Congreso de la República rinde homenaje póstumo al senador Miguel Uribe Turbay

Petro sobre muerte de Miguel Uribe: “Es una derrota de Colombia y de la Vida” Y pide una investigación profunda

Bogotá, 11 de agosto de 2025. Con honores de Estado y una jornada de duelo nacional en el Capitolio, el Congreso de la República inició este lunes el homenaje póstumo al senador Miguel Uribe Turbay, quien falleció en la madrugada tras permanecer más de dos meses en estado crítico luego de sufrir un atentado en el occidente de Bogotá.

El acto de instalación de la cámara ardiente se llevará a cabo desde las 3:00 p.m. en el Salón Elíptico, con la presencia de familiares, congresistas, altos funcionarios del Estado y ciudadanos que comenzaron a acercarse para despedirse del senador, figura de oposición al actual gobierno.

“El Congreso de la República lamenta profundamente el fallecimiento de nuestro amigo y compañero, el senador Miguel Uribe Turbay”, señaló el comunicado oficial firmado por las mesas directivas del Senado y la Cámara de Representantes, que además anunciaron la suspensión de las plenarias y eventos legislativos hasta el miércoles 13 de agosto en señal de duelo.

Según la agenda protocolaria compartida por la Cámara de Representantes, este martes 12 de agosto se permitirá el ingreso del público entre las 8:30 a.m. y las 6:00 p.m., mientras que el miércoles se realizará el acto solemne del Congreso y el traslado a la Catedral Primada de Colombia para las exequias.

Petro: “Nos duele la muerte de Miguel, como si fuera de los nuestros”

El presidente Gustavo Petro reaccionó al fallecimiento con un mensaje en el que lamentó  el crimen y aseguró que la vida debe estar por encima de cualquier diferencia ideológica.

“Mi sentido pésame a la familia del senador Miguel Uribe Turbay, y a las y los colombianos todos.

La vida está por encima de cualquier ideología.

He querido marcar un nuevo paradigma, incluso teórico, en mi gobierno, al colocar el proyecto del cuidado y la expansión de la vida, como la prioridad número uno de los objetivos a alcanzar y como el eje estructurante de toda nuestra acción.

Lo hicimos precisamente en un país que vive una paradoja inmensa: ser el espacio de mayor diversidad natural y humana del planeta y al mismo tiempo, ser uno de los países con más violencia permanente, donde se mata sin ningún sentido.

La violencia en Colombia viene siendo derrotada a través de las últimas décadas.

Después de un genocidio político desatado entre liberales y conservadores, que dejó 300.000 campesinos muertos, después de otro genocidio político, cometido contra la izquierda del país, hemos pasado a una violencia centrada en las economías ilícitas, que se arrincona, cada vez más, en las fronteras y los puertos.

Pero la muerte nos da sorpresas y nos asalta aún.

En un gobierno progresista, amante de la vida, ha ocurrido un atentado con trágico final contra un senador de la oposición.

Sus causas, aún en averiguación, marcan por ahora un camino muy diferente al que inicialmente y de manera prejuiciada, se insinuó.

La investigación debe profundizarse. Y serán las autoridades competentes para ella, ayudadas por expertos internacionales, quienes se pronunciarán en su momento.

Al gobierno le queda repudiar el crimen y ayudar.

Sea de cualquier ideología, la persona y su familia, su vida y su seguridad es, para el gobierno, la prioridad.

No hemos perseguido a ningún miembro de la oposición, ni lo haremos.

Para nosotros, que hemos sido perseguidos y nuestros amigos asesinados, es una de nuestras prioridades.

No es la venganza el camino de Colombia. Por venganzas llevamos décadas de violencia. No más.

Por eso estamos tristes, nos duele la muerte de Miguel, como si fuera de los nuestros. Es una derrota. Cada vez que cae un colombiano asesinado, es una derrota de Colombia y de la Vida.

Por eso lo que queda es el duelo y seguir adelante.”

Reacciones nacionales e internacionales

Uno de los mensajes más sentidos fue el del médico que lo operó tras el atentado, el neurocirujano Fernando Hakim, quien publicó en sus redes sociales:

“Hoy puedo decirles que Miguel Uribe Turbay fue un luchador único. Nunca lo olvidaré”.

Desde Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio expresó su solidaridad con Colombia y exigió justicia:

“Con profunda tristeza nos enteramos del trágico fallecimiento del senador colombiano @MiguelUribeT. Estados Unidos se solidariza con su familia y el pueblo colombiano, tanto en su duelo como exigiendo justicia para los responsables”.

La lucha por la vida

La Fundación Santa Fe de Bogotá, donde permanecía hospitalizado, confirmó el fallecimiento mediante un comunicado oficial en el que resaltó el esfuerzo médico por mantenerlo con vida desde su ingreso el pasado 7 de junio.

“El equipo a cargo del cuidado del senador Uribe Turbay en todas las áreas de la institución trabajó incansablemente durante estos más de dos meses desde su ingreso gravemente herido”, informó el centro médico.

El senador Miguel Uribe Turbay, de 39 años, fue víctima de un atentado sicarial en Bogotá cuando se movilizaba hacia una reunión en el occidente de la capital. Las autoridades aún investigan las causas del ataque y no se ha confirmado una hipótesis oficial.


¿Quién era Miguel Uribe Turbay?

Nacido en Bogotá el 28 de enero de 1986, Miguel Uribe Turbay. Era nieto del expresidente Julio César Turbay e  hijo de la periodista Diana Turbay, quien fue asesinada en 1991 durante un fallido operativo de rescate mientras se encontraba secuestrada por el cartel de Medellín.

La música, el acordeón, el ajedrez y el deporte, cuatro de las pasiones de Miguel Uribe Turbay.

Abogado de la Universidad de los Andes, con maestría en Políticas Públicas, también en esa institución, Uribe fue elegido concejal de Bogotá a los 25 años. Presidió el Concejo y luego se desempeñó como secretario de Gobierno durante la administración de Enrique Peñalosa. En 2019 fue candidato a la Alcaldía de Bogotá.

Posteriormente, se sumó al Centro Democrático por invitación del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien lo respaldó como cabeza de lista al Senado. Desde entonces, Miguel Uribe se consolidó como una de las voces jóvenes más representativas del uribismo y  uno de los grandes precandidatos presidenciales de cara a las elecciones de 2026.