
La Selección Colombia comenzó con victoria su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar 3-1 a Uzbekistán en el estadio Azteca de Ciudad de México, un partido intenso, emotivo y más complicado de lo que reflejó el marcador final.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo sumó sus primeros tres puntos en el Grupo K y dejó momentos de gran fútbol, pero también evidenció aspectos que deberá corregir de cara a sus próximos compromisos en el certamen.
La noche comenzó de manera ideal para la Tricolor. Apenas transcurridos los primeros minutos del encuentro, una jugada colectiva terminó con un centro al área que encontró al lateral Daniel Muñoz, quien apareció para abrir el marcador y desatar la celebración de los miles de colombianos presentes en el estadio Azteca.
Sin embargo, Uzbekistán no bajó los brazos y logró reaccionar. El conjunto asiático encontró espacios en el segundo tiempo y consiguió el empate, poniendo en aprietos a la selección nacional y generando nervios entre los aficionados colombianos.
Con el partido igualado 1-1 y cuando más lo necesitaba Colombia, apareció una de sus principales figuras. Luis Díaz recibió el balón en zona ofensiva, desequilibró a la defensa rival y definió para volver a poner en ventaja a la Tricolor.
El gol tuvo un significado especial para el atacante guajiro, quien en varias ocasiones ha contado que desde niño soñaba con vestir la camiseta de Colombia en una Copa del Mundo y marcar un gol en el torneo más importante del planeta.
Ese anhelo se hizo realidad en el estadio Azteca, donde Díaz celebró emocionado su primera anotación mundialista y ratificó su condición de referente de esta generación de futbolistas colombianos.
«He aportado, gracias a Dios, un gol, una asistencia, tener un partido correcto. Hay que ir paso a paso, mejorar lo no tan bueno y trabajar por más, siempre por más», afirmó el atacante tras el compromiso.
Cuando el partido llegaba a sus últimos instantes y Uzbekistán buscaba nuevamente la igualdad, llegó una de las jugadas más emocionantes de la noche.
Ya en tiempo de reposición, el delantero Juan Camilo «Cucho» Hernández protagonizó una espectacular acción individual. El atacante se abrió paso entre varios defensores uzbekos, ganó la línea de fondo y envió un preciso pase al centro del área para que su compañero definiera y decretara el definitivo 3-1, sellando una victoria que terminó siendo mucho más trabajada de lo esperado.
El tercer gol desató la celebración definitiva de los jugadores colombianos y de los miles de aficionados que acompañaron a la selección en el Azteca, conscientes de la importancia de comenzar el Mundial con una victoria.
Uno de los nombres propios de la jornada fue precisamente Luis Díaz, quien además de marcar anotó una asistencia y se convirtió en uno de los futbolistas más influyentes del encuentro.
Quien también destacó la importancia del guajiro fue el capitán James Rodríguez, que recordó los inicios del atacante y elogió su crecimiento dentro del fútbol internacional.
«Cuando estaba en Junior, se sentía que tenía cosas para poder ser grande. Ya lo es y bueno, está pasando por una buena etapa él», señaló el volante colombiano.
Tras el compromiso, la delegación colombiana abandonó Ciudad de México y regresó a Guadalajara, donde tiene instalada su concentración durante la Copa del Mundo.
Allí, el equipo retomará los entrenamientos con la mira puesta en su segundo compromiso del Grupo K, consciente de que la victoria le permite trabajar con tranquilidad, pero también de que aún hay aspectos por mejorar en el funcionamiento colectivo.
Con tres puntos en el bolsillo y la ilusión renovada, Colombia inició de la mejor manera su camino en el Mundial 2026. El debut dejó emociones, sufrimiento, momentos de brillantez y el cumplimiento de un sueño para Luis Díaz, uno de los líderes de una selección que espera seguir escribiendo historia en la máxima cita del fútbol mundial.