor. Este éxito de la inteligencia policial fue resaltado por el general Triana como un ejemplo del esfuerzo para mitigar la escalada violenta.


Una “celebración” criminal que desafía la seguridad

El general Triana explicó que la serie de ataques es una «celebración» por parte de los criminales en honor a alias ‘Mayimbú’. «Estos delincuentes están arremetiendo en contra de la policía y la población civil con acciones demenciales«, afirmó, al tiempo que destacó que gracias a la inteligencia se han prevenido el 70% de las amenazas.

No obstante, la magnitud y coordinación de los atentados generaron preocupación entre las autoridades y la ciudadanía, que vive momentos de tensión y miedo en zonas urbanas y rurales.


Declaraciones oficiales y llamado a la calma

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, instó a la ciudadanía a mantener la calma y destacó el despliegue de las fuerzas de seguridad y equipos de salud para atender a los heridos y garantizar la tranquilidad en la ciudad.

Mientras tanto, la Policía Nacional continúa en máxima alerta, desplegando operativos en toda la región para capturar a los responsables y evitar nuevas acciones violentas.


La violencia en el suroccidente colombiano se ha intensificado en un escenario donde la seguridad es un desafío constante.